El ingeniero español dedicó una parte importante de su vida al servicio de Rusia. Es difícil sobreestimar el legado que dejó en su nueva patria. En menos de 16 años (1808-1824), bajo su dirección y según sus proyectos, se construyeron nuevos puentes y carreteras, fábricas y plantas, el Picadero de Moscú y la Feria en Nizhny Nóvgorol, unos conjuntos arquitectónicos únicos, así como obras de ingeniería en muchas ciudades del Imperio Ruso.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados