Los Ejércitos de Tierra de los cinco países estudiados (Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y España) han tenido una evolución paralela desde el final de la Guerra Fría, aunque marcada por el nivel de ambición de las naciones respectivas (aspiraciones globales en el caso de Reino Unido y Francia y, con matices, de potencia media en Alemania, Italia y España). El foco en la defensa territorial, la disuasión y el combate convencional de alta intensidad dio paso a las operaciones expedicionarias y la gestión de crisis, intentando mantener una alta capacidad tecnológica mientras disminuía sensiblemente la entidad de la fuerza en el marco de una reducción presupuestaria sostenida. El interés por las fuerzas terrestres repuntó tras el 11-S con el énfasis en las operaciones de contrainsurgencia y estabilización en Irak y Afganistán, sin embargo, el ambiguo e insatisfactorio final de ambas campañas inhibió el interés político por las intervenciones terrestres, junto al severo impacto de la crisis económica de 2008 en Europa occidental. No obstante, los acontecimientos de 2014 (la intervención rusa en Ucrania y la reactivación del terrorismo yihadista internacional del Dáesh/Estado islámico, junto a la desestabilización crónica de Siria-Irak y Libia), junto a una ligera mejora de las perspectivas económicas de Europa, parecen haber reavivado la relevancia de los Ejércitos de Tierra, cuyas capacidades se han erosionado significativamente en los últimos veinte años.
En la actualidad, todas las fuerzas terrestres de los países considerados luchan por alcanzar un equilibrio tras años de hacer «más con menos», aunque al menos la perspectiva de ulteriores reducciones de capacidades parece haberse evitado temporalmente.
En el texto se realiza un análisis comparativo de los sistemas de armas terrestres que definen la capacidad de realizar operaciones en la zona más exigente del espectro del conflicto: carros de combate, vehículos blindados, artillería y helicópteros de ataque. Con significativos matices nacionales, ninguno de los ejércitos estudiados ha renunciado a estas capacidades más demandantes, con Reino Unido y Francia siendo consecuentes con su carácter de potencias globales y Alemania intentando reconciliar su peso político con sus capacidades militares terrestres disponibles
The armies of the five countries studied (United Kingdom, France, Germany, Italy and Spain) have had a parallel evolution after the end of the Cold War, although marked by the level of ambition of their respective countries (global aspirations in the case of the United Kingdom and France and regional concerns for Germany, Italy and Spain). The focus on territorial defense, deterrence and force-on-force combat gave way to expeditionary operations and «softer» crisis management, trying to retain a high technological edge while the volumen of forces shrinked significantly amidst a huge reduction in Defence budgets. The interests on land forces somehow returned with the land-heavy counterinsurgency and stabilization operations in Irak and Afghansitan, but the ambiguous and unsatisfactory conclusión of both campaigns inhibited the political appetite for more «boots on the ground» interventions, adding to the severe impact in Western Europe of the 2008 economic crisis.
However, the 2014 events (Russian intervention in Ukraine and a new life for yihadist international terrorist through the Daesh/Islamic State, coupled with the endemic unstability in Syria, Irak and Lybia) as well as a precarious relief of the economic perspectives of Europe seem to have put he focus again on the relevance of the Land forces, whose capabilities have taken a significant toll in the last twenty years. Nowadays, all Armies in the countries considered are struggling to find the balance after years of doing «more with less», although, at least temporarily, the danger of even further reductions in capabilities seem remote.
In the text a comparative analysis is made of the land weapon systems most significant for carrying out operations in the most demanding end of the spectrum of conflict: tanks, armoured vehicles, artillery and attack helicopters.
With some national nuances, no one of the five countries considered has given up any of these high-spectrum capabilities, with the United Kingdom and France leading as can be expected from declared global players and Germany struggling to fit its political weight with military muscle
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados