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Contribución al estudio anatómico-clínico de la glándula mamaria

  • Autores: Alfonso Rodríguez Alcántara
  • Directores de la Tesis: José María Cañadas Bueno (dir. tes.)
  • Lectura: En la Universidad de Sevilla ( España ) en 1956
  • Idioma: español
  • Número de páginas: 96
  • Enlaces
    • Tesis en acceso abierto en: Idus
  • Resumen
    • Comenzamos el estudio del desarrollo de la mama, trabajando en un material de embriones humanos de 7 a 11 mm. y observamos a partir del de 9 mm. a ambos lados del tronco una elevación de la epidermis, formada por cuatro o cinco capas de células. Hemos seguido observando este elevación epidérmica, a ambos lados del tronco en los tres embriones que oscilaban desde los 11 mm. a 19 mm.

      Pero al trabajar en embriones de 22 a 25 mm. comprobamos que dicha elevación epidérmica no se encontraba en la parte lateral del embrión, sino en su parte ventral. Esta traslación topográfica de dicha línea mamaria es debida al proceso de incurvación que sufre la placa ventral del embrión.

      Esto los fuimos observando en embriones de diferentes estadios, pero nos encontramos al estudiar un grupo que oscilaban de 30 a 33 mm. que la cresta mamaria se atrofiaba, desapareciendo las células que la forman y en donde únicamente se encontraba en todo su espesor era en la región pectoral, formando diminutas elevaciones.

      En este estadío hemos observado, que a la vez que desaparecen las células de la cresta mamaria, a cada lado de ésta se produce una proliferación de células pavimentosas que se encuentran separadas por una membrana del mesenquima celular subyacente. Esta masa de células son las que forman el brote del pezón.

      En embriones que oscilaban de 50 a 80 mm. se observa que este brote del pezón descrito, es invadido por células escamosas, las cuales hemos podido comprobar que no son tales células escamosas sino que se trata de células epiteliales diferenciadas, que forman un núcleo central. A su vez se produce la elevación de la epidermis a ambos lados debido a la proliferación del mesenquima.

      Las células basales que rodean al núcleo, constituido por las células epiteliales diferenciadas, forman mamelones hacia adentro; éstos son como hemos comprobado, los esbozos lactíferos, origen a su vez de los canalículos mamarios permanentes.

      Los brotes de los canales mamarios invaden el tejido conjuntivo subyacente y se canalizan, dando lugar a la formación de los definitivos conductos galactóforos.

      En las últimas fases del desarrollo de la mama los conductos lactíferos forman un conjunto de canales en forma de red. La cavidad de estos canales está revestida por tres capas de células y los extremos están cerrados por masas de células basales, que son los que más tarde dan origen a los lóbulos mamarios. Estos no se desarrollan hasta la pubertad, dando lugar en esta época a la formación de los acinis.


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