En este trabajo se ha evaluado una cohorte histórica, recogida de manera retrospectiva, constituida por las resonancias magnética cardiaca de estrés (RMC-estrés) con regadenosón realizadas en el Servicio de Radiología de la Clínica Universidad de Navarra a lo largo de tres años. Este trabajo de tesis se ha llevado a cabo con la hipótesis de que la realización de una RMC-estrés con regadenosón permitiría diagnosticar y estratificar el riesgo cardiovascular a medio-largo plazo de los pacientes con sospecha de cardiopatía isquémica o con enfermedad coronaria conocida. La presencia de isquemia así como la presencia de realce tardío de gadolinio podrían, a su vez, identificar y clasificar a los pacientes con riesgo de presentar eventos cardiovasculares. Para ello se han realizado dos subestudios: uno basal y otro con la población del seguimiento. Para el estudio basal se incluyeron 698 pruebas de RMC-estrés con regadenosón para analizar la seguridad del empleo del fármaco, sus posibles efectos secundario y el rendimiento diagnóstico de la prueba. No se observó ningún evento adverso que obligase a la hospitalización de los pacientes. Dos pacientes presentaron un evento adverso que obligó a detener la prueba. El 51,4% presentaron síntomas tras la administración de regadenosón, que fueron leves y transitorios. La disnea fue el síntoma más frecuente (19,6%). El regadenosón provocó una leve hipotensión y una marcada taquicardización. En el análisis por subgrupos, se observó una respuesta amortiguada de la FC en los pacientes obesos, diabéticos y ancianos. Se observó una respuesta aumentada en pacientes con síntomas tras la administración de regadenosón, en aquellos que presentaron isquemia en la RMC-estrés y en las mujeres. El tratamiento con betabloqueante no influyó en la respuesta hemodinámica. Los ancianos presentaron una mayor respuesta hipotensora. Al analizar el rendimiento diagnóstico, se encontró una sensibilidad = 95,7% (IC 91,5-99,8); especificidad = 54,84% (IC 35,774,0); valor predictivo positivo = 87,0% (IC 82,794,7); valor predictivo negativo = 77,3% (IC 57,597,1). En el estudio del seguimiento se incluyeron 517 pacientes. Durante un seguimiento mediano (Q1-Q3) de 1,93 (1,37-2,79) años se observaron un total de 85 eventos. De los 26 pacientes que fallecieron (tasa de incidencia 24,7 personas-año), 1 fue por causa cardiovascular. No se observaron diferencias estadísticamente significativas en la mortalidad en función del resultado de la prueba de estrés (RR=0,64 [IC 95% 0,24-1,71]). Para el evento combinado (muerte CV, IAM, hospitalización por angina inestable y revascularización coronaria) se observaron 38 eventos, con una tasa de incidencia global de 37,7 personas-año (95% IC; 27,4-51,8). En los pacientes con isquemia inducible en la RMC-estrés, la tasa de incidencia fue significativamente superior a aquellos sin isquemia inducible, con un RR=8,25 (95% IC; 4,01-17,0, p<0,001). En el análisis multivariante se observó que la presencia de isquemia se relacionó con el pronóstico, mientras que el realce tardío de gadolinio no lo hizo. Al analizar la mortalidad y la supervivencia, no se encontraron diferencias estadísticamente significativas en los subgrupos de interés. De este trabajo se pueden extraer las siguientes conclusiones: 1) El regadenosón es un fármaco vasodilatador seguro y bien tolerado para la realización de RMC-estrés, en una población no seleccionada de pacientes que incluía, además, sujetos no candidatos al uso de adenosina. 2) El regadenosón provoca taquicardia y una respuesta hipotensora leve. La respuesta taquicardizante se encuentra amortiguada en pacientes obesos, diabéticos y ancianos. 3) El rendimiento diagnóstico de la RMC-estrés con regadenosón es similar al descrito con otros vasodilatadores. 4) La RMC-estrés con regadenosón en una población no seleccionada aporta una adecuada clasificación del riesgo de presentar eventos coronarios a medio plazo.
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