El presente estudio tiene como objetivo analizar los efectos de los dispositivos de asistencia ventricular (DAV) de flujo continuo y pulsátil sobre el sistema circulatorio nervioso, evaluando su impacto en la perfusión cerebral y retiniana. Se busca determinar en qué medida estos dispositivos modifican la resistencia vascular cerebral (RVC) y la autorregulación del flujo cerebral. La hipótesis plantea que los DAV alteran el sistema circulatorio normal, lo que podría aumentar la incidencia de eventos cerebrovasculares. El estudio se llevó a cabo en el quirófano experimental del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, utilizando un modelo animal porcino de la raza minipig. Este modelo permitió realizar mediciones de flujos vasculares, calcular el aporte de oxígeno y analizar la RVC bajo diferentes condiciones de asistencia ventricular. Además, se incluyó la retina como biomodelo del sistema nervioso central (SNC). Entre las pruebas que se realizaron, se incluyó un estudio flujométrico carotídeo mediante ecografía Doppler y flujómetro, y mediciones del metabolismo cerebral y de la reactividad vascular. También se llevó a cabo un análisis de microcirculación y perfusión tisular mediante el uso de microesferas coloreadas en muestras de encéfalo y de retina, y un análisis histológico del encéfalo que incluyó la evaluación morfológica de áreas específicas. El funcionamiento del SNC se evaluó mediante potenciales evocados visuales (PEV) y electrorretinografía (ERG). La muestra estudiada fue homogénea, y durante todo el experimento los PEV/ERG permanecieron dentro de valores fisiológicos. En cuanto al flujo sanguíneo cerebral, no se observaron diferencias significativas al comparar el flujo continuo y el pulsátil consigo mismos ni ambos tipos entre sí. Sin embargo, se detectó una pérdida de RVC en los dispositivos de flujo continuo. Este hallazgo podría predisponer a una mayor incidencia de eventos cerebrovasculares, al afectar negativamente a la autorregulación cerebral. En el análisis de perfusión tisular, el flujo pulsátil demostró un aporte de oxígeno superior al del flujo continuo. En lo que respecta a la retina, se observó una disminución de microesferas en el flujo continuo, sobre todo durante la asistencia parcial, lo que sugiere una mejor perfusión de la retina con el flujo pulsátil. En el caso de las microesferas cerebrales, no hubo diferencias significativas entre los dos dispositivos. No obstante, la asistencia total mostró ser más efectiva que la parcial para ambos tipos de flujo. El análisis histológico del encéfalo reveló que los dispositivos de flujo continuo estaban asociados a mayor necrosis neuronal, desprendimiento endotelial y edema en áreas como la corteza cerebral, núcleos caudado-putamen, hipocampo y cerebelo. El estudio concluye que el flujo pulsátil ofrece ventajas sobre el flujo continuo en términos de perfusión y preservación del sistema nervioso. Este tipo de flujo mejora la perfusión cerebral, especialmente durante la asistencia total, y mantiene la RVC y la pulsatilidad, conservando la autorregulación cerebral. Además, proporciona una mejor perfusión retiniana, posicionando a la retina como un biomodelo eficaz para evaluar la perfusión del sistema nervioso. El flujo continuo disminuye la RVC y la pulsatilidad, lo que puede comprometer la autorregulación y aumentar el riesgo de eventos cerebrovasculares. Asimismo, este tipo de flujo está asociado a mayor necrosis neuronal y otras alteraciones histológicas. Estos hallazgos resaltan la importancia de considerar el impacto del tipo de flujo en la selección de DAV. Además, sugieren que una estrategia de perfusión dirigida basada en parámetros como la entrega de oxígeno y la entrega de oxígeno cerebral podría optimizar los resultados quirúrgicos y reducir las complicaciones neurológicas en pacientes sometidos a dispositivos de asistencia ventricular o cirugía cardíaca con circulación extracorpórea.
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