Oviedo, España
El objetivo fue incrementar el conocimiento existente en relación a la imagen corporal en adolescentes y su conexión con variables relacionadas con la salud (Índice de Masa Corporal, hábitos de sueño), la psicología (bienestar, autoconcepto físico) y la sociología (nivel socioeconómico y dieta). Participaron 246 estudiantes (130 hombres, 116 mujeres) de entre 13-15 años pertenecientes a 10 institutos. Los adolescentes llevaron las 24h durante una semana un acelerómetro para monitorizar su movimiento. Se obtuvo también el IMC y para el resto de variables se emplearon cuestionarios. Los resultados indicaron que la mayoría tenían un adecuado IMC, una dieta mediterránea óptima y un nivel socioeconómico medio. La eficiencia de sueño fue de un 92%. Una cuarta parte mostró signos de psicopatología. En comparación a la figura actual, la mayoría escogió una más delgada (52,1%), el 32,1% una similar, y el 15% una más robusta. La mayoría de participantes seleccionaron una figura distinta a la actual, especialmente entre las mujeres, aunque este hecho no varió según la dieta ni el estatus socioeconómico. La silueta percibida y la discrepancia entre silueta percibida e ideal se relacionaron positivamente con el IMC y negativamente con la eficiencia de sueño. La eficiencia de sueño predijo la silueta percibida y la discrepancia entre silueta percibida e ideal, mientras que el género predijo la figura ideal. Participantes con mayor discrepancia entre silueta percibida e ideal mostraron menor autoconcepto físico y menor bienestar psicológico. Como conclusión, la imagen corporal sigue teniendo alta prevalencia entre los adolescentes, impactando negativamente en su autoconcepto físico y su bienestar psicológico. El IMC es un factor estrechamente ligado a la insatisfacción con la imagen corporal. No se encontró una relación entre la insatisfacción corporal con respecto a la dieta y al nivel socioeconómico. La eficiencia de sueño parece ser un factor que predice la percepción con la propia imagen corporal y la (in)satisfacción con la misma.
The aim was to expand the existing knowledge on adolescents’ body image and its connections with health (Body Mass Index, sleep activity), psychological (well-being, physical self-concept), and social (socio-economic status, diet) variables.
246 students (130 boys, 116 girls), age range 13-15 years, enrolled in 10 schools participated. Seven days/24 hours, they wore accelerometers to monitor their activity, including sleep. Participants’ Body Mass Index was obtained and they completed several questionnaires. The results indicated that most participants had an adequate BMI, optimal Mediterranean diet and medium socioeconomic status. Sleep efficiency was above 92%. One quarter showed signs of psychological disorders. The majority (52,1%) chose an ideal body image thinner than the perceived one, 32,1% a similar one, and 15% a larger one. Most participants wanted a different figure, especially among females, but it did not vary depending on socioeconomic status or Mediterranean diet. Perceived body image and body image discrepancy were positively correlated with BMI. Negative relationships were observed between sleep efficiency and perceived body image and body image discrepancy. Sleep efficiency predicted both perceived body image and body image discrepancy, while sex predicted ideal body image. Participants with greater body image discrepancy showed lower levels of physical self-concept and psychological well-being.
In conclusion, body image dissatisfaction had high prevalence among adolescents with negative implications on their psychological well-being and physical self-concept. BMI is a factor closely linked to adolescents’ body dissatisfaction. No connection was found between body image discrepancy and SES or Mediterranean diet. Finally, sleep efficiency predicted both perceived body image and body image discrepancy.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados