La educación multicultural en nuestro contexto, la Ciudad Autónoma de Ceuta es algo natural. Si entendemos por multiculturalidad convivencia y armonía entre diferentes culturas y lo extrapolamos a nuestras escuelas; podemos confirmar que éstas son un auténtico laboratorio para experimentar todo tipo de innovaciones que conllevan a una mejora de la calidad educativa. Por otro lado, tristemente, la multiculturalidad en la mayoría de nuestros centros se traduce en una mayoría de alumnos de origen marroquí cuyas familias padecen graves carencias socio-económicas y culturales. En este contexto, las aulas de Educación Infantil de los colegios públicos son un primer estadio de socialización de los niños y niñas; para las profesionales de esta etapa educativa constituye un importante reto que en muchos casos deriva en cansancio y agotamiento: el rudimentario conocimiento de la lengua española, los valores propios de sociedades democráticas, la coeducación, etc. son elementos curriculares que se tienen que dominar para una aceptable adaptación a los centros educativos. Pero tenemos que estar orgullosos del trabajo realizado por estos profesionales. Las “Buenas prácticas” en Educación Infantil se están extendiendo de forma progresiva en nuestros colegios. En este artículo presentamos la experiencia de un colegio que se puede poner como ejemplo de buenas prácticas y, dentro de él, el trabajo llevado a cabo en un aula de infantil y la actuación de su profesora como modelo.
Multicultural education in our context, the City of Ceuta, is natural. If we understand the multuculturality as coexistence and harmony among different cultures and we extrapolate it to our schools, we can confirm that these are a real laboratory experience to all kinds of innovations that lead to improve the educational quality. On the other hand, sadly, multiculturalism in most of our schools comes from a majority of Moroccan students whose families suffer from serious socio-economic and cultural needs. In this context, the kindergarten classrooms in public schools are a first stage of socialization for children, the teachers of this educative level face up a major challenge that leads often to fatigue and exhaustion: the rudimentary knowledge of the Spanish language, the values of democratic societies, coeducation, etc. are curricular elements that must be mastered to an acceptable adaptation in schools. But we have to be proud of the work done by these teacher. The “Best Practices” in Early Childhood Education are gradually spreading in our schools. This article presents the experience of a school that can serve as an example of good practice and, within it, the work done in a kindergarten classroom for children and the modelic performance of the teacher.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados