Todos los cursos de formación de profesores debieran tener una verdadera vocación a la inserción laboral, pues su función no es otra que la de capacitar a los futuros profesores con unas competencias y actitudes –cuyo desarrollo se produce a lo largo de toda una trayectoria profesional– que les permitan desenvolverse en la disciplina, esto es, que les preparen para responder a las demandas de la realidad actual del español, en sus múltiples contextos. Y es que, como señalan Higueras y Verdía (2019: 331), dar una respuesta profesional a la demanda creciente de enseñanza de español requiere profesores formados y con ganas de seguir aprendiendo, que puedan trabajar con autonomía y que sean conocedores de los retos a los que se enfrenta la profesión. Impartir, por lo tanto, una docencia de calidad que dé respuestas efectivas y adaptadas a las diferentes situaciones que pueden darse en el aula, precisa de una buena formación y de un ejercicio constante de reflexión y de control del propio proceso integral de aprendizaje, que se desarrolla a lo largo de toda una vida profesional.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados