Uno de los retos actuales de las empresas agroalimentarias es aumentar la vida útil de los alimentos garantizando a su vez la seguridad sanitaria (ausencia de bacterias patógenas) para el consumidor. La industria agroalimentaria busca nuevas vías para conseguir superar ese reto y una de las que más interés está generando es el uso de cultivos protectores. Es decir, el empleo de microorganismos, como ingrediente del alimento, capaces de reducir frenar la actividad de bacterias patógenas y/o de las bacterias alterantes presentes en él. Su potencial de conservación es especialmente interesante en el campo de los productos mínimamente procesados
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados