La tecnología está produciendo no sólo un cambio cultural sino una transformación de la civilización en todos sus aspectos. Se ha consolidado una cultura mediática, organizada en torno a los medios de comunicación en el marco de una digitalización acelerada y global y al mismo tiempo la comunicación adquiere centralidad en el paradigma del conocimiento en el siglo XXI. Comunicación ya no es sólo difusión y persuasión; es el fulcro organizador de las ciencias sociales en el nuevo tiempo. Ello obliga a pensar cómo la comunicación puede ayudar a que la civilización naciente se oriente a la defensa y potenciación de la democracia, una democracia política, económica y social basada en la libertad, el pluralismo, el diálogo y la paz. Para pensar en clave comunicacional y transformar a partir de la comunicación es necesario reflexionar sobre el papel esencial de ésta en la condición humana.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados