Las encinas solitarias o los bosquetes que aún salpican las extensas llanuras dedicadas al cultivo de cereales en ambas mesetas son elementos consustanciales al paisaje actual. De hecho, constituyen los últimos vestigios del amplio encinar que cubrió antaño estos mismos terrenos. Lo cual ha tenido, sin duda, serias consecuencias en la encina como especie, lo que se refleja incluso en su variabilidad genética.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados