Se considera que los estilos de vida tienen un impacto en la salud física y mental de las personas en todas las edades y más en el colectivo universitario de las Ciencias de la Salud ya que en el futuro serán activos en la salud de las personas. La OMS destaca los efectos positivos de los hábitos saludables proponiendo su incorporación a un planteamiento más amplio que podría definirse dentro del marco de la Promoción de la Salud. Actualmente se ha demostrado que los hábitos de vida saludables están influenciados por factores sociodemográficos como la edad, el sexo y el nivel económico. Además de influir en la salud física, los hábitos y determinantes de la salud también tienen impacto en la ansiedad y en otras dimensiones de la salud mental.
El objetivo del estudio es describir los estilos de vida en un colectivo de jóvenes universitarios de la cuidad de València, la relación entre la práctica de los mismos y factores sociodemográficos como la edad, el sexo y el nivel de estudios de los progenitores, además de su impacto en la ansiedad, la autopercepción en salud y la inteligencia emocional.
Se realizó un estudio transversal de base poblacional universitaria mediante una encuesta para obtener información sobre hábitos de vida, la inteligencia emocional, la ansiedad y la autoper- cepción en salud. La encuesta estaba conformada por varios test previamente validados, con un total de 125 preguntas. El total de alumnos que contestaron fue de 498 estudiantes, con un claro predominio de mujeres (68,7%), nacionalidad española y mediana de edad de 19 años.
Entre los resultados obtenidos podemos destacar que la mayoría de los estudiantes tienen un peso acorde con su talla situándose en el rango de normopeso. En cuanto a la adherencia a la dieta mediterránea solamente un 17,2% de los encuestados tienen una buena adherencia influenciada por el nivel educativo de las madres. Las mujeres consumen mayor cantidad de frutas y verduras que los hombres. Casi la totalidad de los estudiantes practica actividad física según las recomendaciones actuales con mayor porcentaje de hombres que de mujeres. El alcohol es la droga más consumida con un hábito semanal en más de la mitad de los estudiantes (51%). El 16% de los estudiantes afirmó ser fumador y un 23% haber consumido alguna sustancia psicoactiva siendo la marihuana la droga ilegal más consumida. En general sí que encontramos relación entre el nivel de estudios de los progenitores y los hábitos nocivos siendo más prevalentes en los estudiantes cuyos progenitores tenían menor nivel de estudios.
En cuanto a la relación de hábitos saludables podemos afirmar que existe cierta relación entre la práctica de actividad física, la adherencia a la dieta mediterránea y un menor consumo de alcohol, tabaco y otras drogas. Esta práctica de hábitos saludables tiene impacto en la salud física y mental de los estudiantes viéndose mejores resultados de autopercepción en salud, dimensiones de la inteligencia emocional y menor nivel de ansiedad en los alumnos con hábitos más saludables.
Por último, también hayamos relación entre los hábitos considerados saludables y niveles menores de ansiedad así como niveles adecuados de inteligencia emocional. En este sentido, el nivel de estudios de los padres y el sexo también podrían considerarse como un factor influyente ya que las mujeres y un nivel educativo inferior de los padres se relacionaba con peores resultados en ansiedad e inteligencia emocional.
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