Desde el 2019, Paraguay ha estado implementando un nuevo modelo de Formación Docente Inicial con el objetivo de preparar a sus docentes acorde a las nuevas tendencias y desafíos educativos. Esta coyuntura histórica ha motivado la realización de esta tesis doctoral, la cual busca valorar este modelo en el marco de la Transformación Educativa, centrándose en el profesorado de 1º y 2º ciclo de la Educación Escolar Básica. Considerando la extensión del objeto de estudio y la necesidad de abordarlo de forma holística, el estudio se basa en un sistema metodológico que combina el método comparado en educación y la evaluación de programas a través de Estudios de caso. El primero tiene como objetivo conocer otros modelos de formación docente inicial en el contexto del Mercosur, del cual forma parte Paraguay. El segundo, busca comprender en profundidad la percepción de los actores educativos con relación al diseño e implementación del nuevo modelo en Paraguay. En este último, se involucraron diversos actores educativos, incluyendo a representantes del Ministerio de Educación y Ciencias, directivos de Institutos de Formación Docente, estudiantes, formadores, tutores de Práctica Profesional y una experta externa. Las instituciones seleccionadas son de gestión oficial y se distribuyen en catorce departamentos del país, donde se implementó el nuevo modelo de FDI. Los resultados obtenidos reflejan valoraciones mayoritariamente positivas por parte de todos los actores, aunque se observan matices en el proceso de selección, el diseño curricular, los recursos humanos, materiales y técnicos, y la Práctica Profesional, en relación con la efectividad de los procesos tanto en el diseño como en la implementación. A nivel regional, se evidencia la ejecución de procesos en diferentes etapas, todos orientados hacia un mismo propósito: mejorar la formación docente y, por consiguiente, elevar la calidad educativa. Por lo tanto, la perspectiva regional ofrece aportes significativos para abordar los desafíos de la Nueva Formación Docente en Paraguay de acuerdo con las tendencias educativas actuales. Se concluye que, a pesar de los esfuerzos empleados, es imprescindible efectuar ajustes en los cuatro componentes analizados, con especial énfasis en la evaluación, identificada como el aspecto más vulnerable en este proceso. Una formación docente inicial sólida y actualizada es clave para elevar la calidad de la enseñanza y el aprendizaje en todos los niveles educativos. En este sentido, el modelo formativo debe ser integral, alineado a los nuevos enfoques educativos, con un fuerte énfasis en la Práctica y la vinculación con la realidad escolar. Solo de esta manera se podrá garantizar que los futuros maestros cuenten con las competencias necesarias que les permitan desarrollar un desempeño docente efectivo y transformador
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