El calor puede fluir de un punto a otro por conducción, convección, y radiación. La conducción se refiere a la transferencia de energía de una zona de mayor temperatura a otra de menor. Cuando un cuerpo se calienta, sus moléculas adquieren mayor velocidad y estas al vibrar chocan con otras a su alrededor, y el calor fluye por la transmisión de energía cinética entre las moléculas que colisionan en una especie de “efecto dominó”. Por su parte, el fenómeno de convección se refiere al proceso de transferencia de calor a través de un fluido en movimiento que está en contacto con la superficie del cuerpo caliente. Por último, la radiación térmica es la energía emitida por un cuerpo en forma de ondas electromagnéticas como función de su temperatura. La Figura A.1 ilustra los tres modos de transferencia de calor.
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