La argumentación ocupa un lugar preponderante en la formación académica y profesional de cualquier rama del conocimiento. En las disciplinas, la habilidad de persuadir se relaciona directamente con la defensa de aquello que puede probarse mediante la evidencia y el razonamiento, el (re)conocimiento de las experiencias y los esquemas de valores entre emisor y receptor, así como la utilización adecuada de los recursos lingüísticos; en resumen, con el pensamiento crítico. Como un ejercicio de la vida universitaria, la argumentación va de la mano de la formación de lectores y escritores competentes. Aprender a argumentar implica siempre la planeación, desde el planteamiento de la hipótesis que se defenderá hasta la selección de las fuentes de información para conformar los argumentos en el género argumentativo por excelencia, es decir, el ensayo (Rayas y Méndez, 2017; Zunino y Muraca, 2012). El objetivo primordial de esta obra es ofrecer una guía para redactar un ensayo, por lo que consideramos que la mejor manera de comenzar ese proceso es entender las características de la argumentación como una práctica discursiva, los tipos de argumentos y su importancia en el campo académico.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados