La salud bucodental es una parte integral de la salud general y su adecuada valoración es esencial para prevenir, diagnosticar y tratar diversas patologías. Disponer de técnicas de imagen médica permite a los profesionales de la odontología obtener una visión más completa y precisa de las estructuras internas de la boca, incluyendo los dientes, huesos maxilares, tejidos blandos y zonas adyacentes. Estas técnicas siempre complementan de un modo u otro la inspección visual y táctil realizada por los dentistas, proporcionando información crítica que no puede ser obtenida de otra manera. Históricamente, la visualización bucodental basada en la tecnología desarrollada por la ciencia ha estado ligada a los rayos-X desde su descubrimiento en 1895. No obstante, la comunidad médica es consciente de los riesgos inherentes al uso de radiación ionizante, que es muy susceptible de causar daño celular y aumentar el riesgo de cáncer a largo plazo. Este hecho siempre ha sido poco cuestionado entre los dentistas, en tanto que siempre se consideró que los beneficios de las radiografías en la detección y tratamiento de enfermedades dentales superan con creces los riesgos si se utilizan de manera apropiada. Sin embargo, la propia evolución de las tecnologías usadas en medicina lleva naturalmente a imaginar un escenario futuro donde las técnicas de rayos-X quedarán en desuso. Por ello, resulta ya relevante plantearse qué alternativas inocuas pueden ser adoptadas como sustitutos de los rayos-X sin perder en esta transición ninguna de las excelentes prestaciones que ofrecen estas últimas.
En ese sentido, la Resonancia Magnética (MRI) es, de entre todas las técnicas no invasivas y libres de radiación ionizante, la de mayor potencial en cuanto a resolución y versatilidad exploratoria. A pesar de que es una tecnología muy restringida fundamentalmente por su altísimo coste económico e impacto logístico, ya ha sido demostrada su utilidad en sistemas de alto campo para un buen número de patologías endodónticas y periodónticas. En contraposición, las leyes físicas que rigen un experimento en MRI presentan limitaciones fundamentales cuando son aplicadas a los tejidos más duros del cuerpo, como son el esmalte y la dentina. Por ello, aquellas patologías que afectan al interior de la corona dental resultan invisibles en las imágenes de MRI. Por estas razones, el objetivo perseguido en esta tesis consiste en evaluar las posibilidades de alcanzar un prototipo de escáner MRI certificable clínicamente, de bajo coste y polivalente para la inspección bucodental, con capacidad de poder visualizar tanto tejidos duros como blandos. Este propósito presenta un doble desafío. Por una parte, el hecho de querer hacer un dispositivo MRI de bajo coste que derogue la falta de accesibilidad obliga a repensar completamente el hardware convencional usado en MRI, buscando minimizar su impacto, coste y mantenimiento. Por otro lado, para superar las limitaciones de la MRI cuando es aplicada a tejidos duros, se hace crucial desarrollar estrategias mucho más disruptivas para la codificación eficiente de los tejidos duros, que se alejan completamente de las secuencias de pulsos usadas comúnmente en la MRI clínica.
Con las miras puestas en explorar los límites de la MRI aplicada a tejidos dentales, en esta tesis se ha abordado la construcción y validación de tres escáneres MRI de bajo campo magnético buscando una transición progresiva hacia el régimen in-vivo. En paralelo con el montaje de estos prototipos, se han abordado distintos estudios experimentales enfocados en aumentar la eficiencia de detección y reconstrucción de las señales de resonancia de los tejidos dentales tratando de exprimir las capacidades de la MRI frente a los rayos-X. Por tanto, esta tesis coloca una primera piedra en el posible escenario futuro de poder amparar la exploración bucodental exclusivamente a técnicas inocuas, accesibles y de altas prestaciones.
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