El propósito de esta investigación es profundizar en los efectos del horario no diurno en la vida familiar con un acercamiento metodológico de corte mixto, poniendo mayor énfasis en el enfoque cuantitativo. Por una parte, con base en la Encuesta Nacional deOcupación y Empleo (ENOE) se dan aconocer la tendencia y heterogeneidad del trabajo no diurno en el México urbano (2005-2017) sabiendo que existe poca investigación sobre el temay asípoder identificar el perfil sociodemográfico de esta población y características del mercado (condiciones laborales y estructura ocupacional).También se analizaron los hogares donde alguno de sus integrantes labora en horario no diurno para identificar sus particularidades en cuanto a sus características sociodemográficas,participación familiar en las actividades económicas y división de trabajo (trabajo remunerado y no remunerado). Para profundizar en la manera en que el horario no diurno podía afectar a las personas en su vida familiar se recurrióal acercamiento cualitativo. Considerando la heterogeneidad en el trabajo remunerado no diurno se optópor el “estudio de caso” como estrategia metodológica. Este enfoque fue útil para entender y profundizar en las características particulares de las personas que se encuentran trabajando en servicios de vigilancia y protección, considerando que fuela ocupación con mayor peso de trabajo no diurno a nivel nacional y con una dinámica de “rotaturnos”, la cual presenta una tendencia creciente. Los principales resultados muestran un aumento porcentual del trabajo no diurno a nivel nacional, principalmente en los horarios mixtos y rota turnos. La tendencia observada está vinculada con sectores particulares donde la propia organización productiva requiere este tipo de jornadas y no con la flexibilidad vinculada al subempleo y jornadas de tiempo parcial.La población que labora en horario no diurno en México se caracteriza por ser principalmente masculina, unida y joven respecto a aquella con dinámica diurna; se encuentra en contextos familiares con mayor demanda de cuidado, donde hay menores de edad; y en general tiene menor escolaridad, aunque en las artes y en el ámbito de salud se observa mayor profesionalización. En relación con las condiciones laborales resalta el peso del trabajo asalariado dentro de empresas constituidas convirtiendo al trabajo no diurno en una actividad con cierta estabilidad y con mayores prestaciones. La estructura y segregación ocupacional son conceptos que cobraron importancia a lo largo de la investigación por los hallazgos que dieron cuenta de la distribución diferenciada del trabajo no diurno a lo largo de las actividades productivas. Existe un grupo de actividades que por su naturaleza requiere ese horario como es la protección y los servicios de salud; y otro grupo que se vincula con la flexibilización de la producción como es el caso de los ensambladores y operadores dentro de la industria. En general, las ocupaciones con mayor presencia del trabajo no diurno se vinculaban con un mayor control del tiempo por parte de los empleadores. Este comportamiento se relaciona con jornadas largas, con una mayor proporción de asalariados y que se ubican en empresas o negocios. Con el análisis multinivel se muestra que el hecho de pertenecer a ciertas ocupaciones influye en la inserción en horarios no diurnos, lo que refleja el peso de la estructura del mercado laboral. En el acercamiento a los hogares, se mostró que en los no diurnos se caracterizan por tener un arreglo más tradicional, donde eljefe hombre es el que trabaja y la mujer cónyuge es la que se queda en casa, con la poca disponibilidad de miembros para su inserción laboral y una mayor demanda de cuidado en el hogar. Este comportamiento puede estar asociado con una mayor proporción de hombres y en ocupaciones de baja calificación, representando condiciones sociales y de vida asociadascon concepciones de roles tradicionales. En relación a los resultados del acercamiento cualitativo, se identificaron algunos aspectos que particularizana los servicios de protección y vigilancia (policías y vigilantes): la importancia del uniforme como reconocimiento de autoridad, pero a la vez como riesgo fuera del espacio de trabajo; las relaciones jerarquizadas que se establecen a través de mandos o supervisores que son muy rígidas con nula posibilidad de negociación; el hecho de ser una actividad masculinizada pero con una demanda mayor de personal femenino; y la importancia de la interacción permanente con los usuarios que parece ser tensa. En el análisis de motivos, se dio cuenta de que esta ocupación se convierte en una oportunidad de estabilidad laboral y económica considerando los antecedentes en la trayectoria laboral, con experiencias en empleos manuales (obreros) y más precarios, o incluso no tener trabajo, ante las demandas y exigencias de los entornos familiares. Aunque la policía es sinónimo de estabilidad laboral y económica, el hecho de doblar turnos es un aspecto que se convierte en un obstáculo para la convivencia familiar. En los servicios de protección y vigilancia se enfatiza el carácter problemático del tiempo como un recurso del que no se dispone para hacer lo que se requiere o debe de acuerdo con el rol de género dentro del hogar. También, el tiempo no se vive bajo un entorno ordenado, afianzado en horarios y calendarios, sino que está sometido a una jornada laboral inestable, intermitente y extensa alacual no se puede renunciar bajo la estabilidad laboral lograda.
Respecto a los efectos en la organización del trabajo,las jornadas extensas y el hecho de doblar turno,muchas veces de forma inesperada,requiere estar mucho tiempo fuera de casa, mostrando una mayor centralidad y carga en el trabajo remunerado. Además, se observa que habiendo rigidez en el tiempo de trabajo remuneradose flexibiliza la distribución de las tareas domésticas, situación que suele ocasionar conflictos. Parece ser que en estas circunstancias reaparece con fuerza el modelo tradicional de pareja, los trabajadores varones ven la posibilidad de que su esposa deje su empleo o se inserte en actividades que permitan contrarrestar la ausencia permanente. En particular, la doble jornadade las mujeres se complejiza por el cansancio acumulado, la imposibilidad de planear las actividadespara doblar turnos, realizar el trabajo doméstico que quedó pendientey la intermitenciade la vida cotidiana. Parece ser que los horarios de 12x12 son los que ocasionan mayores conflictos con la pareja y los hijos, ya que el momento de descanso se sincroniza con el de la familia y no con las actividades cotidianas. En cuanto al efecto del horario en las relaciones familiares, se identificaron cuatro tipos de convivencia entre los hombres y dos entre las mujeres. En general, el hecho de trabajar en un horario 24x24 o 24x48 afecta la convivencia cotidiana, ya que se vive en una intermitencia que impacta al resto de la familia. No obstante, comparando con el horario de 12x12, la extensión del horario de 24 es más valorada que una vida continua que se suscribe a la noche y con pocas oportunidades para una mayor interacción familiar. En contextos tradicionales, el hecho de poder dormir mientras que la vida familiar trascurre se convierte en el principal obstáculo para la convivencia. Además, se muestra a la convivencia como un aspecto que pasa a ser secundario. En las mujeres, a pesar de encontrarse en las mismas condiciones, su papel como mujeres-madres está orientado a la responsabilidad del trabajo doméstico y del cuidado de los hijos independiente del empleo lo cual imprime una desigualdad muy evidente sobre todo en la posibilidad de dormir cuando se llega de la jornada y tener que realizar el trabajo doméstico pendiente.
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