Genève, Suiza
Desde la década de 1990, el uso de las medidas coercitivas unilaterales (MCU) ha aumentado en las relaciones entre Estados. Sin embargo, estas estrategias coercitivas no son recientes. Se desarrollaron durante la Guerra Fría como una herramienta de los países desarrollados para ejercer presión en sus negociaciones, sin el riesgo de iniciar una nueva guerra. Estas medidas son descritas comúnmente como una “herramienta de política exterior” con el objetivo de coaccionar a otro Estado para modificar su comportamiento y obtener la subordinación del ejercicio de sus derechos soberanos. Las MCU impuestas por un Estado, sin autorización de una Organización Internacional, han sido declaradas por la Asamblea General de la ONU como contrarias al Derecho Internacional, a la Carta de las Naciones Unidas y a las normas y principios que rigen las relaciones pacíficas entre los Estados, además de violar derechos humanos. A raíz de esta constatación, una corriente de opinión sugiere que estas medidas deberían ser tratadas como un mecanismo inadmisible e ilegal en las relaciones internacionales. En este contexto, el presente artículo se centra en responder dos preguntas fundamentales. La primera explora las características que permiten determinar si la coerción interestatal debería ser considerada como un mecanismo inadmisible en las Relaciones Internacionales. La segunda analiza la pertinencia de que las MCU sean clasificadas jurídicamente como “hechos internaciona2lmente ilícitos” según el Derecho de la responsabilidad internacional de los Estados.
Since the 1990s, the use of unilateral coercive measures (UCMs) has increased in interstate relations. However, these coercive strategies are not recent. They were developed during the Cold War as a tool for developed countries to exert pressure in their negotiations, without therisk of starting a new war. These measures are commonly described as a "foreignpolicy tool" with the aim of coercing another State to modify its behavior and obtain the subordination of the exercise of its sovereign rights. UCMs imposed by a State, without the authorization from an International Organization, have been declared by the UN General Assembly as contraries to InternationalLaw, to the United Nations Charter and the norms and principles that govern peaceful relations between States, in addition to violating human rights. As a result of this finding, an approachbacked by most countries suggests that these measures should be treated as an inadmissible and illegal mechanism in international relations.In this context, this article focuses on addressing two fundamental questions. The first explores the characteristics that allow us to determine whether interstate coercion should be considered an inadmissible mechanism in interstate relations. The second analyzes the possibility that UCMs could be classified as “Internationally Wrongful Acts” according to the International Law of State Responsibility.
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