La relación bilateral entre México y Estados Unidos abarca un sinfín de temas económicos, políticos y sociales que mantienen a sus gobiernos en una constante comunicación. Todos son complejos por la naturaleza de la relación, pero sobre todo por el tamaño de la frontera compartida, las comunidades binacionales y su influencia en los asuntos públicos, el intercambio económico y comercial y, desde luego, la asimetría entre las dos naciones. Sin embargo, la migración y la seguridad son dos de los temas que más afectan a sus sociedades y la interacción de sus gobiernos, de ahí la importancia de analizar la cooperación que estos dos países llevan a cabo para enfrentarlos conjuntamente. Ambos temas han cobrado especial relevancia en las últimas dos décadas, periodo en el que se han desarrollado coyunturas muy específicas que han obligado a los dos gobiernos, a su más alto nivel, a dialogar y colaborar para encontrar soluciones para enfrentar el fenómeno migratorio y la evolución constante que comparten los dos países en esta materia, pero también para combatir conjuntamente al crimen organizado transnacional y todas sus vertientes delincuenciales.
El objetivo de esta investigación es describir y analizar la cooperación que estos dos países sostuvieron entre 2000 y 2019 en migración y seguridad, para lo cual se identificaron temas de gran envergadura que marcaron el rumbo de la agenda bilateral en estos dos temas, en ese periodo.
En virtud de que las negociaciones bilaterales y el diálogo en estas y otras materias son generalmente a puerta cerrada y no son de carácter público, se optó por recoger la información desde tres fuentes: la bibliografía o literatura especializada, los comunicados y reportes oficiales emitidos por los dos gobiernos, y entrevistas en profundidad efectuadas a diplomáticos y actores del más alto nivel en la relación bilateral durante los últimos veinte años, así como a académicos y expertos. Se trata de una investigación cualitativa en la que se analizaron, se compararon y se interpretaron los textos de dichas fuentes de información para conocer la realidad de la cooperación bilateral en estos dos temas.
El análisis arrojó información que indica que en el periodo en cuestión hubo un diálogo constante entre los dos gobiernos sobre migración y seguridad, y sí se desarrollaron varios mecanismos de cooperación, aunque con más fuerza en momentos coyunturales, como después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001; a partir del incremento de la violencia en México ocasionada por el narcotráfico, o bien, con motivo de los cambios en los flujos migratorios, por mencionar algunos. Es decir, se encontró que dicha cooperación dependió de las circunstancias del momento y no de políticas establecidas bilateralmente.
Asimismo, se pudo determinar que hay al menos tres factores que impiden la creación y el establecimiento de políticas públicas bilaterales de largo plazo, a saber: las coyunturas externas que ocasionan diferentes enfoques de política exterior y por lo tanto se generan prioridades diferentes; la política interna de cada país y su estructura estatal; y las personalidades e intereses de los presidentes en turno.
En conclusión, durante las primeras dos décadas del siglo XXI México y Estados Unidos desarrollaron mecanismos de cooperación en migración y seguridad, que se intensificaron ante la ocurrencia de algún suceso inesperado, pero no alcanzaron una continuidad a pesar de que la migración y la seguridad son dos temas que estarán siempre en la agenda bilateral. Es decir, los gobiernos de México y Estados Unidos no han podido lograr una institucionalidad eficiente con mecanismos permanentes de cooperación que trasciendan administraciones, la política interna y las coyunturas externas que necesariamente modifican la política exterior de cada país frente a su vecino.
The bilateral relationship between Mexico and the United States encompasses a countless of economic, political, and social issues that keep their governments in constant communication. All are complex due to the nature of the relationship, but especially because of the size of the shared border, binational communities, and their influence on public affairs, economic and commercial exchange, and, of course, the asymmetry between the two nations. However, migration and security are two of the most affecting topics for their societies and the interaction of their governments, hence the importance of analyzing the cooperation that these two countries carry out to address them jointly. Both issues have gained special relevance in the last two decades, a period in which very specific circumstances have arisen that have forced the two governments, at their highest level, to dialogue and collaborate to find solutions to address the migratory phenomenon and the constant evolution shared by the two countries in this matter, but also to jointly combat transnational organized crime and all its criminal aspects...
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados