El síndrome metabólico (SM) es una condición en la que convergen diferentes patologías vasculares, cardíacas y metabólicas, tales como obesidad central, hipertensión arterial, resistencia a la insulina y dislipidemia, esta última caracterizada por un aumento en la concentración de triglicéridos en sangre y una disminución de las lipoproteínas de alta densidad. Cada una de estas condiciones patológicas en sí mismas son factores de riesgo que favorecen la aparición de complicaciones cardiovasculares, dentro de las que se encuentran la aparición de arritmias letales y muerte súbita de origen cardiaco. El diagnóstico de SM se configura con la presencia de, al menos, 3 de estas patologías, pero se ha visto que el riesgo de complicaciones es mayor mientras más componentes del síndrome estén presentes. Aunque el mecanismo fisiopatológico de estas alteraciones asociadas al SM no está del todo dilucidado, se considera que el desequilibrio autonómico podría jugar un papel determinante. Para su valoración, la variabilidad de la frecuencia cardiaca (VFC) ha venido consolidándose como un indicador de diagnóstico que aporta información muy relevante acerca de la modulación que ejerce el sistema nervioso autónomo (SNA) sobre la función cardíaca. Así mismo, evidencia científica reciente sugiere que el uso de un inhibidor del co-transportador sodio/glucosa tipo II, medicamento hipoglucemiante que actúa a nivel del túbulo contorneado proximal de la nefrona, también ejerce efectos cardioprotectores, los cuales podrían ser estudiados a través de la monitorización de la VFC. Por lo anterior, el objetivo de esta tesis doctoral es estudiar las modificaciones inducidas por la inhibición del co-transportador renal de sodio/glucosa tipo II sobre la VFC, en un modelo experimental de SM, utilizando registros de larga y corta duración tanto in vivo como en corazón aislado. Para ello, utilizamos 3 grupos de conejos de raza blanca Nueva Zelanda, dos de ellos experimentales (MetS-1 y MetS-2) y un grupo control. Los conejos del grupo MetS-1 (n=15) fueron alimentados durante 32 semanas con una dieta alta en grasas y sacarosa. El grupo MetS-2 (n=6), tuvo el mismo protocolo de alimentación que MetS-1, pero desde la semana 28 fue tratado con empagliflozina, un inhibidor del co-transportador renal de sodio/glucosa tipo II. El grupo control (n=15) fue estabulado durante el mismo periodo de tiempo que los grupos experimentales y alimentado con un pienso estándar para conejo. En la semana 32 se realizaron electrocardiogramas de 15 minutos de grabación para el análisis de la VFC en registros de corta duración y registros de 24 horas de grabación para el análisis de larga duración. Por su parte, los componentes del SM fueron estudiados a través del análisis de diversos metabolitos en sangre (glucosa, colesterol y triglicéridos, entre otros), el control del peso corporal y diferentes variables morfológicas, el test de tolerancia a la glucosa y el registro de la presión arterial. Después de alcanzada la semana 32, se sacrificaron los animales para analizar la variabilidad intrínseca cardiaca a través de un modelo de corazón aislado (tipo Langendorff), donde se registraron 15 minutos de actividad eléctrica cardiaca. Un grupo adicional de 6 animales fue utilizado para examinar el efecto del bloqueo farmacológico del SNA sobre la VFC en conejo, tanto in vivo como en corazón aislado. En cuanto a los componentes del SM, el tratamiento con empagliflozina logró revertir los aumentos en la presión arterial diastólica y la presión arterial media, así como también la hiperglucemia. El análisis de los registros de corta duración mostró que el SM ocasiona una pérdida global de la VFC, caracterizada por una disminución significativa en el índice triangular del análisis en el dominio del tiempo, lo cual es revertido por el tratamiento con empagliflozina. Por su parte, los registros de larga duración, aunque no mostraron diferencias significativas entre los grupos en ninguna de las variables lineales o no lineales, se observó una tendencia al aumento de SDNN y en la potencia espectral en el grupo MetS-2 frente a lo encontrado para MetS-1, lo cual sugiere una mayor variabilidad global. Por su parte, no se encontraron diferencias significativas entre los grupos de estudio en la variabilidad intrínseca cardiaca, en ninguna de las variables analizadas, así como tampoco se observó un efecto significativo del tratamiento con empagliflozina. Finalmente, el bloqueo farmacológico del SNA permitió observar que el comportamiento de la VFC en conejos muestra marcadas similitudes con lo encontrado en humanos, lo cual permite reforzar el uso de este modelo animal como una buena estrategia para el estudio de la VFC.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados