Esta tesis tiene como objeto de estudio las repercusiones de la guerra de Cuba y Filipinas, (1895-1896) en la provincia de Cuenca. El marco temporal se amplía hacia atrás a los primeros años de la Resturación y llega hasta las elecciones municipales de abril de 1931. Se plantea, por tanto, un estudio de tiempo medio en el que se analizan la influencia de la guerra en los aspectos sociales, culturales y políticos de forma interrelacionada. Se parte del concepto de clase social, como elemento central del estudio.
La primera parte de la tesis expone los rasgos de la sociedad conquense delimitando las categorías de clase mediante la exposición de una serie de experiencias propias o diferenciadas en base a la posición social ocupada. Usando aspectos como las condiciones de vida, el grado de afectación de la penalización urbana y los distintos comportamientos en espacios y momentos considerados, en principio comunes, que derivaban en una sociabilidad distintiva de cada clase social. También se revisa la intensidad alcanzada por la nacionalización en relación a la guerra a través de instrumentos claves del proceso como la escuela.
La segunda parte se ocupa de la experiencia de los soldados conquenses en Cuba, Filipinas y, en menor medida, Puerto Rico, a lo largo del conflicto. Comenzando por las fases del proceso de reclutamiento, tenidas como una experiencia de clase más, y continuando por el desarrollo de la guerra y el desempeño y vicisitudes padecidas por los conscriptos conquenses.
La tercera parte analiza la manera en la que guerra trascendió en Cuenca. Desde la casi total falta de repercusión en la política de los partidos dinásticos que continuaron con sus prácticas caciquiles, hasta las iniciativas en pro de los combatientes y respuesta de la población ante las mismas. Pasando por los reiterados posicionamientos de los republicanos conquenses y la Iglesia acerca de la guerra.
La cuarta parte rastrea las secuelas de la derrota en Cuenca. Se comienza con las consecuencias humanas del desastre en la provincia. Se continúa con el alcance real del regeneracionismo en la provincia y se estudia como la guerra pasó a ser algo diferente para el incipiente movimiento obrero, un factor importante en la toma de conciencia de clase. Cuba se convertiría en el primer eslabón de una cadena que terminaría en la proclamación de la II República. No sólo para los trabajadores, las reformas en el sistema de reclutamiento facilitaron que las clases medias también pudieran hacer el servicio militar y ser enviadas a la guerra. Así, Cuba se resignificó en función de Marruecos. Para los militares la derrota del 98 tendría una lectura diferente que reforzaría su intervencionismo en política e impulsaría la aventura marroquí, como se puede ver en los ejemplos del devenir de oficiales vinculados a Cuenca, donde la asunción total del orden público por parte de los militares se reflejó con claridad. Por último, se indaga en el proceso de construcción de la memoria del 98 en la provincia, centrada en la figura de uno de los integrantes del destacamento de Baler, y en la manera en la que esta memoria ha ido cambiando hasta la actualidad.
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