Estados Unidos
Este artículo propone una lectura queer y decolonizante de la novela ¡Que viva la música!, publicada en Colombia en 1977 y escrita por el caleño Andrés Caicedo. El análisis aquí expuesto postula que María del Carmen Huerta, heroína de la novela, renuncia a su clase social y acepta las experiencias vitales de las clases bajas de la ciudad de Cali, en un proceso de subversión contra el régimen discursivo sobre su cuerpo y sexualidad. Se sostiene, además, que el vector de subversión en la novela es la salsa como género musical. Se parte de los análisis de Michel Foucault, Teresa de Lauretis, Eve Kosofsky Sedgwick, Gayle Rubin, José Esteban Muñoz, Judith Butler, entre otros, para demostrar que toda tentativa queer en Colombia – y América Latina – debe pasar por un proceso de desarticulación de los regímenes discursivos del poder político, económico y cultural de las clases altas.
This paper proposes a queer and decolonizing reading of the novel “¡Que viva la música!”, published in Colombia in 1977 and written by Andrés Caicedo from Cali. The analysis presented here posits that María del Carmen Huerta, the novel's heroine, relinquishes her social class and embraces the life experiences of the lower classes in the city of Cali, in a process of subversion against the discursive regime concerning her body and sexuality. It is also argued that the vector of subversion in the novel is salsa music. Drawing from the analyses of Michel Foucault, Teresa de Lauretis, Eve Kosofsky Sedgwick, Gayle Rubin, José Esteban Muñoz, and Judith Butler it is demonstrated that any queer attempt in Colombia - and Latin America - must undergo a process of dismantling the discursive regimes of the political, economic, and cultural power of the upper classes.
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