Las enteropatías crónicas (ECs) en perros son enfermedades de etiología desconocida con una respuesta inmunitaria exacerbada frente a antígenos dietéticos o microbianos. Su diagnóstico se basa en la respuesta al tratamiento dietético, observándose animales que responden a dieta (FRE), mientras que otros no responden pero sí lo hacen a inmunosupresores (IRE), y requieren de un protocolo diagnóstico prolongado, incluyendo pruebas invasivas como la endoscopia, lo que supone un desafío para pacientes y propietarios.
Esta tesis estudia los perfiles de ácidos grasos y aminoácidos, previo al tratamiento dietético, en perros con FRE e IRE, así como en otras patologías con sintomatología similar, como la parasitosis por Giardia spp. con el objetivo de identificar biomarcadores que permitan diferenciar entre estas condiciones de manera más temprana, reducir la necesidad de procedimientos invasivos y profundizar en el conocimiento de la patogenia de estas enfermedades.
En el primer experimento se estudiaron nueve perros con FRE y seis perros sanos mediante el análisis de ácidos grasos y aminoácidos en plasma y heces mediante cromatografía de gases y líquidos. Los perros con FRE mostraron niveles plasmáticos reducidos de C20:5n-3, C22:5n-3, ácidos grasos poliinsaturados y omega-6, con mayor proporción de C20:3n-6. A nivel fecal, se observaron niveles inferiores de ácidos grasos de cadena corta (AGCC) totales, ácido acético, propiónico, isobutírico e isovalérico, así como de ácidos grasos de cadena larga, incluidos C15:0, C16:1n-7, C16:1n-9, C20:5n-3 y ácidos grasos monoinsaturados. Además, los indicadores de desaturación estuvieron reducidos, mientras que los niveles de ácido araquidónico y los indicadores de elongación fueron superiores, sugiriendo una alteración del metabolismo lipídico. En cuanto al perfil aminoacídico, se observaron niveles plasmáticos reducidos de ácido aspártico, histidina, glicina, cistina, leucina y de la relación aminoácidos de cadena ramificada/aminoácidos aromáticos (AACR/AAAs), mientras que la fenilalanina se encontró aumentada. Además, se encontró una asociación positiva entre la gravedad de la enfermedad y los niveles de fenilalanina, y negativa con los AACR y la proporción AACR/AAAs.
En el segundo experimento, se amplió el tamaño muestral, incluyendo perros con IRE (n=18) y Giardia spp. (n=9), además de FRE (n=35) y controles sanos (n=22). Se identificaron diferencias significativas en el perfil lipídico fecal entre FRE e IRE, especialmente en C16:1n-7, la relación C16:1n-7/C16:0 y los AGCC, sugiriendo una mayor alteración metabólica en IRE. El análisis discriminante del perfil de ácidos grasos fecales permitió clasificar correctamente el 75% de las muestras.
Se analizaron también biomarcadores inflamatorios sistémicos y su relación con el perfil lipídico fecal, encontrando diferencias significativas en plaquetas, NLR (neutrófilos/linfocitos), PLR (plaquetas/linfocitos) y el índice SII (plaquetas*neutrófilos/linfocitos) entre perros con FRE e IRE. Además, se destacó el papel de C16:1n-7, la ratio C16:1n-7/C16:0, el ácido acético, el butírico y los AGCC totales en la regulación del metabolismo sistémico, observándose una relación directa de los niveles de plaquetas en sangre con el ácido acético en heces y una mayor disrupción metabólica en perros con IRE. El perfil de aminoácidos fecales no permitió diferenciar entre perros con FRE e IRE. La combinación de perfiles de ácidos grasos y aminoácidos mejoró la capacidad discriminante entre grupos, destacando la importancia del metabolismo lipídico.
Estos hallazgos refuerzan la utilidad del análisis del perfil de ácidos grasos fecal como herramienta diagnóstica no invasiva para diferenciar entre perros con FRE e IRE, proporcionando una base para el desarrollo de estrategias dietéticas personalizadas en perros con ECs.
Chronic inflammatory enteropathies (CIEs) in dogs are a group of diseases with an unknown etiology, in which genetic factors and an exaggerated immune response to dietary or microbial antigens play a role in their pathogenesis. Currently, diagnosis is based on treatment response, classifying them as food-responsive enteropathy (FRE), antibiotic-responsive enteropathy (ARE), immunosuppressant-responsive enteropathy (IRE), and non-responsive enteropathy (NRE).The diagnosis of these diseases requires a differential protocol and a dietary trial with a highly digestible diet based on novel or hydrolyzed protein. In the absence of response, more invasive tests, such as endoscopy and biopsy collection, are needed to confirm IRE. Due to the prolonged time required to reach a diagnosis, biomarkers are being investigated to predict treatment response and avoid invasive procedures. Although there are clinical biomarkers used for monitoring and prognosis, there is still no reliable biomarker that differentiates between FRE and IRE. In human medicine, metabolomics studies have identified alterations in metabolites such as fatty acids and amino acids in patients with inflammatory bowel disease (IBD), analogous to IRE in dogs. However, in veterinary medicine, such studies are scarce...
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