Castellón, España
La inclusión educativa es uno de los temas más relevantes dentro del marco de la escuela del siglo XXI, no solo porque su desarrollo responde a criterios de excelencia académica, calidad educativa e igualdad de oportunidades, sino también porque constituye un derecho humano fundamental e inalienable según organismos nacionales e internacionales de elevado prestigio en el ámbito de la educación. No obstante, la inclusión educativa es un reto que, para que sea realmente efectivo, debe impregnar todas las estructuras y colectivos que conforman el centro escolar con el fin de optimar esfuerzos y alcanzar objetivos. Precisamente por eso, este estudio se detiene en la figura de la orientación en los centros educativos de primaria: el psicopedagogo escolar, máximo responsable de la atención de la diversidad, y en su aportación a la escuela inclusiva.
En el presente estudio de caso, de corte cualitativo-inductivo, se analiza el papel de este agente educativo en un Centro Rural Agrupado en constante transformación hacia la escuela inclusiva para determinar qué intervenciones psicopedagógicas facilitan el avance hacia la inclusión y cuáles pueden constituir una barrera. Se trabaja con datos obtenidos a lo largo de dos cursos escolares de diversas fuentes, procesos, técnicas e instrumentos, como son: observaciones participantes, entrevistas, sesiones de empoderamiento al alumnado y de formación al profesorado.
El análisis de los datos muestra una clara tendencia a considerar las condiciones laborales y las percepciones de la comunidad educativa sobre el orientador como unas de las barreras principales para establecer un enfoque psicopedagógico inclusivo de atención a la diversidad. Por otro lado, el proyecto educativo del centro, las estrategias organizativas de aula, y la mirada positiva sobre la diversidad son algunos de los factores que sostienen la inclusión en el centro desde la orientación educativa.
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