Introducción: La recuperación funcional tras una lesión del nervio cubital está determinada por la viabilidad y el tiempo de reinervación de las placas motoras en los músculos diana. Se ha descrito una transferencia terminolateral del nervio interóseo anterior (NIA) a la rama motora del nervio cubital (RMNC) para acortar la recuperación y evitar la degeneración de dichas placas motoras en lesiones severas. Esta técnica requiere un abordaje amplio para poder realizar este procedimiento. Se propone una técnica menos invasiva en especímenes para describir un procedimiento paso a paso y establecer una “zona segura” donde realizar la transferencia del NIA a la RMNC, con un 95% de intervalo de confianza, además de demostrar su factibilidad y su traducción clínica. Material y Métodos: Se calculó el tamaño muestral necesario de especímenes para realizar el estudio con un error de 5 milímetros y un intervalo de confianza del 95%. Se validaron las medidas realizadas mediante la realización de una revisión sistemática de la literatura. La disección anatómica fue realizada en antebrazos de especímenes fijados en Thiel, y las medidas fueron realizadas por dos cirujanos independientes. Una “zona segura” donde realizar la transferencia del NIA a la RMNC fue definida como el punto donde realizar la anastomosis nerviosa sin tensión, disminuyendo el daño de los tejidos blandas mediante un abordaje menos invasivo. Además, se realizaron tinciones histológicas específicas para el estudio del número de fibras gruesas y finas mielínicas en muestras de ambos nervios. Resultados: Tras el cálculo del tamaño muestral, la disección fue realizada en un total de 15 especímenes. La “zona segura” fue establecida en un intervalo entre 40 y 90 milímetros proximal al hueso pisiforme, donde realizar la transferencia nerviosa sin tensión. Ciertas modificaciones fueron descritas para ayudar a completar el procedimiento. La factibilidad de la técnica menos invasiva fue comprobada en especímenes y posteriormente en pacientes bien seleccionados e informados. El estudio histológico reveló que proporcionalmente, el NIA posee un 12% más de axones gruesos mielínicos que la RMNC. Conclusiones: Una “zona segura” entre 40 y 90 milímetros proximal al pisiforme, donde realizar la transferencia del NIA a la RMNC con una seguridad del 95% fue encontrada, disminuyendo el daño a los tejidos blandos y mejorando la técnica quirúrgica original.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados