En el mundo existen cerca de cinco mil especies de áfidos, de las cuales alrededor de cien son las principales plagas de cultivos. Los áfidos tienen una tasa de reproducción alta y su tiempo de generación es muy corto, frente a la mayoría de los otros grupos de insectos. Estos hechos hacen necesario el establecimiento de un sistema eficaz que facilite la toma de decisiones sobre el monitoreo de las poblaciones y la predicción de brotes. Desde 1964, la investigación sobre insectos de Rothamsted [RIS, por sus siglas en inglés] ha puesto en funcionamiento una red de trampas de succión de 12,2 m con objeto de monitorear la fauna aérea migratoria a escala del paisaje1. Se puede pensar en las trampas de succión como en una especie de aspiradoras invertidas que capturan indiscriminadamente insectos pequeños y medianos (≤ 5 mg); en particular, áfidos.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados