El siguiente trabajo puso a prueba la definición de Piaget sobre la conducta de cooperación: “coor- dinación de puntos de vista o de acciones que emanan respectivamente de distintos individuos” (1977, p. 172). El objetivo fue examinar la idea de que la cooperación es resultado de un proceso de desarrollo intelectual equiparable al desarrollo de la habilidad para las operaciones lógico-matemáticas.
Siguiendo el modelo de desarrollo intelectual por etapas de Piaget, esa habilidad es aplicable al mun- do de las relaciones sociales y se adquiere conforme aumenta la edad. Consecuentemente, se probó la siguiente hipótesis: a mayor edad, mayores nive- les de cooperación. En parejas, participaron 380 varones veracruzanos, aunque sólo se reportó la medición de 190. La cooperación se midió con un programa por computadora llamado “PDI”, dise- ñado específicamente para este fin, el cual recrea una situación de interacción social que demanda seis conductas sociales, entre ellas la cooperación, el individualismo y la competencia. Los datos se procesaron con ayuda del programa estadístico SPSS, con el cual se ejecutó la estrategia de análisis estadístico en los niveles descriptivo e inferencial, pues lo datos arrojados son de naturaleza no pa- ramétrica. La prueba Kruskall-Wallis comprobó la hipótesis estadísticamente, así como una Prueba de Medianas confirmó que los adultos tienden más a la cooperación que los niños y los adolescentes. En la discusión, y como parte de las limitaciones del estudio, se reportó un cuerpo de literatura para el cual la cultura o la socialización (no la inteligencia) juegan un rol vital en el desarrollo de la conduc- ta de cooperación. No obstante, se concluyó que, dentro de una misma cultura, una persona puede ser cooperadora, individualista o competitiva, alter- nadamente y como producto de su habilidad para tomar la perspectiva las otras personas y construir una noción de “nosotros”.
The present study tested Piaget’s notion on Co- operation: “coordinated points of view or actions, generated respectively from different human beings” (1977). The aim was to examine the notion of Cooperation as product of an intellectual development process, comparable to the develop- ment of the logical-mathematic skill. According to Piaget’s stages of intellectual development, such intellectual skill can be applied to the social world and is acquired through ageing. In consequence, the hypothesis tested was as follows: cooperation increases as age increases. Even though 380 men from Veracruz participated in pairs, the outcome received was from only 190. The cooperation was measured by a computer-based program called PDI which was specifically designed for this pur- pose. This program recreates a social interaction situation in which six social behaviours are re- quired, cooperation, individualism, and compe- tition among them. All data were processed with the help of the statistics program SPSS. With this program was performed the statistical analysis strategy to the descriptive and inferential levels since all the resulted data are no parametrical in nature. The Kruskall-Wallis Test confirmed the hypothesis statistically meanwhile a Median Test confirmed that adults tent to be more cooperative than children and teenagers. In the discussion, and as part of the study’s limitations, a body of literature was reported for which culture or social- ization (not intelligence) plays a vital role in the development of cooperative behavior. However, it was concluded that within the same culture, a person can be cooperative, individualistic or com- petitive, alternately and as a product of his or her ability to take the perspective of other people and build a notion of “us”.
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