¿Hasta cuántos lenguajes, verbales y no verbales conocemos para poder describir las sensaciones que nos produce dejarnos mojar en una tarde de otoño? ¿Cómo podemos aproximarnos a lo que significan las mismas experiencias para los que aprendieron a descifrarlas muy lejos con otros códigos? El plurilingüismo no se agota al memorizar los verbos irregulares.
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