A pesar de los avances en la selección embrionaria todavía nos encontramos con un 30-35% de parejas que no logran gestación, lo cual induce a pensar que las características endometriales juegan un papel muy importante en el proceso de la implantación. Para que la implantación embrionaria tenga lugar de forma satisfactoria es preciso que exista un equilibrio entre factores proinflamatorios y antiinflamatorios en el endometrio. Parece que una de las posibles causas que podría alterar este equilibrio es la endometritis crónica (EC). Esta entidad ha sido recientemente relacionada con el fallo reproductivo (FR) y estudios recientes sugieren que su curación mejora las tasas de embarazo tanto en gestaciones espontáneas como en tratamientos de fecundación in vitro (FIV). Se considera que la causa de la EC es la presencia de bacterias patógenas endometriales, por lo que el tratamiento recomendado es la antibioterapia. El principal caballo de batalla en el manejo de la EC se encuentra en su diagnóstico. Disponemos de tres abordajes para realizarlo: el estudio histológico del endometrio mediante CD138, la histeroscopia y la identificación de microorganismos patógenos endometriales mediante un cultivo tradicional o técnicas moleculares. Pocos estudios evalúan el grado de acuerdo entre las diferentes técnicas diagnósticas, la prevalencia de la EC y el papel de la endometritis sobre el FR. Este trabajo fue diseñado en 2018 con el objetivo principal de determinar el grado de acuerdo entre las pruebas diagnósticas orientadas a la detección de EC: estudio histológico CD138, histeroscopia y cultivo. Entre los objetivos secundarios incluimos la evaluación de la tasa de resolución de EC tras el tratamiento antibiótico y el análisis de los resultados reproductivos en la transferencia posterior a la curación de la EC. Se incluyeron únicamente pacientes con fallo de implantación recurrente (FIR) definido como: la no consecución de gestación tras la transferencia de al menos 3 embriones de buena calidad en tres transferencias en pacientes menores de 40 años; o tras la transferencia de 2 blastocistos euploides en dos transferencias en pacientes que habían realizado estudio genético preimplantacional (PGT-A). Se llevó a cabo un estudio de cohortes, longitudinal, prospectivo que incluyó a todas las pacientes diagnosticadas de FIR entre mayo de 2019 y agosto de 2021. Se incluyeron 103 pacientes. El 33% (34) presentaron signos de EC por histeroscopia, el 30,1% (31) en el estudio anatomopatológico y el 32% (33) presentaron cultivos endometriales positivos. El 56% (58) de las pacientes presentaron un resultado positivo en al menos una de las pruebas diagnósticas. El grado de acuerdo entre la histeroscopia y la histología fue moderado (k=0,48), mientras que el cultivo y la histología (k=0,257) y el cultivo y la histeroscopia (k=0,294) presentaron grados de acuerdo bajos. La tasa de acuerdo global entre las tres técnicas fue del 57,28%. Todas las mujeres con al menos un resultado positivo para EC recibieron tratamiento antibiótico. El 69% de ellas logró la curación tras el primer ciclo antibiótico. El 91,4% logró la curación después de una segunda pauta de antibiótico. Y, tras realizar un tercer y un cuarto ciclo de antibiótico se resolvieron el 96,6% y el 100% de los casos de EC, respectivamente. Tras la resolución de EC las tasas de implantación, gestación clínica y gestación evolutiva mejoraron de forma significativa, alcanzando un 60% de gestación evolutiva en nuestra cohorte de pacientes con FIR, donde ninguna paciente había logrado gestación evolutiva previamente. Parece recomendable aplicar las tres pruebas diagnósticas, ya que presentan un grado de acuerdo moderado o bajo entre ellas. Es conveniente realizar la comprobación de la resolución de EC tras el tratamiento, ya que el 30% de las pacientes requiere más de un ciclo de antibiótico. Tras la curación de la EC las tasas de gestación evolutiva mejoran de forma significativa en pacientes con FIR.
Background Chronic endometritis (CE) has been associated with recurrent implantation failure (RIF) and is considered one possible cause of failure to conceive. The main problem of CE management is that there are different diagnostic tests available and there is no consensus on the diagnostic criteria.2. Methods A prospective, longitudinal, cohort study that included all patients with RIF between May 2019 and August 2021 was conducted.RIF was defined as the failure to conceive after three or more single embryo transfers with good quality blastocysts in women under 40 or two or more euploid blastocysts in women over 40. Women with antiphospholipid syndrome and other haematological or immunological issues were excluded from the study if they had not received the same treatment in previous transfers. All patients underwent a hysteroscopy, a histopathological endometrial study with CD138 as well as endometrial and vaginal cultures. The grade of agreement, sensitivity, specificity, positive predictive value and negative predictive value were calculated. Women diagnosed with CE were treated with antibiotics. Success rates of antibiotic therapy were assessed. IVF outcomes previous and subsequent to the study and treatment of CE were compared...
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