"La mano del emigrante", de Manuel Rivas, publicado en el año 2000, plantea la situación de los emigrantes gallegos en Londres, durante el proceso que dio lugar a la finalización de la Guerra Fría. El texto manifiesta, desde la mirada posmoderna, tres desconfianzas: hacia la patria, el lenguaje y el poder. En el presente artículo se pretende dar cuenta de las condiciones de producción de Rivas que dan como resultado la concurrencia de dos lenguajes expresivos: la palabra y la imagen. La tensión producida por estos dos componentes permite la participación activa del lector en la producción del significado.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados