Cuando jugamos a un videojuego, sobre todo en aquellos en los que ejercemos un rol cooperativo, bien sea en línea o en local, el jugador debe escoger un personaje al que manejar. Éste, será tu compañero de aventuras en la experiencia y para ello, debemos sentirnos identificados y tener cierta empatía, ya que pasaremos gran parte de nuestro tiempo usándolo. Así que, nuestra personalidad e identidad están relacionadas con la selección.
Los personajes tienen la función de desempeñar roles a través de sus historias y sus habilidades. Los roles son conocidos como arquetipos y están establecidos por la humanidad en un espacio-tiempo y contexto sociocultural. Carl Jung y su teoría del inconsciente colectivo defendía que los arquetipos son imágenes innatas del ser humano a las que se les otorga un valor simbólico. Estas imágenes conforman parte del inconsciente colectivo.
Por otra parte, nos apoyamos en Sigmund Freud para la representación del usuario/jugador del mundo real en el ámbito virtual. El ello siendo el jugador que quiere o desea ser cuando posee un personaje, el yo es el jugador que juega y el superyó equivale al arquetipo, al cómo nos ven desde fuera. De esta forma, existe la fusión de lo real y lo virtual.
Sin embargo, los personajes se ven reinterpretados de manera visual. Hablamos del diseño, de la parte externa, de la parte bonita. Es aquí el lugar donde surgen los estereotipos. En esta investigación, se estudiarán y analizarán distintos casos de personajes existentes dentro de los videojuegos.
Por tanto, la hipótesis que barajamos gira alrededor de los arquetipos preestablecidos, cuestionándonos las siguientes preguntas: ¿pueden o deben cambiar?, ¿podemos crear una ruptura de los existentes? o ¿solo podemos evolucionarlos? Además, con toda la investigación se crearán posibles nuevos arquetipos con la finalidad de dar respuesta.
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