Este artículo revisa el presente y el uso futuro de la extracción con fluidos supercríticos (SFE), principalmente dióxido de carbono (CO2) benigno para el ambiente. La extracción con fluidos supercríticos se desarrolló como aplicación analítica a mediados de los años 80 como respuesta al deseo de reducir el uso de disolventes orgánicos en el ambiente del laboratorio, y se está convirtiendo en un método estándar con respecto a la preparación y análisis de muestras conteniendo lípidos.
Actualmente, la analítica de SFE es predominantemente aplicada en modo ¿off-line¿, usando modos de extracción secuenciales y paralelos. Dependiendo de la configuración de la instrumentación, se pueden llegar a preparar diariamente hasta 24 muestras en un solo aparato. La SFE tiene otras ventajas, como el procesamiento de analitos sensibles térmicamente y una rápida cinética de extracción del analito en comparación con a la extracción con disolventes líquidos. El capitulo describe no solamente ejemplos de la analítica de SFE en grasas y aceites, sino también de solutos volátiles de varios tipos de muestras. Finalmente, la relevancia de la analítica SFE en el procesamiento con fluidos supercríticos ha sido documentada con ejemplos de nuestra investigación que utiliza un método combinatorio para optimizar las condiciones del proceso.
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