Poner a las personas en primer lugar es el núcleo de la perspectiva científica sobre el desarrollo presentada por l presidente chino Hu Jintao (2003), que encarna el principio fundamental del Partido Comunista de China de servir a la gente de todo corazón. Aunque la economía de China ha logrado un desarrollo rápido y sin precedentes mejorando los ingresos generales y el nivel de vida de la población china en los últimos 40 años de reforma y apertura de China, la desigualdad en ingresos y consumo continúa. La brecha de ingresos per cápita se ha ido agrandando y el grado de desigualdad en ingresos económicos entre las zonas urbanas y las rurales está aumentando significativamente. El problema de la brecha en los ingresos se ha convertido en uno de los problemas sociales y económicos más preocupantes del gobierno chino. En este contexto, esta Tesis tiene como objetivo demostrar la influencia que tiene la economía en la importancia y la calidad de la educación en China. Esta Tesis comienza con el análisis del coeficiente de Gini en diferentes etapas históricas de China para comprender las causas de la desigualdad de ingresos en el país de manera integral. Se entiende que, además de las diferencias regionales, las diferencias en ocupación laboral e industria son factores importantes que afectan a los ingresos de la población. La ocupación de una persona está estrechamente relacionada con su base de conocimientos, y su nivel educativo afectará al nivel salarial cuando ingrese en el mercado laboral. En ese sentido, existe una relación entre la distribución justa de los recursos educativos y la igualdad de ingresos económicos. Por otra parte, la distribución de los recursos educativos se ve afectada por diferentes factores a nivel micro y macro. En esta Tesis, a nivel micro, se investiga un número significativo de ejemplos familiares, incluyendo la situación laboral de los miembros de las familias de los diez principales mariscales de la fundación de China para ilustrar las actitudes hacia la educación de padres e hijos de familias con diferentes niveles de ingresos, así como la situación futura laboral de los hijos después de recibir una educación diferente, y la brecha de ingresos causada por el tipo de trabajo. A nivel macro, la política nacional de China se inclina a invertir en fondos de educación y universidades en las grandes ciudades, y los gobiernos de las regiones con buen desarrollo económico invierten más fondos en educación. La política educativa también permite que algunas universidades en áreas desarrolladas económicamente exijan puntuaciones más bajas para la admisión de universitarios lo que facilita que las poblaciones urbanas reciban una educación de alta calidad, mientras que los que viven en áreas remotas tienen más dificultades para ingresar en las universidades. En resumen, los niños chinos nacidos en familias con ingresos económicos altos en las grandes ciudades parecen tener más probabilidades de recibir una educación de alta calidad, incrementando así su propio capital humano. En consecuencia, cuando ingresen al mercado laboral en el futuro les resultará más fácil obtener salarios altos, para que puedan seguir viviendo en las grandes ciudades e invertir en su próxima generación con el objetivo de obtener una educación de mayor calidad. Algunos padres y madres chinos no son conscientes de esta dura realidad y creen que estudiar puede cambiar su destino. Como resultado, los padres y madres chinos han ejercido mucha presión sobre los niños, ocasionando así una serie de problemas familiares. De hecho, incluso si las personas tienen la misma capacidad de aprendizaje y obtienen la misma puntuación en el Examen de Ingreso a la Universidad, lograrán diferentes niveles salariales en el mercado laboral si provienen de diferentes áreas. El objetivo de esta Tesis es que las familias chinas pueden comprender correctamente el proceso de desarrollo de la educación en China y la solidificación de clases existente en el país. El correcto manejo de las relaciones familiares contribuirá a la construcción de una sociedad socialista armoniosa.
“Put people first” is the core of the scientific outlook on development put forward by the Chinese President Hu Jintao (2003), which embodies the fundamental tenet of the Communist Party of China to serve the people wholeheartedly.
Although China's economy has achieved unprecedented and rapid development with the improvement of the overall income and living standards of the Chinese people in the past 40 years of China's reform and opening up, the inequality of economic income and consumption has also continued. The per capita income gap has been widening, and the degree of economic income inequality between urban areas and rural areas is increasing significantly. The problem of income gap has become one of the most concerned social and economic problems of the Chinese government. In this context, this thesis aims to demonstrate the influence of the economy on the importance and quality of education in China.
This study starts with the analysis of Gini coefficient in different stages of China to understand the causes of income inequality in China in an all-round way. It is found that besides regional differences, the differences in occupation and industry are important factors affecting income. A person’s occupation is closely related to his knowledge base. In other words, the educational level will affect the wage level of individuals after entering the labour market. In this sense, there is a relationship between the fair distribution of educational resources and the equality of economic income. On the other hands, the distribution of educational resources is affected by different factors from the micro and macro levels.
This thesis study investigates a large number of family examples, including the employment status of the family members of the top ten marshals in the founding of China to illustrate the attitudes of parents and children of families with different income levels to education, the future employment status of children after receiving different education, and the income gap caused by occupation. At the macro level, China's national policy is more willing to invest in education funds and universities in large cities, and the governments in regions with good economic development will invest more funds in education. Education policy also allows some economically developed areas to have lower University admission scores, making it easier for urban populations to receive high-quality education, while those living in remote areas have more barriers to enter universities.
To sum up, Chinese children born in economically superior families in big cities are more likely to receive high-quality education, thus accumulating their own human capital. When they enter the labour market in the future, it will be easier to get high salaries, so that they can continue to live in big cities and invest in their next generation in pursuit of higher quality education.
Some Chinese parents are not aware of this harsh reality. They always believe that studying can change their fate. As a result, Chinese parents have exerted a lot of pressure on the children, thus resulting in a series of family problems. In fact, even if the people have the same learning ability and they get the same score in the University Entrance Examination3, they will get different wage rates from the labor market if they come from different areas.
It is my hope that, through this study, Chinese families will have a correct understanding of the development process of China's education and the existing class solidification in China. The correct handling of family relations will contribute to the construction of a harmonious socialist society4.
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