Argentina
En el Quijote de 1615, asistimos a un peculiar entramado de representacionesanimalísticas, al comprobar que los animales alcanzan mayor relevancia que en la primeraparte de 1605. También descubrimos que sus funciones narrativas son muy diversas ydignas de ser estudiadas en detalle. El presente trabajo analiza los últimos encuentros animales que jalonan la aventura vital de don Quijote en su tercera salida. A través de los sentidos simbólicos atribuidos a tales animales en la tradición cultural del Siglo de Oro, sugerimos que el hidalgo llega a leerlos como señales de su propio destino caballeresco.
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