Tanto el tratamiento de la poesía y su pretendida expulsión en Rep., y la aparente contradicción, si se la compara con el amplio uso de la misma en esta obra, como el contrapunto entre la pretendida teoría negativa de la mímesis y su empleo en Rep., merecen una lectura sistemática, que quizá contribuya a la interpretación del objetivo de la crítica. Desde el contenido del diálogo, nuestra hipótesis fue que en lugar de una censura, la crítica a la poesía tradicional es una ponderación de la poesía en calidad de medio formativo. En el marco de la educación, la poesía, en su sentido amplio, y la mímesis, en su sentido amplio y en el estrecho, son fundamentales y, por ende, irrenunciables para configurar tipos de hábitos. Entonces, la crítica a los poetas se ejecuta en la puesta de relieve de los modos de acceso a la prâxis y la pertinencia o impertinencia de la gestión de las imágenes. Por eso, la crítica no apunta solo a la poesía, sino a todas las disciplinas que de algún modo tratan con imágenes que inadvertidamente se asientan en el educando. Platón deja abierta una rehabilitación práctica del uso de las imágenes y de la poesía, puntualmente aquella cuya finalidad no sea el placer, género de lo ilimitado, sino el bien genuino del alma. En este sentido, existe una continuidad entre paideía, poesía, mímesis y prâxis. Con respecto a la mímesis, la hipótesis fue que no hay una teoría sino una breve secuencia descriptiva, que es un medio para el momento prescriptivo. El momento prescriptivo tampoco tiene pretensión general, pues se ajusta al principio de especialización funcional y retoma lo convenido sobre la formación de hábitos. En el L X se emplea mímesis vinculada a la poesía, pero también en el sentido general de ajustar algo en calidad-cantidad a un paradigma; en cambio, en el L III en el sentido preciso de un tipo de léxis de la diégesis. La caracterización de la mímesis léxica apunta a mostrar que llevar a cabo una acción narrativa mediante la personificación es generar una imagen que inadvertidamente es asimilada por el espectador. Su influencia se asienta sobre la tendencia humana a tomar la imagen (lo que parece) por lo es. Desde la composición, la crítica a la poesía tradicional y a la mímesis acontece en un marco mimético que ofrece claves para comprender el sentido proteico del término. Por ende, la respuesta a la pregunta por la posición platónica no debe ser buscada exclusivamente en el contenido proposicional del diálogo. Desde este plano, la hipótesis fue que la composición platónica muestra un empleo correcto del dispositivo, que asume y complejiza el plano del contenido habitualmente ubicado solo en los L. II, III y X. En estos Libros, algunos intérpretes consideran que está la forma embrionaria de una teoría narrativa, cuando en realidad se hace una presentación teórica incompleta en comparación con la práctica de Platón. El primer Objetivo fue determinar, en conexión con la práctica mimética de Platón, el plexo argumentativo de Rep en el cual se instalan los niveles descriptivo y normativo de mímesis poética. El segundo Objetivo fue reconducir, en base a una metodología hermenéutico-filológica aplicada a la fuente, el tratamiento de la poesía y de la mímesis a la tensión entre parecer y ser, y sus posibles formas de (auto)engaño. De este modo, intentamos corregir cierta distorsión interpretativa del enfoque proposicional que sitúa la crítica en los Ls. II, II y X y resituarla no solo en el marco del desarrollo de argumentaciones generales del diálogo, sino también en el marco mimético. El enfoque propuesto nos permitió develar el entramado conceptual y, por ende, enmarcar en un horizonte más amplio la crítica a los poetas, sus planos y constituyentes. El punto de mira es el modo en el que los agentes tratan en una actitud pre-crítica con eídola y, en paralelo, la capacidad y gestión de los eídola en el proceso educativo-formativo para formar el hábito y el carácter.
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