La regeneración periodontal constituye uno de los mayores desafíos clínicos en el tratamiento de la periodontitis avanzada, especialmente ante la presencia de defectos infraóseos que comprometen la función y la estabilidad del diente. Aunque las técnicas basadas en regeneración tisular guiada y en materiales bioactivos, como las proteínas derivadas de la matriz del esmalte (DME), han demostrado resultados predecibles, su éxito depende de condiciones quirúrgicas exigentes y de un control riguroso del entorno operatorio, lo que compromete su aplicabilidad clínica.
La búsqueda de nuevos biomateriales pretende no solo mejorar los resultados, sino también simplificar los procedimientos y aumentar su estabilidad biológica. En este contexto, el ácido hialurónico ha emergido como un biomaterial destacado por su biocompatibilidad, capacidad de retención hídrica y papel activo en la cicatrización y regeneración tisular. A diferencia de otros polímeros, el AH interactúa con receptores celulares, modulando la inflamación, la proliferación y la diferenciación celular, además de favorecer la angiogénesis y la estabilización del coágulo.
Su potencial antiinflamatorio, antibacteriano y osteoinductivo lo sitúa como una alternativa prometedora a los biomateriales convencionales. No obstante, la evidencia clínica comparativa frente a tratamientos consolidados como las DME sigue siendo limitada, lo que justifica la necesidad de investigaciones que evalúen su eficacia regenerativa en defectos periodontales.
Así pues, el objetivo de este trabajo fue comparar el efecto del ácido hialurónico con las proteínas derivadas de la matriz del esmalte en regeneración periodontal en defectos infraóseos evaluando sus variables clínicas y radiográficas.
Material y métodos:
Se incluyeron 53 pacientes con 53 defectos infraóseos, asignados aleatoriamente a un grupo de prueba (AH) o de control (DME). Los parámetros clínicos y radiográficos se evaluaron a los 6, 12 y 18 meses tras la cirugía.
Resultados:
Ambos grupos mostraron mejoras significativas en la profundidad de sondaje (PD), el nivel de inserción clínica (CAL), la recesión gingival (REC) y el sangrado al sondaje, en comparación con los valores iniciales (p < 0,001) a los 6, 12 y 18 meses,. El grupo DME presentó la mayor ganancia de inserción (2–3 mm) a los 6 meses en 14 de los 26 sitios (53,8 %), mientras que el grupo AH mostró una ganancia ≥ 4 mm a los 18 meses en 13 de los 27 sitios (48,1 %). Los análisis radiográficos confirmaron mejoras significativas respecto al inicio en ambos grupos (p < 0,001).
Conclusiones:
Tanto el ácido hialurónico como el derivado de matriz del esmalte mostraron beneficios clínicos y radiográficos significativos a los 18 meses, aunque con ciertas limitaciones en su eficacia según la morfología del defecto intraóseo tratado.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados