La baja productividad española es uno de los temas más recurrentes cuando se analiza nuestro mercado laboral y sus principales déficits. Son muchos los factores que influyen en dicha productividad: horarios laborales, innovación tecnológica, políticas tributarias, costes salariales... y la cualificación del personal. Existe un cierto consenso en admitir que un trabajador adecuadamente cualificado puede ser más productivo que personas cuyas competencias profesionales vayan quedando obsoletas. Por ello se asume que formación es buena para la mejora de la productividad y se hace imprescindible. La formación es una de las estrategias más eficaces de las organizaciones para la actualización de los conocimientos y habilidades de los empleados (Rowold, 2007), la mejora de los empleados y por lo tanto el rendimiento general de la productividad (Chuang, Liao, & Wei-Tao, 2005). (...).
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados