El punto de partida de la presente tesis doctoral, Etnobotánica y etnofarmacología de los licores herbales del Mediterráneo occidental: fórmulas e ingredientes, es la recopilación de aquellos saberes y prácticas relativos a la elaboración casera de preparados hidroalcohólicos a base de hierbas en el levante peninsular e Islas Baleares. Se ha datado un extenso elenco de plantas se utilizan a lo largo del área de estudio, algunas de estas plantas presentan una mayor relevancia para la comunidad, porque llevan asociados valores y creencias que han permitido la permanencia de este recurso medicinal hasta la actualidad, transmitiéndose durante generaciones. Este conjunto de aspectos vinculados a las plantas, independientemente de su origen, se conoce como Conocimiento tradicional y es dinámico y adaptativo a las cambiantes condiciones del territorio donde se desarrolla. Aunque puedan existir textos escritos, por norma general este conocimiento popular se transmite de forma oral, por lo que la recogida de información requiere de la interacción directa con los informantes. El inicio de este estudio se centra en la realización de entrevistas etnobotánicas a lo largo de todo el territorio peninsular e insular de habla catalanoparlante y las áreas colindantes de habla castellana. El área prospectada abarca principalmente la Comunidad Valenciana, el sur de Cataluña, el sur de Aragón y Andorra, pero también el este de Castilla la Mancha, norte de Murcia y las Islas Baleares. Del uso de las plantas como medicinas hay evidencias desde antiguo, empleándose frescas o secas, ya sea de forma directa, en masticatorios, zumos, jarabes, oleatos, ungüentos, macerados, decoctos, fermentados, encapsulados, cataplasmas y sahumerios. En este sentido fueron muy importantes los vinos herbales, pero solo tras el desarrollo y perfeccionamiento de la técnica de la destilación, se puede hablar de los espíritus o aguardientes aromatizados, que han derivado a los licores de hierbas, tal y como los conocemos actualmente. Como los preparados herbales del Levante peninsular son el testimonio de la medicina tradicional heredada de las antiguas fórmulas de complejas tisanas y vinos medicinales, la recogida del conocimiento local se centró fundamentalmente en las plantas medicinales empleadas en la elaboración de cualquier bebida medicinal, ya sea en maceración acuosa, en fermentados o en aguardientes. Las entrevistas realizadas fueron semiestructuradas y el muestreo fue combinado, acudiendo no solo a la población particular, sino también a destilerías, ferias tradicionales y locales de restauración relacionados con este recurso. El trabajo de campo se realizó a lo largo de dos periodos entre 2000 y 2018, centrándose inicialmente en la Comunidad Valenciana y ampliando posteriormente a Aragón, Cataluña, Islas Baleares, Andorra, Castilla-La Mancha y Murcia. En las zonas donde ya existen grupos de investigación en etnobiología consolidados y que ya han realizado extensas prospecciones, se optó por muestrear para obtener datos comparables a nuestra metodología, pero no con la misma intensidad que en las zonas inéditas. En el primer periodo, hasta el 2011, se priorizaron las personas mayores, entrevistando a informantes con edades comprendidas entre 70 y 93 años. En el segundo periodo, hasta el 2018, se incrementaron las entrevistas a los más jóvenes, con la intención de evaluar el grado de transmisión del conocimiento, pues tras esa década, en muchos casos ya se había producido el reemplazo familiar. Se entrevistaron 277 informantes (194 hombres y 83 mujeres) con un rango de edad entre los 23 y los 93 años, siendo la edad promedio de 56 años. El grupo más profusamente estudiado es el comprendido entre los 40-70 años (66 %), seguido por los más mayores (23 %) y del grupo más joven entre 23 y 39 años (11 %). Los hombres representaron el 70 % de los entrevistados destacando la importancia de este aspecto en la preparación de licores medicinales, en comparación con el papel habitual de la mujer y la medicina en el ámbito familiar. Ellas han sido las encargadas de custodiar la salud familiar, pues eran las que se quedaban en el hogar al cuidado de los más pequeños y los más mayores. Por eso, tanto el huerto familiar como la jardinería de patios y balcones, albergaba el botiquín natural al que recurrían para preparar las medicinas de la familia. Excluyendo las zonas más industrializadas, donde la población trabajaba en las fábricas; en las áreas montañosas a causa del aislamiento, el hombre generalmente trabajaba fuera del hogar. Muchos de estos trabajos eran agrícolas, ganaderos o de recolección, por lo que recorrían el territorio y conocían bien los recursos de su entorno. En las tierras valencianas, aragonesas y del sur de Cataluña, es el hombre el encargado de elaborar este tipo de preparados herbales hidroalcohólicos, aportando una enorme riqueza florística de endemismos, algunos de recolección en zonas de difícil acceso. En cambio, en las Islas Baleares, Andorra y en el resto de Cataluña, la elaboración de sus licores de hierbas (ratafies y ses herbes) no está tan claramente definido este papel masculino, más bien es la madre de la familia la que custodia la fórmula y el “saber hacer”. En este estudio se han documentado 569 fórmulas de bebidas alcohólicas tradicionales y se identificaron 215 ingredientes, casi exclusivamente botánicos, siendo 212 plantas, 2 hongos y 1 ingrediente de origen animal. El 60% de las especies vegetales son silvestres, el 34% cultivadas y solo unas pocas, importadas (6%), aunque la proporción de estas últimas difiere según los tipos de preparados. De las 569 fórmulas registradas, 423 difieren en su combinación de ingredientes, es decir, son únicas. En función a los ingredientes mayoritarios empleados y al disolvente utilizado se ha planteado la siguiente clasificación: absenta, beatamaria, cantueso, aguardiente de pepino, aguardiente de frutos, vino de frutos, gitam, aguardiente de hierbas, vino de hierbas, herbero, aguardiente de miel, aguardiente de hongos, ratafía, resoli, salvieta, aguardiente, vermut, vino de nueces y vino Benedictino. Cada uno de los tipos de preparados sigue un patrón de distribución en el área de estudio, siendo las formulaciones más simples de 1 a 9 ingredientes y las más complejas de hasta 48. Tras los casi 20 años de estudio, se ha registrado un empobrecimiento del 70% en la diversidad de ingredientes vegetales empleados, así como la perdida de usos medicinales y de su conocimiento. La mejora de la higiene, la nutrición y en el sistema de salud, los cambios en los sistemas rurales y la sobreexplotación de algunos recursos, la ilegalización de la producción de destilados caseros y la rotura del conocimiento médico en la transmisión intergeneracional, son las principales causas que explican esta pérdida parcial del saber popular. En las fórmulas recopiladas predominan especies de las familas Lamiaceae, Asteraceae, Rosaceae, Rutaceae y Apiaceae. Las especies más utilizadas son: Dictamnus hispanicus, Santolina villosa, Salvia blancoana subsp. mariolensis, Rosmarinus officinalis, Thymus vulgaris y Clinopodium serpyllifolium subsp. fruticosum. También destacan varios endemismos que son empleados en la elaboración de preparados herbales muy apreciados en el territorio valenciano, como Thymus moroderi en el cantueso y en los herberos del sur de la provincia de Alicante, Salvia blancoana subsp. mariolensis en la salvieta y en los herberos, Saxyfraga longifolia en los herberos más complejos y algunas veces con Polygonatum odoratum en la beatamaria, licor típico de la comarca dels Ports (entre Castellón, Tarragona y Teruel). Dictamnus hispanicus es una rutácea fundamental en el gitam y en los herberos valencianos, no así en los licores baleares, pues esta especie no está presente en las islas. La ratafia, es un licor de gran complejidad, mezclando tanto especies de recolección silvestre y de cultivo, como especias importadas, aproximándose más en su formulación a los licores de origen monacal. Casi el 90% de las fórmulas se consumen como digestivas y muchos se elaboran como tónico-reconstituyentes. Para algunas de las preparaciones más populares, los mayores recuerdan otros usos medicinales, tales como aperitivo (vermut, quina y licor de sentàula), emenagogo (beatamaria) o antidiarréico (absenta, vermut i ses herbes). También juegan un importante papel social, razón fundamental por la cual este recurso ha mantenido su uso hasta la actualidad. La utilización de especies como P. odoratum y S. longifolia se restringen a preparaciones caseras locales porque su recolección y usos requieren un conocimiento especial de la flora rara, endémica y amenazada. La sostenibilidad de estas prácticas está fuertemente limitada por la pérdida general de conocimientos tradicionales locales y por la escasa disponibilidad de algunas de las especies silvestres más apreciadas. Algunas de estas especies están en peligro o amenazadas, principalmente por la pérdida de sus hábitat, por lo que el cultivo y la domesticación son una alternativa prometedora frente a la recolección de poblaciones silvestres, siendo buenos ejemplos el cultivo de T. moroderi en la provincia de Alicante y de P. odoratum en la provincia de Teruel. Hay una disminución notable en la complejidad de las fórmulas registradas a lo largo de 20 años de estudio. Esto se interpreta como consecuencia de la pérdida de conocimientos, menor accesibilidad a los recursos silvestres y cambios en las tradiciones y preferencias. Como se ha indicado anteriormente, la singularidad de este tipo de preparados radica tanto en la complejidad de las formulaciones como en la cantidad de endemismos empleados en su elaboración. De las 212 especies vegetales recopiladas, se seleccionaron algunas de los géneros Dictamnus, Salvia, Origanum, Clinopodium, Mentha y Ziziphora para realizar diversos estudios fitoquímicos que complementaran el conocimiento previo, si lo existiese, de estas especies. De entre todos ellos destaca D. hispanicus como especie de uso esencial en los licores valencianos y cuyo carácter medicinal va más allá del ámbito local. Para determinar la relevancia medicinal que esta especie ha podido tener a lo largo de la historia, se ha realizado un análisis etnofarmacológico y de los fitónimos comparando los datos existentes y obtenidos de este endemismo con otra especie de este género presente en la Península Ibérica D. albus, cuya distribución es mucho más amplia. También, para corroborar alguno de los usos medicinales populares, se realizó un análisis antimicrobiano de sus extractos. “Dictamnus” era un nombre oficinal usado para un grupo de plantas herbáceas medicinales de las familias Rutaceae, Lamiaceae y Brassicaceae, que desde el siglo IV a.C. se han empleado para problemas ginecológicos, respiratorios, digestivos y del sistema nervioso central, como anti-infeccioso y anti-parasitario, entre otros. No es un medicamento compuesto, sino que fue utilizado en numerosos preparados medicinales compuestas que eran dispensados en las boticas romanas y medievales. “Dictamnus” formaba parte de antídotos o remedios universales con preparaciones elevadamente complejas tales como la “Tríaca magna” o el “Mitridato”, cuyas fórmulas portaban más de 100 ingredientes (plantas, animales, y minerales). Estas mezclas alcanzaron su pico de diversidad entre el año 1200 y el 1700, posteriormente fueron simplificándose hasta la actualidad, pues todavía aparecen en numerosos registros etnobotánicos. Se realizó una revisión exhaustiva de diversos tratados herbales, farmacopeas clásicas, estudios etnobotánicos y etnofarmacológicos, analizándose sistemáticamente mediante un análisis multivariante los usos recogidos estandarizados de acuerdo con la Clasificación Internacional de Enfermedades-10 (ICD-10). Se observó que el concepto clásico de “Dictamnus” incluye a Origanum dictamnus L., Ballota pseudodictamnus (L.) Benth., B. acetabulosa (L.) Benth., así como a Dictamnus albus L. y D. hispanicus Willk. ex Lange y otras especies menos importantes como Lepidium sativum L., Horminum pyrenaicum L. Mentha cervina L., y M. pulegium L. Estas plantas no son similares en forma, procedencia geográfica o hábitat. Sus características comunes son el nombre recibido como droga cruda en la “materia medica” y sus usos medicinales compartidos. La transmisión a lo largo de 26 siglos del conocimiento tradicional sobre la materia médica de “Dictamnus” fue evolucionando. Sus usos, nombres vernáculos y la identificación del material crudo dispensado para la elaboración de los medicamentos, experimentaron sucesivas innovaciones. O. dictamnus tuvo un papel de enorme relevancia desde el origen, pero este endemismo cretense, vio limitada su expansión dada su escasez. Esta falta de disponibilidad propició el uso o adulteración con el resto de especies para los mismos fines medicinales, especialmente de los géneros Ballota, Mentha, Horminum i Lepidium. Por ello, a partir del siglo VIII, D. albus se convirtió en la especie del complejo “Dictamnus” más frecuentemente empleada, tanto por cuestiones biogeográficas pues esta especie se extiende en Europa desde la Península Ibérica hasta el Cáucaso, entrando en Anatolia, siendo por esta razón mucho más fácil de obtener para los apotecarios que O. dictamnus; como por su preferencia en Europa Central mostradas por los autores germánicos como Hildegarda de Bingen, San Alberto Magno, Conrad de Megenberg e Hieronimo Bock. En España, las tradiciones salernitanas y moriscas, extendidas principalmente por Arnau de Vilanova, favorecieron no solo al D. albus sino al endemismo peninsular, D. hispanicus, que formaba parte del preparado medicinal Pulveris Papae Bendicti XIII que curó de un envenenamiento al “Papa luna”, reforzando así su popularidad. En este estudio se han recogido 86 tipos de usos para diferentes categorías de enfermedades según ICD-10, aunque no todos los usos del complejo vegetal pueden vincularse a un género o taxon específicos. Entre los años 1000 y 1700 “Dictamnus” se empleó en complejos preparados para el tratamiento de 35 patologías diferentes, de las cuales hay 23 que no tienen registro disponible después del 1700. Paralelamente se registraron nuevos usos para D. albus, D. hispanicus y O. dictamnus en Europa oriental y occidental. A partir del año 1900 se han reconocido usos para un total de 47 categorías de diferentes enfermedades tratadas con las especies europeas de Dictamnus, resaltando los usos obtenidos de D. albus para un total de 42 categorías, compartiendo 12 de ellas con D. hispanicus, que se ha utilizado para combatir 19 patologías. Por todo ello, existe evidencia de una tradición suficientemente larga, sólida y coherente para D. albus seguida, aunque en menor medida por D. hispanicus. Para D. albus, existen también diferencias entre Europa oriental y occidental con respecto a la droga empleada como medicinal, prefiriéndose en la vertiente oriental los rizomas y la corteza de la raíz, como ocurre en Asia con otras especies de este género, frente al uso de las partes aéreas más aceptado en la vertiente occidental. En España, el uso del D. hispanicus está centrado prácticamente en las partes aéreas. Este conjunto de datos expone el prometedor interés de estas dos especies europeas del género Dictamnus, con un extendido uso medicinal común durante siglos. El repertorio de fitónimos oficinales y populares también son un referente de la importancia y conocimiento de una o varias especies en un territorio. Tanto el género Dictamnus como el resto de las especies que constituyen el complejo “Dictamnus” desde la antigüedad, reflejan su importancia en la flora medicinal en las tradiciones terapéuticas ibéricas y europeas. Los datos de campo recogidos con las entrevistas etnobotánicas y la revisión realizada a los diferentes tratados herbales medicinales y trabajos etnofarmacológicos más recientes, nos permiten comparar los nombres populares de las dos especies ibéricas, determinar el grado de vernacularización de D. albus en otras áreas en función de los nombres recogidos en otras lenguas y analizar los nombres de las otras especies empleadas como adulterantes pertenecientes a las familias Lamiaceae y Brassicaceae. Respecto a D. albus y D. hispanicus en la Península Ibérica, se han registrado un total de 97 nombres comunes para las diferentes lenguas del territorio, en las que se incluyen algunas extintas como el mozárabe (andalusí romance) y el árabe andalusí. Antes del 1800, solo aparecen en la literatura 18 nombres popularizados a partir del oficial, junto con algunos términos derivados de los nombres mozárabes. A partir de esta fecha, se produce una gran diversificación en los nombres ibéricos orientales presentes en los textos, aumentando hasta el 82% del cómputo total. La evidencia escrita recoge el conocimiento de las clases populares, principalmente a partir del siglo XVIII, pero cabría considerar, que dado el gran número de nombres que aparecen en ese momento, que el proceso de vernacularización fue progresivo, gestándose lentamente tras varios siglos de uso de estas especies por el pueblo. Muchos de esos nombres se utilizan en la actualidad. La recopilación cuenta con 42 nombres para D. hispanicus, 30 para D. albus, y 16 compartidos por ambas especies. La gran diversidad de nombres recogidos, permite organizarlos en siete grupos según su raíz principal: dictamo, gitam, tomillo, tarraguillo, albahaca (alhábega) de pastor, fresnillo y otros nombres. Los grupos de Dictamo y Fresnillo, hacen referencia a los nombres oficinales reconocidos desde la antigüedad. El origen del primero parece proceder de Dikte-thamos, arbusto del Monte Dikte en Creta, refiriéndose al O. dictamnus. Cuando lleva acompañado el epíteto de “blanco”, claramente menciona a D. albus. Y en España los nombres del D. hispanicus suelen ir acompañados de epítetos como “español”, “silvestre” o el más frecuente “real”, este último resaltando cómo era bien valorado en la tradición popular, considerándolo superior. En el segundo grupo de nombres oficinales, Fresnillo hace referencia al parecido de sus hojas con las del fresno (Fraxinus), como en “fraxinella” o “fresnillo”. El grupo Gitam, entre otras posibles variantes, podría ser una derivación corrompida de dictam; y los múltiples nombres recogidos en el grupo Tomillo, también contiene una parte de la raíz de dictamo y suele ir acompañado de “real” para nombrar al D. hispanicus, como en “timó real” o “lletimó”. Otros nombres pertenecientes a los grupos de Tarraguillo y Albahaca (alhábega) de pastor como “tarraguillo” y “alfàbega de pastor”, probablemente se refieren a plantas comidas por las cabras de origen silvestre y de intensa fragancia, cada una con un origen terminológico diferente. Además, existen otros nombres mucho más locales, que hacen referencia a lugares o a usos concretos, especialmente para el D. hispanicus. Como el área de distribución de D. albus se extiende hasta Asia y sumando los 46 nombres recogidos en la Península Ibérica, se han recopilado 157 nombres. Los otros 111 corresponden a diversas lenguas latinas, anglosajonas, germánicas y eslavas, entre otras. De las lenguas anglogermánicas, destacan 16 nombres en alemán, seguidos de 12 en inglés. De otras lenguas latinas, les siguen en importancia 15 nombres en francés y 10 nombres en italiano. Entre las lenguas eslavas destacan los 16 nombres búlgaros, muy diferentes de los oficinales remarcando, por tanto, un proceso de vernacularización similar al de D. hispanicus en el este de España. En ambas zonas, la importancia medicinal, social y mágica de estas especies, presentes en rituales de sanación y festividades, fomentaron la proliferación de nombres populares diversos. La mitad de los nombres germanos, también reflejan este proceso, incrementándose la diversidad de fitónimos conforme se incrementa la popularidad de la planta entre el pueblo. El complejo “Dictamnus” también incluye seis especies de las familias Lamiaceae y Brassicaceae, siendo dos de ellas las más relevantes, O. dictamnus y B. pseudodictamnus. Se han obtenido un total de 86 registros de los cuales 59 son de O. dictamnus, 10 de B. pseudodictamnus, 6 de Mentha cervina, 4 de M. pulegium y Horminum pyrenaicum respectivamente y 3 de Lepidium sativum. Las fuentes grecolatinas clásicas, salvo Plinio el Viejo y los autores árabes que se inspiraron en dichas fuentes literarias, al hablar de “Dictamo” se referían siempre a O. dictamnus y en alguna ocasión a otras especies de Mentha. El 25 % de los nombres del O. dictamnus están en bereber y árabe y contienen el término “Miškatrāmašīr” y sus derivados; cuyas traducciones posteriores a lengua mozárabe dieron “poleio cabruno” nombre asignado a M. pulegium y “poleio cervuno” a M. cervina, de lo que se deduce que no usaban las especies del género Dictamnus, tal y como hacían los cristianos. Los nombres recogidos para el resto de las especies “dictamo bastardo”, “dictamnum falsum”, “pseudodictamo”, “mescatremesir non verum”, “dictamnus secundus” o “altero dictamo”, remarcan su uso como adulterantes del verdadero dictamo. La importancia de esta tradición medicinal ligada al “Dictamo” es tan fuerte que se transfirió de España a América Latina, aplicándose no solo los nombres, sino también los usos mágicos y medicinales, de acuerdo al galenismo, a especies tropicales de los géneros Cunila, Drosera, Maranta, Passiflora y Pedilanthus. El género Dictamnus, perteneciente a la familia de las rutáceas, ha reportado una gran diversidad de compuestos como limonoides, esteroides, y otros derivados triterpénicos, sesquiterpenos, alcaloides, flavonoides y cumarinas; algunos bien conocidos, que justifican parte de las propiedades que les atribuye la medicina popular. Aunque la cuantificación de la seguridad y la eficacia en la medicina tradicional, así como de su calidad, no son suficientes para cumplir los criterios necesarios para respaldar un uso farmacéutico oficinal, el incremento del conocimiento farmacológico da un paso más hacia su inclusión en la fitoterapia actual. En España el D. hispanicus además del uso medicinal tradicional, se emplea como saborizante en aguardientes y licores con denominación geográfica protegida. Por tanto, es de gran interés caracterizar esta especie y desarrollar métodos de identificación que permitan distinguirla de las demás. D. hispanicus está reconocida como especie en las diferentes floras nacionales y autonómicas, pero internacionalmente, diversos estudios de revisión no incluyen ninguna referencia de la misma, quizás por no aceptarla, o quizás porque la mayoría de sus publicaciones no están en inglés. Dado que en el territorio de estudio están presentes dos especies de este género, se han recolectado muestras de 10 localidades de D. hispanicus, cubriendo al máximo el área de distribución del endemismo y también material de 2 localidades próximas de D. albus, con la finalidad de comparar ambas especies y de estudiar la existencia o no de posibles hibridaciones. Mediante una colaboración con la profesora Nilda Dora Vignale, del Grupo de Etnobiología y Micrografía Aplicada de la Universidad de Jujuy (Argentina), se ha estudiado la micromorfología de las hojas, complementándose así la información previa entre ambas especies. En ellas se observa claramente la presencia de drusas en ambas especies y de pelos tectores unicelulares de color verde, en D. albus. En D. hispanicus predominan los pelos glandulares unicelulares y multicelulares, destacando por ello la superficie glandular en esta especie respecto D. albus, que es 16 veces superior en el endemismo ibérico. Este aspecto es uno de los factores más importantes que determinan el contenido en aceite esencial (v/w) de ambas especies, siendo en las partes aéreas y rizomas de D. hispanicus 16 y 20 veces mayor que en D. albus, respectivamente. La caracterización del aceite esencial, así como la elaboración de un protocolo de identificación por cromatografía de capa fina de alta resolución (HPTLC) tanto de los aceites como de diversos extractos, se realizó en la Unitat de Farmacologia i Farmacognòsia de la Facultat de Farmàcia de la Universitat de Barcelona, bajo la supervisión de los profesores Roser Vila y Salvador Cañigueral. Se han identificado 113 compuestos en el aceite esencial de D. hispanicus, siendo el estragol, limoneno, metil eugenol y mirceno los compuestos mayoritarios en las partes aéreas y el estragol, γ-palmitolactona, geijereno, metil eugenol, pregeijereno y β-caryophylleno los principales componentes del rizoma. Aunque sí hay alguna publicación del aceite esencial de la parte aérea, es la primera vez que se analiza en su rizoma. De las muestras españolas de D. albus, se han identificado 124 compuestos, siendo los mayoritarios en las partes aéreas el estragol, germacreno D, γ-palmitolactona, bicyclogermacreno, metil eugenol, espatulenol, metil linoleato, ácido palmítico y γ-stearolactona y en el rizoma, estragol, γ-palmitolactona, geijereno y éter metílico de timol. En los rizomas de ambas especies también se detectó fraxinellona un limonoide degradado, dentro de los compuestos mayoritarios. A pesar de la importancia medicinal de esta especie en Europa, esta es la primera referencia para la Península Ibérica, y aunque en su vertiente oriental europea se haya empleado generalmente su rizoma, tampoco hay estudios previos de su aceite esencial, aunque sí de otros compuestos. Los sistemas de HPTLC optimizados para ambas especies de Dictamnus, permiten diferenciarlas ya sea a partir de su aceite esencial o de sus extractos, principalmente el metanólico. Esta metodología permite una rápida diferenciación de ambas especies, pudiendo ser empleado en la industria de la licorería valenciana para diferenciar el D. hispanicus, especie con la que estos licores obtuvieron su denominación geográfica. Mediante una colaboración con el profesor Jose Antonio del Río, del Laboratorio de Fisiología Vegetal, del Dpto. de Biología Vegetal de la Universidad de Murcia, se han estudiado las furanocumarinas y los flavonoides. De trabajos previos de ambas especies, se habían referenciado 7 furanocumarinas diferentes, de las cuales, solo dos se han detectado en las muestras analizadas. La xantotoxina está presente en las partes aéreas de las dos especies, principalmente en las hojas. D. hispanicus también contiene psoraleno en las hojas, en mayor concentración que la anterior. No se detectó ninguna furanocumarina en los rizomas. En la medicina tradicional del levante peninsular, se sostiene que D. hispanicus es una planta muy poderosa, no solo por sus aplicaciones terapéuticas, sino también por las quemaduras que se producen durante su recolección y manipulación. También D. albus es popular en Europa por los frecuentes casos de dermatitis de contacto debidos a los compuestos fototóxicos que contiene, siendo reconocidos para esta especie la xantotoxina y un alcaloide, la dictamina. Por esta razón, queda confirmada la actividad fototóxica del D. hispanicus debida a la existencia de este compuesto en todas las partes aéreas, pero en mayor concentración en las hojas. Respecto a los flavonoides, cabe destacar la presencia de diosmina en ambas especies, siendo la primera vez que se cita para D. hispanicus. Esta flavona glicosilada es común en la familia Rutaceae, se prescribe en diferentes especialidades farmacéuticas para los trastornos circulatorios, corroborando uno de los usos para los que se ha empleado en la medicina tradicional el D. hispanicus. La identificación de los alcaloides de estas especies se realizó en el Agrobioinstitute, Centre of Excellence in Plant Biotechnology de Sofía (Bulgaria), con ayuda del profesor Strahil Berkov. Para D. albus ya se han descrito 10 alcaloides en diferentes estudios. En las muestras analizadas de las dos especies de Dictamnus de poblaciones ibéricas, se han determinado 8 alcaloides, dictamine, 7-hydroxydictamine, isodictamine, skimmianine, γ-fagarine, kokusaginine, evolitrine y pteleine. La distribución de alcaloides en ambas especies difiere. En D. albus, dictamine es el principal compuesto seguido de isodictamine y skimmianine. En cambio en D. hispanicus aunque el compuesto mayoritario es dictamine también, le acompañan γ-fagarine, kokusaginine y pteleine o evolitrine (dependiendo de la muestra) y skimmianine no se ha detectado a pesar de ser el único alcaloide identificado para esta especie en un estudio previo. Los ensayos antimicrobianos de diversos extractos de las dos especies de Dictamnus de España, se realizaron bajo la supervisión de los profesores Paul Stapleton y Michael Heinrich en el Centre for Pharmacology and Phytotherapy de la School of Pharmacy, University of London (UK) como parte de la estancia para la obtención de la Mención Europea en el Título de Doctor con la ayuda TME2009-00369 concedida por el Ministerio de Educación del Gobierno de España. Se pudo determinar la enorme especificidad de los extractos metanólicos de 1 y 4 días contra Staphylococcus aureus, tanto para una cepa susceptible a la meticilina como para otra resistente a la meticilina. S. aureus es una bacteria presente en la microbiota de nuestro organismo que en ocasiones puede llegar a afectar en tejidos y mucosas o incluso provocar enfermedades más serias, especialmente en pacientes hospitalizados. En Europa, la raíz de dictamo era utilizada para combatir el impétigo, enfermedad de la piel asociada a una higiene deficiente y que predominaba en niños menores de 5 años. De las 12 poblaciones analizadas (10 de D. hispanicus y 2 de D. albus), se seleccionaron las más activas, una de la parte aérea, correspondiéndose a las hojas recolectadas en plena floración y otra a un rizoma. Estas muestras se fraccionaron y se realizó un test antimicrobiano en cromatografía de capa fina combinada con difusión en agar (TLC-ADA). Una completa caracterización de los compuestos que presentaban actividad, aislándolos e identificándolos hubiese sido lo deseable, pero no pudo realizarse por finalizar el tiempo de la estancia. Pero la alta especificidad antimicrobiana contra esta bacteria patógena, principal responsable de infecciones piógenas y de la producción de un gran número de toxinas y enzimas extracelulares, convierte a D. hispanicus en un claro candidato a seguir realizando futuros ensayos. Aunque algunos de los datos obtenidos son preliminares, este análisis general de los principales principios activos de estas especies de la familia Rutaceae, así como su actividad antimicrobiana, facilita una visión comparativa entre estos, los datos etnobotánicos recopilados y los datos experimentales de otras especies de Dictamnus estrechamente relacionadas y mejor estudiadas por ser de gran importancia en el mercado medicinal asiático y europeo. Salvia es otro género de interés, que constituye uno de los ingredientes más apreciados en los licores de hierbas medicinales. De entre los ocho táxones recogidos durante el estudio etnobotánico, destaca una especie iberolevantina, Salvia blancoana Webb & Heldr. subsp. mariolenis Figuerola, con la que además se elabora un licor casero digestivo específico conocido como “salvieta”. En el resto del territorio peninsular, Salvia officinalis L. subsp. lavandulifolia (Vahl) Gams, es ampliamente utilizada y conocida por la producción de aceite de salvia española y productos a base de hierbas. Sin embargo, en las provincias de Alicante y Valencia, comparte el mercado con S. blancoana subsp. mariolensis y, en menor medida, con su híbrido S. x hegelmaieri Porta & Rigo. Aunque existen caracteres morfológicos diferenciadores entre estas especies, cuando el material está cortado, triturado o pulverizado, su identificación es difícil, resultando los caracteres macro y microscópicos de los tres táxones insuficientes. Otra especie presente en la jardinería popular, aunque de origen mexicano, frecuentemente utilizada en Alicante en los “herberos”, incluso formando parte del licor “salvieta”, es S. microphylla Kunth var. microphylla. En este estudio, además de mejorar el conocimiento etnofarmacológico y morfológico de S. blancoana subsp. mariolensis, se compara su aceite esencial con el de S. officinalis subsp. lavandulifolia, y se establece un protocolo de identificación mediante HPTLC entre esta y otras especies utilizadas como S. microphylla var microphylla, S. officinalis L. subsp. officinalis y S. x auriculata Mill., de manera que se puedan establecer especificaciones de calidad para mejorar su identificación y distinción del resto de las especies mencionadas. Las muestras se recolectaron en la Comunitat Valenciana y en áreas montañosas circundantes durante el trabajo de campo etnofarmacológico. Se recogieron veintinueve usos medicinales para S. officinalis subsp. lavandulifolia, 13 de los cuales también se registraron para Salvia blancoana subsp. mariolensis. El contenido del aceite esencial (v/w) de las muestras analizadas de S. blancoana subps. mariolenis oscila entre 1,8 % y 4,5 %, siendo este último de una selección local mantenida en cultivo en un huerto. La composición obtenida es similar a la aceptada para el aceite esencial de salvia española en las normas de la Farmacopea Europea, ISO (Organización Internacional de Normalización) y UNE (Una Norma Española), con 1,8-cineol (13,7–45,7 %) y alcanfor (12,1–28,6 %) como componentes principales. No existe preocupación por la seguridad de estos licores con respecto al contenido de tuyona, que en S. officinalis es elevado, pero inexistente o en cantidades ínfimas, en S. blancoana subsp. mariolensis. Los métodos de HPTLC, basados en el análisis de extractos hidroalcohólicos y de diclorometano, permitieron distinguir esta especie del resto de táxones de Salvia estudiados, excepto de su híbrido, S. x hegelmaieri. Con estos resultados se puede identificar la materia prima herbal de S. blancoana subsp. mariolensis y distinguirla de otras salvias medicinales empleadas, asegurando una adecuada comercialización en el mercado de las infusiones y de los licores artesanales. Las mentas, son un grupo de especies también ampliamente representado en la licorería tradicional. Con 17 táxones registrados de los géneros Clinopodium, Mentha, Nepeta y Ziziphora en el trabajo etnobotánico, se han seleccionado aquellas especies que constituyen el grupo popularmente aceptado como “poleos” para estudiar sus aceites esenciales. Se considera que las mentas se usan para guisar y los poleos para beber en infusión. El material de los cinco poleos estudiados, fue recolectado en junio de 2010 en diferentes lugares de las provincias de Albacete y Alicante, determinados previamente por los informantes. En el aceite esencial de Mentha pulegium L., Ziziphora aragonensis Pau y Clinopodium alpinum (L.) Kuntze, la pulegona (58,2-72,6 %) es el principal constituyente junto con otras cetonas, como isomentona, piperitona y (1RS, 4SR)-8-hidroxi-p-mentan-3-ona. Otros dos poleos muy apreciados, Clinopodium serpyllifolium subsp. fruticosum (L.) Braüchler y C. nepeta (L.) Kuntze comparten una composición similar en sus esencias, con isomentona (38,6%-44,6%), pulegona (16,8%-20,3%) y mentol (14,6%-20,7%) como componentes principales. De todos ellos, C. serpyllifolium subps. fruticosum es la especie más valorada para tisanas y licores digestivos. Los oréganos se utilizan principalmente en la elaboración de platos tradicionales y, solo de forma local, con fines medicinales en tes y licores. A pesar de ello, una revisión de O. x paui Martínez, táxon muy apreciado en el levante peninsular en comparación con otros oréganos cultivados o recolectados silvestres, se ha considerado de interés. El material estudiado fue recolectado entre 2011 y 2012 de antiguos cultivos del Este y Sureste peninsular (Aragón, Andalucía, Castilla-La Mancha, Murcia y Comunidad Valenciana) mantenidos en el Jardín Botánico de la UA de la Estación Biológica Torretes (BGUA, Alicante) o en el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA, Zaragoza). De los cinco oréganos estudiados Origanum vulgare L. es el más popular en las bebidas medicinales. Su composición difiere de la de otros oréganos por el predominio de sesquiterpenos tanto oxigenados, como el óxido de cariofileno (hasta 32,6%) e hidrocarburos como β-cariofileno y germacreno D. O. virens Hoffmans & Link y O. heracleoticum L., generalmente recolectados de poblaciones silvestres y localmente cultivados, contienen como principales constituyentes monoterpenos oxigenados como timol (hasta 40,4%) y carvacrol (68,5%), respectivamente, e hidrocarburos monoterpénicos como p-cimeno y γ-terpineno. En los oreganos híbridos estudiados, O. x majoricum Cambess conocido como “moraduix” y O. x paui como “herba botifarrera”, los principales constituyentes son dos monoterpenos oxigenados como terpinen-4-ol e hidrato de cis-sabineno, seguidos de γ-terpineno y timol en el caso de O. x majoricum. Siendo híbridos de con ascendencia similar, sería necesario analizar más muestras, así como los pliegos de herbario existentes, para precisar a qué taxón se refieren en los diferentes trabajos etnobotánicos. A través de los estudios etnobiológicos podemos rescatar y documentar el conocimiento tradicional evitando su pérdida irreversible. Pero el verdadero valor de los mismos reside en la transferencia de esos datos a dos niveles: el primero científico, traduciendo los datos a un lenguaje universal y el segundo divulgativo, acomodando y facilitando la comprensión de dicho conocimiento a todos los niveles de la sociedad, especialmente a los más jóvenes. La elaboración casera de macerados hidroalcohólicos a base de hierbas medicinales forma parte de una tradición secular en toda la vertiente mediterránea ibérica e Islas Baleares. Pero la concentración de la población rural en ciudades, la mayor accesibilidad a los medicamentos y la mejora generalizada de la asistencia sanitaria, ha eliminado el objetivo principal que tenían estos preparados. No obstante, los licores de hierbas han sobrevivido gracias a su conversión en un elemento lúdico, ligado a las fiestas populares y a eventos tradicionales. Esto ha provocado cierta banalización de las fórmulas más complejas y de los ingredientes más raros, pero al mismo tiempo es la base de la aparición de empresas artesanales que comercializan el producto, al tiempo que a menor escala sobrevive la producción familiar. La divulgación y la transferencia del conocimiento pueden contribuir a mantener las tradiciones y a generar productos ligados al medio rural y de montaña, útiles para fomentar la economía y el turismo local, evitando en los casos de empobrecimiento, que culmine en la pérdida total del conocimiento. La transferencia de conocimiento constituye el pilar fundamental del aprendizaje y éste adquiere generalmente, un carácter dinámico, pudiendo avanzar o retroceder en función de las circunstancias. Tras el análisis de los datos obtenidos en este estudio, se ha estimado la necesidad de difundir dicha información a través de diversos medios, evitando así la tendencia evolutiva observada, hacia el claro empobrecimiento de dichos preparados medicinales. Se publicó un manual de elaboración del herbero alicantino, tanto en valenciano como en castellano y parte de la información etnobotánica recolectada se incluyó en las guías del Museo de la Biodiversidad y de la Estación Biológica de Torretes – Jardín Botánico de la UA. Además, desde el 2013 y bianualmente, se celebra una feria popular dedicada a estos tradicionales preparados herbales, conocida como Fireta de l’Herberet, con conferencias, talleres, excursiones de campo y cursos especializados. La gran acogida de esta feria ha permitido que sea ya un evento consolidado que se incluye en la programación del Jardín Botánico de la UA en años impares, donde también se ha creado un espacio específico dedicado a las plantas utilizadas en la producción de estos licores, constituyendo parte de la ruta general en las visitas guiadas. Además, cada año se realizan seminarios, conferencias y talleres por todo el territorio. Durante los años de ejecución de la presente tesis doctoral, se han publicado 7 artículos en revistas científicas, 5 libros y 19 capítulos de libro. Se han presentado 10 póster a congresos y 28 conferencias a congresos nacionales e internacionales, así como en seminarios y eventos universitarios y locales. Se han organizado 8 excursiones guiadas por distintas áreas de recolección habitual de planta medicinal y se han realizado 23 talleres y cursos especializados. Finalmente, 13 eventos relacionados con plantas y sus diferentes usos en la medicina y la gastronomía popular, se han organizado y/o coordinado. Tras 20 años llevando a cabo multitud de actividades relacionadas con la elaboración y usos de los licores de hierbas levantinos, se puede concluir que este producto es cada vez más popular y reconocido, tanto a nivel casero como industrial. Por ello, es necesaria la gestión ordenada del territorio y de sus recursos, revalorizando aquellos más genuinos mediante proyectos de cultivo que permitan mantener las poblaciones silvestres sin sobreexplotación; la incorporación de estos productos en la gastronomía provincial, pues suelen estar accesibles solo en las zonas de elaboración, limitando el alcance del producto. Los licores de hierbas elaborados por las diferentes industrias de la zona, conservan la originalidad del producto tradicional, con el rigor de un producto artesano comercial, por lo que su gran calidad les permite ser totalmente competitivos con otros licores ya existentes en el mercado provenientes de otras zonas geográficas.
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