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Concepciones y actitudes ante la muerte: teorías implícitas, determinantes socioculturales y aspectos psicológicos relacionados

  • Autores: Rocío López Lechuga
  • Directores de la Tesis: Rafael Tomás Andújar Barroso (dir. tes.)
  • Lectura: En la Universidad de Huelva ( España ) en 2016
  • Idioma: español
  • Número de páginas: 331
  • Tribunal Calificador de la Tesis: María Ángeles Pérez San Gregorio (presid.), Susana Gaspara Paíno Quesada (secret.), Francisco Javier Rodríguez Díaz (voc.)
  • Materias:
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  • Dialnet Métricas: 4 Citas
  • Resumen
    • español

      La esencia misma del hombre está en la toma de consciencia de la existencia de la muerte. La existencia de esa preocupación por la muerte ha ido variando en sus manifestaciones a lo largo de la historia. Según Kellehear (1984) es inapropiado hablar hoy de un tabú sobre la muerte en la sociedad moderna debido a la proliferación de la literatura, lo que supone un �redescubrimiento� de la muerte pero lo que es cierto es, como dicen Hernández, González, Fernández, e Infante, (2002) que: �en la sociedad moderna no hay tiempo ni ganas de pensar en la muerte�. Antes había un mayor contacto con la muerte, la mayoría moría en casa, con familiares y amigos alrededor y en un proceso de agonía más corto y donde los rituales del duelo se hacían más patentes (Limonero, 1994 en Colell, 2005).La muerte actual es silenciosa, traiciona y de ella no se debe hablar (Gala, Lupiani, Raja, Guillén, González, Villaverde y Sánchez, 2002, en Uribe-Rodríguez, Valderrama, Durán, Galeano-Monroy y Gamboa, 2008). De la misma manera y por su misma naturaleza el hombre actual no debe mostrar signos de dolor ante la muerte, no debe hacerla presente, no debe enseñarle al otro muestras de su existencia. El hombre crea la ciencia con tres máximas siempre presentes, conocer, explicar y predecir los fenómenos que acontecen en nuestra realidad. Pero la muerte se escapa a nuestro entendimiento puesto que no podemos vivenciarla. La religión llega allá donde no llega a experimentar la ciencia y allá a donde no alcanza a comprender la filosofía.Elias (1987): �no existe idea alguna, por extraña que parezca, en la que los hombres no estén dispuestos a creer con profunda devoción, con tal de que les proporcione alivio ante el conocimiento de que un día ya no existirán, con tal de que les ofrezca la esperanza de una forma de eternidad para su existencia� (en Tomás-Sábado y Gómez-Benito, 2003). En el pasado, no muy lejano, la muerte se vivía como un acontecimiento social, toda una serie de costumbres ritualizadas que servían para calmar las ansiedades del vivo.La sociedad actual es una sociedad que niega la muerte (a pesar de las afirmaciones de Kellehear, 1984), la aparta no sólo del ideario común, sino de toda la realidad circundante. Una sociedad que, siendo mortal, rechaza la muerte (Tomás-Sábado y Gómez-Benito, 2003). Se vive hoy en día una auténtica �pornografía de la muerte� (Gorer, enAriés, 1999). La muerte es un concepto �multidimensional� (De Vries, Bluck y Birren, 1993) que puede ser entendida en base a tres aspectos, tres dimensiones o tres manera de vivir la muerte: la muerte vivida desde el yo, la muerte propia, o la muerte en primera persona; la muerte vivida desde el yo junto con los demás, muerte compartida; y la muerte en sociedad, la repercusión de la muerte en los demás y en su entorno, más asociada a la identidad o rol de las personas que a su entidad física. Además la muerte, las actitudes hacia la muerte, se pueden abordar en relación con una serie de variables relacionadas. Una de éstas podrían ser los valores. Quizá el cambio en las actitudes hacia muerte, los miedos y ansiedades nuevas que ésta genera se deba a un cambio en el sistema de valores que considera positivos y deseables aspectos como la competitividad, el consumo, el culto al cuerpo y el éxito, mientras que valora como negativos y rechazables el fracaso, el envejecimiento, la enfermedad y la muerte (Tomás- Sábado y Gómez-Benito 2003). Otra es la edad. Los psicólogos del ciclo vital (Neugarten, 1968; Levinson, 1977 y Kastenbaum, 1979) han postulado que los diferentes grupos de edad varían en sus actitudes hacia la muerte, en parte debido a su proximidad y exposición diferencial a la misma (Monchietti, Lombardo y Sánchez, 2007), a pesar de que la mayoría de las personas alcanza la madurez sin haber presenciado una muerte o acudido a un funeral (Schmidt, 2007), por lo que la manera en la que una persona entiende y experimenta la muerte cuando niño tiene un gran impacto en cómo esa persona desarrollará su vida como adulto y en sus últimos días (Widera-Wysoczañska, 1999). El sexo.La evidencia empírica existente sugiere que las mujeres se ven afectadas más negativamente por la pérdida que los hombres (Sanders, 1993). La personalidad. Partimos de la idea de que cuanto mayor sea el índice de Neuroticismo en la configuración de la personalidad del sujeto, mayor esperamos que sea su Miedo a la muerte(Loo, 1984 en Blanco, 1992)e igualmente pensamos que podría estar relacionado con la actitud de Evitación ante la muerte de manera directa. Experiencias previas. �La especie humana es la única que sabe que ha de morir y lo sabe sólo por la experiencia� (Voltaire). El recuerdo de la primera experiencia con la muerte puede perdurar en la adultez (Dickinson, 1992) por lo que parece útil determinar qué aspectos de los primeros recuerdos están relacionados con las actuales actitudes ante la muerte (Knight et al., 2000). Sólo con la experiencia de una muerte natural puede enraizar el concepto de muerte (Sheets-Johnstone, 1986). Como establecen Lonetto y Templer (1988), �la cuestión aquí es si la ansiedad ante la muerte sería el resultado de una falta de educación y, por lo tanto, reducible gracias al conocimiento y la supresión de las supersticiones�, pero no sólo eso, la cuestión también debe establecer si es posible continuar con ese proceso educativo una vez alcanzada la madurez. MATERIAL Y PROCEDIMIENTO La muestra está formada por un total de 825 casos válidos procedente de estudiantes universitarios (51,2%) y estudiantes de educación secundaria (48,8%) recogida entre mayo del 2013 y enero del 2014, con un rango de edad que oscila entre los 13 y 30 años (media de 18,44 y desviación típica 3,25), que se distribuyen equitativamente entre los grupos Jóvenes Adolescentes, Adolescentes, Jóvenes adultos y Adultos. El protocolo del estudio incluye un Cuestionario sociodemográfico, EPQR-A, HAD, PRAM, ESV, LOT y PIV. Los datos se gestionaron con el SPSS20. RESULTADOS La distribución de frecuencia de las actitudes hacia la muerte muestra: Miedo a la muerte 23%, Evitación ante la muerte 2,3%, Aceptación neutral 57%, Aceptación de acercamiento 13,4% y Aceptación de escape 4,3%. A continuación se detallan los resultados de medias por sexos para las actitudes de Miedo a la muerte (Mujeres = 4,23 y Varones = 3,67), Evitación ante la muerte (Mujeres = 4,42 y Varones = 4,10) y Aceptación neutral (Mujeres = 5,56 y Varones = 5,9). La prueba post hoc de Scheffé para PRAM y Grupo de edad, en las actitudes de Aceptación de acercamiento y Aceptación de escape muestra los resultados: Jóvenes adolescentes y Jóvenes adultos (/- J)~ 0,72962 y p = <0,001; Jóvenes adolescentes y Adultos, (I-J)= 0,89079 y p = <0,001; Adolescentes y Jóvenes adultos, (I-J)= 0,50646 y p = 0,012 y Adolescentes y Adultos, (I-J) = 0,66763 y p = 0,001; para la Aceptación de acercamiento. Jóvenes adolescentes y Jóvenes adultos, (I-J) = 0,48807 y p = 0,024, Jóvenes adolescentes y Adultos, (I-J) = 0,91571 y p = <0,001, Adolescentes y Adultos (I-J) = 0,68271 y p = 0,002, para la Aceptación de escape. La correlación entre las puntuaciones obtenidas en el test de personalidad EPQR-A y el PRAM arroja significatividad entre las relaciones de Miedo a la muerte y Neuroticismo (r = 0,185 y p = <0,001) y Psicoticismo ( r = -0,123 y p = 0,001); Evitación ante la muerte y Neuroticismo (r = 0,086 y p = 0,025) y Psicoticismo (r = - 0,108 y p = 0,005); Aceptación neutral y Neuroticismo (r = -0,081 y p = 0,035) y Psicoticismo (r = 0,105 y p � 0,006); Aceptación de acercamiento y Neuroticismo (r = 0,081 y p = 0,034), Psicoticismo (r = -0,139 y p = < 0,001) y Sinceridad (r = -0,104 y p = 0,006) y Aceptación de escape y Neuroticismo (r = 0,177 y p = <0,001) y Extraversión(r = -0,147 y p = <0,001). La prueba post hoc de Scheffé muestra las diferencias significativas entre las medias de PRAM y el grado de Compromiso con las creencias religiosas. Dentro de la variable dependiente Miedo a la muerte existe covariación significativa entre los grupos de No creyente y Creyente ((I-J) = -0,74933 y p = <0,001) y No creyente y Creyente y practicante ((I-J) = -0,77582 y p = <0,001). La correlación entre las puntuaciones de Satisfacción Vital (ESV) y el PRAM muestra una significación estadística en las intersecciones entre Evitación ante la muerte y ESV(r = 0,099) y Aceptación de escape y ESV(r = -0,242). El ANO VA de LOT y Concepto de muerteno muestra resultados estadísticamente significativos. El ANOVA de Salud autopercibida y PRAM muestra puntuaciones significativas en el Miedo a la muerte(F = 4,392 y p = 0,004) y Aceptación de escape(F = 5,208 y p = 0,001).La prueba post hoc de Scheffé nos muestra que el peso de la significación del ANOVA recae en las comparaciones entre Buena y Muy Buena((7-,7) = 0,35229 y p - 0,032) dentro del Miedo a la muerte y entre Ni buena ni mala y Buena((7-J) = 0,55507 y p = 0,046) yNi buena ni mala y Muy buena ((I-J) = 0,71534 y p = 0,008) en Aceptación de escape. Con respecto a los 10 Valores componentes del PIVy su relación con las actitudes hacia la muerte del PRAM, la Correlación de Pearson aporta resultados estadísticamente significativos en los emparej amientos: - Aceptación neutral y Universalismo (r = 0,199); Aceptación neutral y Benevolencia (r = 0,104), Aceptación de acercamiento y Benevolencia (r = 0,082) y Aceptación de escape y Benevolencia (r = -0,08); Miedo a la muerte y Tradición (r = 0,191), Evitación ante la muerte y Tradición (r = 0,202J, Aceptación neutral y Tradición (r = -0,116), Aceptación de acercamiento y Tradición (r = 0,407), Aceptación de escape y Tradición (r = 0,087) - Miedo a la muerte y Conformismo (r = 0,176), Evitación ante la muerte y Conformismo (r = 0,213), Aceptación neutral y Conformismo (r = -0,122,), Aceptación de acercamiento y Conformismo (r = 0,266) y Aceptación de escape y Conformismo (r = 0,092) - Miedo a la muerte y Seguridad (r = 0,225), Evitación ante la muerte y Seguridad (r = 0,236), Aceptación neutral y Seguridad (r = -0,076 ), Aceptación de acercamiento y Seguridad (r = 0,16 ), Aceptación de escape y Seguridad (r = 0,088 ) - Miedo a la muerte y Poder (r = 0,088J y Aceptación de escape y Poder (r� 0,105; Evitación ante la muerte y hedonismo (r = 0,097 ), Aceptación neutral y Hedonismo (r = 0,091) y Aceptación de Escape hacia la muerte y Hedonismo (r = -0,108^ Aceptación neutral y Estimulación (r = 0,161) Miedo a la muerte y Autodirección (r = -0,095), Aceptación neutral y Autodirección (r = 0,202) y Aceptación de acercamiento y Autodirección (r = -0,094 ). En lo que a los Valores del PIV se refiere, los Jóvenes adolescentes puntúan más alto en Hedonismo (5,1162) y más bajo en Poder (3,1595), en el grupo de Adolescentes, el valor más puntuado es el Hedonismo con 5,2941 de media y el menos valorado es el Poder con 2,9735.Por lo que respecta al grupo de edad de Jóvenes adultos, es la Benevolencia con una media de 5,2692, mientras el valor que menos puntuación obtiene se trata del Poder con una media de 3,2205, en el Grupo de edad Adultos, el que más puntuación media obtiene es el valor Benevolencia (5,2023), por el contrario Poder (3,0878) es el que menor puntuación media obtiene. El ANO VA realizado entre el PRAM y la existencia o no de Experiencias previasmuestra una única relación significativa, en la variable Miedo a la muerte (F = 4,359 y p = 0,037). Realizado un ANO VA del PRAM y el Familiar fallecido más cercano encontramos que no existe covariación significativa entre el Grado de cercanía familiar del fallecido y la respuesta en las actitudes ante la muerte. Por Sexo, la muerte por ahogamiento es la Forma de morir más temida, en Mujeres(n = 150, 27,42 %) frente a en Varones (n = 69, 26,03 %), seguida del incendio o quemado (n = 128, 23,40 % en Mujeresy n = 34 = 12,83 % en Varones). Para la Forma demorir menos temida elegida por las Mujeres (n = 177, 32,71 %) sería la muerte dormido, seguida por la muerte de repente (n = 44, 8,13 %).Los Varones eligen como primera opción de Forma de morir menos temida (n = 37, 13,91 %) la muerte por un disparo, seguida de la muerte dormido (n = 34, 12,78%). Por Grupo de edad para los Jóvenes adolescentes la Forma de morir más temida es ahogado (n = 51, 21,16 %) seguida de torturado, por muerte violenta o asesinado (n = 35,14.52 %), para los Adolescentes es, igualmente, el ahogamiento (n = 57, 26,39 %) seguida de en un incendio o quemado (n = 43, 19,91 %), para los Jóvenes adultosmorir ahogado (n = 73, 33,95 %) y en segundo lugar en un incendio o quemado (n = 48, 22,32 %) y para los Adultos morir en un incendio o quemado (n = 44, 30,34 %) y ahogado (n = 41, 28,27 %). En el Grupo de edad de los Jóvenes adolescentes la muerte elegida con más frecuencia como la menos temida es la muerte dormido (n = 39, 16,11 %) y por un disparo (n = 31, 12,88 %), en los Adolescentes es la muerte mientras duermen (n = 59, 27,70 %) seguida de la muerte de forma natural (n = 39, 18,31 %), para los Jóvenes adultos la muerte dormido (n = 65, 30,52 %) y la �muerte dulce� (n = 22, 10,33 %) y en los Adultos, la muerte dormido (n= 50, 34,72%) seguida de repente (n = 15, 10,42 %). DISCUSIÓN Y CONCLUSIÓN Más de la mitad de los casos se relacionan con la actitud de Aceptación neutral. Esta tendencia se puede explicar en base a la consideración que de la muertecomo tabú que se mantiene en nuestros días, sin eludir la posibilidad de sesgos de tendencia central. Podemos observar además un mayor número de Mujeres que se relacionan con la actitud de Miedo a la muerte y Evitación, frente a los Varones que desarrollan más frecuentemente actitudes de Aceptación neutral donde también puntúan alto las Mujeres. De nuevo estos resultados nos llevan a pensar en un posible sesgo derivado de la carga peyorativa que aún suscita este tema, en los Varones principalmente. Por otro lado, la expresividad femenina y la emocionalidad autoconsciente pudieran estar detrás del hecho de que las Mujeres presenten esta tendencia. Estereotipos de género y pautas de crianza sexista podrían estar también actuando en este sentido. Los resultados por grupos de edad nos marcan una diferenciación clara entre los dos periodos principales de edad, delimitando entre los Jóvenes adolescentes y Adolescentes, por un lado y los Jóvenes Adultos y Adultos, por otro, en lo que a las actitudes hacia la muerte se refiere. Esta diferencia radica en las actitudes de Aceptación de Acercamiento y Aceptación de escape, de menor frecuencia en el grupo de menos edad. La aceptación es una actitud ligada a la comprehensión de la naturaleza de la muerte y por lo tanto más esperable en los grupos de mayor edad, caracterizados por una mayor madurez y capacidad abstracta. Los análisis en torno a la relación de las actitudes con las variables de personalidad nos muestran que existen determinadas relaciones en función de la característica de personalidad que se trata y las actitudes hacia la muerte, pudiéndose dibujar un perfil de actitudes asociadas. Queremos destacar el papel de la Extraversión como factor protector frente a la actitud de Aceptación de escape. Esta actitud entraña un componente de búsqueda de la muerte, al ser la vida la que defrauda y puede resultar peligroso en tanto que está relacionada con conductas suicidas, de ahí la importancia de la Extraversión. Esperábamos encontrar el factor protector de las creencias frente al Miedo a la muerte y la ansiedad de éste derivado, más teniendo en cuenta que el objetivo principal de la creación de las religiones es solventar el problema de miedo ocasionado por la consciencia de nuestra propia mortalidad. Sin embargo, nos encontramos un comportamiento totalmente contrario en cuanto a la relación de las actitudes hacia la muerte y las creencias, pues las creencias se relacionan de manera directa y proporcional con el Miedo a la muerte. En cuanto a las variables de Satisfacción vital y Optimismo realista, no encontramos la relación esperada entre la satisfacción vital y las actitudes hacia la muerte, pero encontramos otro resultado igualmente importante, puesto que la Satisfacción vital parece comportarse como factor protector frente a la actitud de Aceptación de escape, con las implicaciones frente a la protección ante conductas suicidas que esto lleva aparejado. Por otro lado el comportamiento de la variable Optimismo realista no resultó como se esperaba y no arrojó resultados destacables. En el mismo sentido que comentábamos antes el estado de salud autopercibidoresultó ser un protector frente a la Aceptación de escape, ya que un elevado estado de salud autopercibido está inversamente relacionado con la actitud de Aceptación de escape. Sin embargo esperábamos encontrar una relación del mismo signo y proporcional con respecto al Miedo a la muerte, pero ésta no se da de manera proporcional. Parece que un buen estado de salud autopercibida está inversamente relacionado con la actitud de Miedo a la muerte, sin embargo, esta variable deja de funcionar como factor protector en los escalones siguientes de Muy buen estado de salud o Regular. Entre los valores se establecen diferentes relaciones con las actitudes hacia la muerte, tanto de manera general como teniendo en cuenta los diferentes subgrupos, lo que refleja el hecho de que las actitudes hacia la muerte y los valores están relacionados. Son de especial interés los valores de corte individualista, que toman especial importancia en los grupos más jóvenes, frente a los valores más solidarios que se relacionan con los grupos de mayor edad. En cuanto al hecho de haber sufrido una muerte en el contexto cercano, esto parece afectar a nuestras actitudes hacia la muerte aumentando el Miedo a la muerte en aquellas personas que refieren haber experimentado este tipo de pérdida. Es muy destacable el hecho de que, a este respecto, los Jóvenes adolescentes que dicen haber experimentado la pérdida de un familiar cercano de su misma generación en los dos últimos años muestran elevados niveles de Aceptación de acercamiento. En este caso proponemos esta actitud ante la muerte como la más beneficiosa para un sano desarrollo de nuestra propia consciencia mortal. Esto puede derivarse del hecho de que una muerte a estas edades se trata de una muerte indeseable y dolorosa, que desemboca en un sentimiento de indefensión disfrazado de aceptación. La relación de parentesco o la cercanía en edad con el fallecido no parecen ser variables que se relacionen con nuestras actitudes hacia la muerte. Como tampoco parecen afectar las experiencias previas a la elección de valores. Una primera aproximación a la elección de las formas de morir que más y menos se temen nos muestra cómo existen unas interesantes diferencias en cuanto a la modalidad de elección en función de la edad, especialmente en el grupo de menos edad, y cómo evoluciona el concepto de buena y mala muerte a través de la maduración del individuo.

    • English

      INTRODUCTION The essence of man is in making aware of the existence of death. The existence of this preoccupation with death has varied in its manifestations throughout History. According Kellehear (1984) is inappropriate to speak today on the death taboo in modem society due to the proliferation of literature, which is a "rediscovery" of death but what is certain is, like Hernandez, Gonzalez said, Fernandez, and Infante (2002) that "in modern society there is no time or inclination to think about death." Earlier they had more contact with death, most died at home, with friends and family around and a shorter process and where the rituals of mourning became more patents (Lemon, 1994 Colell, 2005) .The death agony now it is silent, betrays and she must not be mentioned (Gala, Lupiani, Raja Guillen Gonzalez, Villaverde and Sánchez, 2002, Uribe-Rodriguez Valderrama, Duran Galeano-Monroy and Gamboa, 2008). In the same way and by its very nature modern man should not show signs of pain before death, should not do this, you should not teach other signs of their existence. Man creates science with top three ever-present, know, explain and predict phenomena that occur in our reality. But death is beyond our understanding because we can not experience it. Religion comes where they do not get to experience science and there where does not understand philosophy. Elias (1987): "There is no idea, however strange it may seem, in which men are unwilling to believe with profound devotion, as long as you provide them with relief at the knowledge that one day no longer exist, provided that offered the hope of a way to eternity for their existence "(in Thomas-Sat and Gomez-Benito, 2003). In the past, not too distant, death was lived as a social event, a series of ritualized practices that served to calm the anxieties of living. Today�s society is a society that denies death (despite claims Kellehear, 1984), the away not only common ideology, but of all the surrounding reality. A society that, being mortal, rejects death (Thomas-Sat and Gomez-Benito, 2003). A real "pornography of death" (Gorer, in Aries, 1999) lives today. Death is a "multidimensional" (De Vries, and BirrenBluck, 1993) concept that can be understood based on three aspects, three-dimensional or three way of living death: death experienced since my own death, or death in the first person; death lived since I along with others, shared death; and death in society, the impact of death on the other and their environment, more associated with the identity or role of the people to their physical body. Besides death, attitudes toward death, can be addressed in connection with a series of related variables. One of these may be values. Perhaps the change in attitudes towards death, fears and new anxieties generated by it is due to a change in the value system that considers positive and desirable aspects such as competitiveness, consumerism, body worship andsuccess, while valued as negative and reprehensible failure, aging, sickness and death (Thomas-Sat and Gomez-Benito 2003). Another is age. Psychologists lifecycle (Neugarten, 1968; Levinson, 1977 and Kastenbaum, 1979) have postulated that different age groups vary in their attitudes toward death, partly because of its proximity and differential exposure to it (Monchietti, Lombardo and Sanchez, 2007), although most people are reaching maturity without having witnessed a death or gone to a funeral (Schmidt, 2007), so that the way in which a person understands and experiences death when child has a big impact on how that person will develop his adult life and in his last days (Widera-Wysoczañska, 1999). Sex. The empirical evidence suggests that women are more negatively affected by the loss than men (Sanders, 1993). The personality. We start from the idea that the higher the rate of Neuroticism in shaping the personality of the subject, the greater hope is their fear of death (Loo, 1984 in White, 1992) and also thought it might be related to attitude of death Avoidance directly. Previous experiences. "The human species is the only one known to have died and only know by experience" (Voltaire). The memory of the first experience with death can persist into adulthood (Dickinson, 1992) it seems useful to determine what aspects of the first memories are related to current attitudes towards death (Knight et al., 2000). Only the experience of a natural death can root the concept of death (Sheets-Johnstone, 1986). As set Lonetto and Templer (1988), "The question here is whether the death anxiety would be the result of a lack of education and, therefore, reducible through knowledge and suppression of superstition", but not only that, the question must also state whether it is possible to continue this educational process once they reach maturity. MATERIAL AND METHOD The sample consists of a total of 825 valid cases from college students (51.2%) and high school students (48.8%) collected between May 2013 and January 2014, with an age range of between 13 to 30 years (mean of 18.44 and standard deviation 3.25), which are distributed equally between Young adolescents, Adolescents, Young adults and Adults groups. The study protocol included a sociodemographic questionnaire, EPQ-A, HAD, PRAM, ESV, LOT and PIV. The data were processed with SPSS20. RESULTS The frequency distribution of attitudes toward death shows: Fear of death 23%, to death Avoidance 2.3%, 57%) Neutral acceptance, Approach acceptance 13.4% and 4.3% Escape acceptance. The results mean for detailed gender of attitudes Fear of death (Women and Men = 4.23 = 3.67), to death Avoidance (Women and Men = 4.42 = 4.10) and Neutral acceptance (Women and Men = 5.56 = 5.9). Scheffe post hoc for PRAM and age group, of attitudes Approach acceptance and Escape acceptance shows these results: Young adolescents and Young adults (I-J) = 0.72962 and p = <0.001; Young adolescents and Adults, (I-J) = 0.89079 and p = <0.001; Adolescents and Young adults (I-J) = 0.50646 and p = 0.012 and Adolescents and Adults (I-J) = 0.66763 and p = 0.001; ofApproach acceptance. Young adolescents and Young adults (I-J) = 0.48807 and p = 0.024, Young Adolescents and Adults, (I- J) = 0.91571 and p = <0.001, Adolescents and Adults (I-J) = 0.68271 and p = 0.002, ofEscape acceptance. The correlation between the scores on the personality test EPQR-A and PRAM throws significance relations between Fear of death and Neuroticism (r = 0.185 and p = <0.001) and Psychoticism (r = -0.123 p = 0.001); to death Avoidance and Neuroticism (r = 0.086 and p = 0.025) and Psychoticism (r = - 0.108 and p = 0.005); Neutral acceptance and Neuroticism (r = -0.081 p = 0.035) and Psychoticism (r = 0.105 and p = 0.006); Approach acceptance and Neuroticism (r = 0.081 and p = 0.034), Psychoticism (r = -0.139 p = <0.001) and Sincerity (r = -0.104 p = 0.006) and Escape acceptance and Neuroticism (r = 0.177 and p = <0.001 ) and Extraversión (r = -0.147 p = <0.001). The post hoc Scheffe test shows significant differences between the means of PRAM and the degree of commitment to religious beliefs. Within the dependent variable Fear of death exists significant covariation between groups and Non-believer and Believer ((IJ) = -0.74933 p = <0.001) and Non Believerand Practicing believer ((IJ) = -0.77582 p = <0.001). The correlation between Life satisfaction scores (ESV) and PRAM shows statistical significance at the intersections between to death Avoidance and ESV (r = 0.099) and Escape Acceptance and ESV (r = -0.242). LOT ANOVA and death concept does not show statistically significant results. The self-perceived health and PRAM ANOVA shows significant scores on the Fear of death (F = 4.392 and p = 0.004) and Escape Acceptance (F = 5.208 and p = 0.001). Scheffe post hoc test shows that the weight of the ANOVA significance lies in comparisons between Good and Very good ((I-J) =0.35229 and p = 0.032) in the Fear of death and between Neither good nor bad& Good ((I-J) = 0.55507 and p = 0.046) and Neither good nor bad & Very good ((I-J) = 0.71534 and p = 0.008) in Escape acceptance. Regarding the 10 components of the PIV values and attitudes toward death of PRAM, the Pearson correlation provides statistically significant results in the matches: - Neutral Acceptance and Universalism (r = 0.199); - Neutral Acceptance and Benevolence (r = 0.104), Approach acceptanceand Benevolence (r = 0.082) and Escape Acceptance and Benevolence (r = -0.08); - Fear of death and Tradition (r = 0.191), to death Avoidance and Tradition (r = 0.202), Neutral acceptance and Tradition (r = -0.116), Approach acceptance and Tradition (r = 0.407), Escape acceptance and Tradition (r = 0.087) - Fear of death and Conformity (r = 0.176), to deathAvoidance and Conformity (r = 0.213), Neutral acceptance and Conformity (r = -0.122), and Conformity Approach acceptance (r = 0.266) and Escape acceptance and Conformity (r = 0.092) - Fear of death and Security (r = 0.225), to death Avoidance and Security (r = 0.236),Neutral Acceptance and Security (r = -0.076), Approach acceptance and Security (r = 0.16), Escape acceptance and Security (r = 0.088) - Fear of death and Power (r = 0.088) and Escape acceptance and Power (r = 0.105) - To death Avoidance and Hedonism (r = 0.097), Neutral Acceptance and Hedonism (r = 0.091) and Escape acceptance and Hedonism (r = -0.108) - Neutral Acceptance and Stimulation (r = 0.161) - Fear of death and Self-direction(r = -0.095), Neutral acceptance and Self-direction (r = 0.202) and Approach acceptance and Self-direction (r = -0.094). As for PIV values refer, Young adolescents scored the highest in Hedonism (5.1162) and lowest in Power (3.1595) in the group of Adolescents, the rated value is Hedonism 5, 2941 average and the least valued is Powerwith 2.9735. With regard to the age group of Young adults is Benevolence with an average of 5.2692, while the lowest score value obtained is the Power with an average of 3.2205 in the age group of Adults, the highest average score obtained is the Benevolence value (5.2023), however Power (3.0878) which is the lowest average score obtained. The ANOVA performed between the PRAM and the existence of previous experiences shows a single significant relationship in the variable Fear of death (F = 4.359 and p = 0.037). Performed an ANOVA of PRAM and Family found dead closest there is no significant covariance between the degree of family closeness of the deceased and response in attitudes towards death. By sex, death by drowning is the Most feared form of death in Women (n = 150, 27.42%) compared to Males (n = 69, 26.03%), followed by fire or burning (n = 128, 23.40% in Women n = 34 = 12.83% in Males). For the Least feared form of death chosen by Women (n = 177, 32.71%) would be the death asleep, followed by sudden death (n = 44, 8.13%). Men chosen as the first option the least feared form of death (n = 37, 13.91%) death by a gunshot, followed by sleeping death (n = 34, 12.78%). By age group for Young adolescents the Most feared form of death is drowned (n = 51, 21.16%) followed by tortured or killed by violent death (n = 35,14.52%) for Adolescents is equally , drowning (n = 57, 26.39%) followed by a fire or bum (n = 43, 19.91%), for Young adults drowning (n = 73, 33.95%) and second place in a fire or bum (n = 48, 22.32%) and for Adults to die in a fire or burn (n = 44, 30.34%) and drowned (n = 41, 28.27%). In the age group of Young adolescents more often chosen as the Least feared death is asleep death (n = 39, 16.11%) and shot (n = 31, 12.88%) in the Adolescents is death while asleep (n = 59, 27.70%) followed by death naturally (n = 39, 18.31%) for Young adults slept death (n = 65, 30.52% ) and the "sweet death" (n = 22, 10.33%) and Adults, asleep death (n = 50, 34.72%) followed by suddenly (n= 15, 10.42%). DISCUSSION AND CONCLUSION More than half of the cases relate to the attitude of Neutral acceptance. This trend can be explained based on the consideration that the death remains taboo today, without avoiding the possibility of bias of central tendency. We can also see a great number of Women relate to the attitude of Fear of death and Avoidance, compared with Men who often develop more attitudes of Neutral Acceptance in which also Women scored high. Again these results lead us to believe in a possible bias resulting from the pejorative that still raises this issue, mainly in Males. On the other hand, female self-conscious expressiveness and emotionality might be behind the fact that Women submit this trend. Gender stereotypes and sexist patterns of parenting could also be acting in this regard. The results by age group we make a clear distinction between the two main periods of age, defining among Young adolescents and Adolescents, on the one hand and Young adults and Adults, on the other, as far as attitudes to death refers. This difference is towards attitudes Approach acceptance and Escape acceptance, less frequently in the younger age group. Acceptance is linked to the comprehension of the nature of death and therefore more expected in the higher age groups, characterized by greater maturity and abstract attitude. The analysis on the relationship of attitudes and personality variables show that there are certain relationships depending on the personality characteristic in question and attitudes toward death, being able to draw a profile of associated attitudes. We emphasize the role of Extraversión as a protective factor against the attitude of Escape acceptance. This attitude involves a component of search of death, when life is that disappoint and may be dangerous as it is related to suicidal behavior, hence the importance of Extraversión. We expected to find the protective factor of beliefs against the Fear of death and anxiety derivative thereof, especially taking into account that the main objective of the creation of religions is to solve the problem of fear caused by the awareness of our own mortality. However, we find a completely opposite behavior in terms of the relationship of attitudes toward death and beliefs, because beliefs are directly related and proportionally to the Fear of death. As for the variables Life satisfaction and Realistic optimism, we did not find the expected relationship between Life satisfaction and attitudes towards death, but there is another equally important result, since Life satisfaction seems to behave as a protective factor against the attitude of Escape acceptance, with implications to protection against suicidal behavior that this carries with it. On the other hand the behavior of Realistic optimism variable was not as expected and did not return significant results. In the same sense we mentioned earlier Self-perceived health status was found to be protective against the Escape acceptance, since high Self-perceived health status is inversely related to the attitude of Escape acceptance. However we expect to find a relationship of the same sign and proportionate with respect to Fear of death, but this does not occur proportionately. It seems that a good Self-perceived health status is inversely related to the attitude of Fear of death, however, this variable stops functioning as a protective factor in the following steps Very good health or Regular. Among the different values relations with attitudes toward death, both generally and taking into account the different subgroups are established, reflecting the fact that attitudes toward death and values are related. Of special interest are cut individualistic values, taking particularly important in younger age groups, compared to the values of solidarity that relate to the older age groups. As for the fact of having suffered a death in the immediate context, this seems to affect our attitudes toward death by increasing the Fear of death in people who report having experienced this kind of loss. It is very remarkable that, in this regard, Young adolescents who say they have experienced the loss of a close relative of the same generation in the last two years show high levels of acceptance of approaching. In this case we propose this attitude towards death as the most beneficial to the healthy development of our own mortal consciousness. This may stem from the fact that a death at these ages is an undesirable and painful death, which leads to a feeling of helplessness disguised acceptance. Kinship or closeness in age with the deceased do not speak variables that relate to our attitudes towards death. Nor appear to affect pre-election exchange experiences. A first approach to the choice of the most and least feared ways to die shows how there are some interesting differences in the modality of choice in terms of age, especially in the younger age group, and how the concept evolves good and bad death through the maturation of the individual.


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