Hablamos de un pequeño ciclo encuadrado entre el final de la competición y el inicio de la siguiente pretemporada. Estamos ante el corto, pero necesario, periodo transitorio. En él ha de reflejarse un objetivo prioritario: el descanso físico y mental del futbolista. Considero que no han de ordenarse ejercicios y actividades para este ciclo que estén sujetos a unos horarios inmersos en una rígida planificación. Pero no debe olvidarse que el futbolista debe realizar cierta actividad para no llegar al primer entrenamiento en una forma muy alejada de la normal, también debe evitarse el regreso con demasiado sobrepeso. Por ello son necesarias algunas orientaciones de trabajo y unas normas generales a seguir por cada jugador. Fernando Calahorro Cañada, con claridad y muy acertadamente, nos ofrece un ejemplo de actividades que han de contemplarse en este ciclo entre temporadas.
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