INTRODUCCIÓN: La terapia de reemplazo con inmunoglobulinas (Igs), ya sea por vía intravenosa (IgIV) o subcutánea (IgSc), se usa para tratar a pacientes con inmunodeficiencias primarias (IDP) humorales, caracterizadas por una producción alterada de anticuerpos. En estos pacientes, se ha demostrado que la transferencia pasiva de Igs reduce la frecuencia y gravedad de las infecciones, el daño orgánico y la mortalidad global. Tanto la IgIV como la IgSc han demostrado una eficacia similar, aunque las IgSc se asocian con menos eventos adversos sistémicos, mejor calidad de vida y reducción de costes. Además, proporcionan una mayor flexibilidad en la administración y mayor independencia. Según datos publicados por la Sociedad Europea de Inmunodeficiencias Primarias (ESID), el uso de las IgSc en pacientes con IDP humorales en la pasada década era minoritario en España, no superando el 15% del total, y a pesar de que su uso parece haberse generalizado en los últimos 5 años, no disponemos de información actualizada al respecto. Con respecto a la dosificación de las Igs en pacientes con IDP humorales, no disponemos de una sólida evidencia científica que avale unas recomendaciones concretas: parece existir una clara correlación entre la elevación de niveles valle de IgG y una reducción en la tasa de infecciones, sobre todo las graves. Sin embargo, a pesar de esta correlación general, existe una heterogeneidad significativa entre los diferentes pacientes en cuanto a los niveles de IgG considerados protectores, conocidos como "niveles biológicos". Por este motivo, en la práctica clínica real se suele iniciar el tratamiento con dosis de 400 a 600 mg/Kg/mes y posteriormente se ajusta según la tasa de infecciones y el daño orgánico existente. Pero, a día de hoy, no han sido definidos ni unos niveles valle de IgG objetivo ni unas pautas de ajuste establecidos una vez iniciado el tratamiento. Finalmente, la utilización de aplicaciones electrónicas de eHealth para móviles y otros dispositivos podría favorecer el empoderamiento de los pacientes afectos de IDPs para participar activamente en la gestión de su salud y facilitar el uso de tratamientos de compleja administración como las Igs en régimen subcutáneo. OBJETIVOS: Los objetivos son tres: analizar la situación actual de uso de tratamiento con IgSc en la práctica clínica real en comparación con la IgIV en pacientes con IDP humoral en el estado español, realizar una evaluación del impacto clínico y analítico de la implementación de una pauta estandarizada de reducción de dosis de IgSc en un grupo de pacientes con IDP humorales y por último, desarrollar una aplicación para móvil y otros dispositivos electrónicos que sirva como diario de salud de pacientes con IDP en tratamiento con Igs. MATERIAL Y MÉTODOS: En primer lugar, se llevó a cabo un estudio observacional retrospectivo multicéntrico en el que participaron 17 hospitales españoles y en el que se incluyeron pacientes con Inmunodeficiencia Común Variable (IDCV) mayores de 16 años. Se analizaron datos sociodemográficos, epidemiológicos, genéticos, antecedentes infecciosos y no infecciosos, exploraciones de imagen, pruebas de laboratorio, hallazgos histopatológicos, así como las pautas de tratamientos con Igs (vía de administración, dosificación...). En segundo lugar, se realizó un análisis observacional retrospectivo de un grupo de pacientes con IDP humoral a los que durante un periodo de desabastecimiento de Igs en el contexto de la pandemia por COVID-19, se les aplicó una reducción estandarizada de su dosis habitual de IgSc, analizando tras un año de seguimiento la tasa de infecciones graves y de repetición y los niveles valle de IgG tras la aplicación de dicho ajuste. Y, en tercer lugar, se desarrolló una aplicación electrónica para teléfono móvil y otros dispositivos llamada IDPBook, cuya función es la de servir de diario de salud electrónico específico de personas afectas de IDPs en tratamiento con Igs y que permite la autogestión de su enfermedad y la monitorización del uso de las Igs. Finalmente, se realizó un estudio piloto para evaluar la calidad de dicha aplicación utilizando la escala uMARS validada al español. RESULTADOS: La IgIV fue el preparado de Igs que más se utilizó en un grupo de 242 pacientes con IDCV (51,24% del total), seguida de la IgSc (36,36% del total). La IgIV se administró mayoritariamente en el hospital y las IgSc en el domicilio de los pacientes. Dentro de las IgSc, ambos preparados disponibles (IgSc al 20% y IgSc facilitada al 10%) se utilizaron a partes iguales. Con respecto al estudio de reducción estandarizada de dosis de Igs, se incluyeron 31 pacientes con IDP humoral en los que se aplicó una reducción media de la dosis de 2,10 g/semana (DE 1,18). Tras el ajuste de dosis, se observó una reducción estadísticamente significativa en los niveles valle de IgG en los diferentes puntos temporales del seguimiento: 1.138,48 mg (DE 294,25) al inicio, 947,35 mg (DE 306,69) a los 6 meses, y 983,28 mg (DE 310,51) a los 12 meses post-ajuste (p = 0,002), registrándose los niveles valle de IgG más bajos a los 6 meses. A pesar de lo cual, tras 12 meses de seguimiento, no se constataron diferencias estadísticamente significativas en el número medio de infecciones graves o infecciones recurrentes a los 6 y a los 12 meses de seguimiento (p = 0,220 y p = 0,107, respectivamente). Finalmente, se desarrolló una aplicación electrónica para pacientes con IDP humoral compuesta por 5 áreas: la primera o área de registro, la segunda o área de autoformación, la tercera o agenda, la cuarta o área de teleconsulta y la quinta área, que consta de una interfaz que posibilita el contacto entre pacientes afectos de IDP y proporciona acceso a diferentes asociaciones de pacientes. La evaluación preliminar de la aplicación ha evidenciado una aceptación global muy positiva, destacando su estética y su funcionalidad, sin embargo, también se han identificado áreas de mejora como por ejemplo la capacidad de personalización y la calidad de los contenidos. CONCLUSIONES: En la actualidad, en España, la IgIV sigue siendo el preparado de Igs más utilizado en vida real en pacientes con IDP humoral, sin embargo, el uso de IgSc ha aumentado de manera muy significativa, triplicándose en menos de una década. En segundo lugar, se podría plantear una optimización a la baja de las dosis de Igs en pacientes con IDP humorales que sigan tratamiento con IgSc, sin aumentar la tasa de infecciones graves ni de repetición si se realiza una minuciosa selección de los pacientes candidatos y una reducción de la dosis estandarizada y proporcional a los niveles valle de IgG que presenten los pacientes. Los pacientes candidatos a reducción de dosis serían aquellos que no hayan presentado infecciones graves o de repetición en los últimos 6 meses y unos mínimos niveles valle de IgG de 700 mg/dl o 900 mg/dl en pacientes con GLILD, enteropatía inflamatoria con o sin malabsorción, uso de inmunosupresores en los últimos 6 meses o presencia de bronquiectasias. Finalmente, se ha desarrollado y puesto en marcha una aplicación electrónica para móviles y otros dispositivos (IDPBook) dirigida a pacientes con IDP, sobre todo humorales en tratamiento con Igs, que sirve como diario de salud, para la monitorización del tratamiento con Igs, para mejorar la autoformación de los pacientes, mejorar la accesibilidad al equipo sanitario habitual y para facilitar la interconectividad entre los propios pacientes. La calidad evaluada de una manera preliminar ha sido favorable, destacando su factura estética y funcional pero identificando algunas áreas de mejora como la calidad de sus contenidos, que tendrán que ser perfeccionadas y evaluadas en futuros proyectos con un mayor número de pacientes y sanitarios y un tiempo de seguimiento superior.
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