Hace 32 años se constituyó Asindown, iniciando así una gran aventura para conseguir la mejora de la calidad de vida de las personas con síndrome de Down durante todo su ciclo vital.
Una aventura se define como una experiencia arriesgada, para la cual, se ha de ser valiente y estar dispuesto a batallar con eventos imprevistos que pueden implicar riesgo y sacrificio. Dícese que consta de tareas que pueden comportar peligros, de encuentros con personas y del desarrollo de objetivos, entre otras cosas. Desde luego aventura describe a la perfección la trayectoria que Asindown ha venido desarrollando, desde sus inicios, para el fomento de la inclusión plena de las personas con síndrome de Down y discapacidad intelectual.
El presente artículo describe cómo se inicia la firme propuesta por la defensa de la educación inclusiva desde Asindown, y cómo actualmente la entidad se articula como un recurso de apoyo a la inclusión que aboga por una educación de calidad bajo los principios de inclusión y equidad para todo el alumnado.
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