El pensamiento político marañoniano es tradicionalmente considerado republicano, pues quizás la parte más conocida de su vida pública sea su condición de miembro fundador de la Agrupación al Servicio de la República, y el ejercicio de su cargo como diputado en las primeras Cortes de la II República, donde se gestó la Constitución de 1931.
Entendemos que esta visión no se corresponde con la realidad, sino que consideramos que el pensamiento político de nuestro biografiado es mucho más complejo, oscilante, y variable. Es producto no cabe duda de las circunstancias políticas del tiempo que le correspondió vivir, y de su propia trayectoria existencial.
Para demostrar lo anterior, hemos optado por dividir esta tesis en los siguientes capítulos: 1-El emerger del pensamiento marañoniano: Marañón nace en 1.887, tras el políticamente complejo siglo XIX, con el rey de la Restauración (D. Alfonso XII) recién fallecido e iniciándose la larga regencia de Dª Mª Cristina: el régimen de la Restauración estaba en su apogeo, pero, desde el desastre colonial de 1898 (siendo Marañón un niño) este sistema político empieza su descomposición gradual. Cuando nuestro protagonista es un joven que inicia sus estudios de Medicina en el año 1.902, el jovencísimo Rey D. Alfonso XIII ya había asumido las riendas del Estado, y se disponía a casarse en 1906: este matrimonio, con su prole de hijos mayoritariamente discapacitados, desestabilizó por completo la personalidad de D. Alfonso XIII, y le llevó a la toma de una serie de decisiones políticas (la Constitución de 1876 otorgaba la potestad ejecutiva al Rey y era coparticipe de la legislativa) erróneas y que terminaron de dinamitar el ya obsoleto régimen de la Restauración.
Fuera como fuese, el Marañón joven sólo se dedica a sus estudios de medicina, a su labor como facultativo, y a la escritura de artículos de contenido médico, con un claro espíritu social de mejora de la deficiente sanidad española y de ayuda a las clases desfavorecidas. No son escritos políticos: de hecho, el primer manifiesto firmado por Marañón es el manifiesto de apoyo a los Aliados en 1915 (en plena Gran Guerra). Años después también (1918) también suscribiría el "manifiesto a los españoles de la Unión Democrática de la Liga de la Sociedad de Naciones Libres" (conocido como "manifiesto para la reforma de la Constitución"). No hay un Marañón político en estos momentos.
2- El Marañón republicano: ¿por qué surge un Marañón republicano? Por múltiples motivos: el fundamental de ellos, por la subida al poder de Primo de Rivera en septiembre de 1923 con la complacencia del Monarca, y la flagrante violación del texto constitucional por parte de éste. ¿Por qué se aceptó la subida y mantenimiento del dictador en el poder: por la descomposición interna del régimen de la Restauración, para intentar encubrir las responsabilidades del tremendo Desastre de Annual puestas de manifiesto por el Expediente Picasso?.
Marañón desde el inicio de la dictadura de Primo de Rivera (y a diferencia de muchos otros intelectuales, como el mismo Ortega en sus principios) siempre se muestra hostil a la misma. A la caída de Primo de Rivera, Marañón es claramente republicano. Desde la fundación de la Agrupación al Servicio de la República (nuestro protagonista es, junto con Ortega y Pérez de Ayala, uno de los tres firmantes de su manifiesto fundacional), y con el trabajo a favor de la misma desde el verano de 1930 hasta abril de 1931 (mítines, conferencias, artículos.) Marañón es uno de los "responsables" del vuelco republicano en las capitales de provincia en las elecciones del 12 de abril, y consecuentemente del exilio de D. Alfonso XIII el 14 de abril.
3. Advenimiento de la República: Marañón la recibe exultante, y es elegido diputado en las primeras Cortes republicanas (las constituyentes). En mayo de 1931, se producen unos graves disturbios que llevan a la quema de conventos, bibliotecas y otros edificios por turbas exaltadas. Rápidamente los firmantes de la Agrupación al Servicio de la República vuelven a tomar la pluma y protestan por los incidentes, indicando claramente que "República no es vandalismo". Es la primera vez que Marañón pone reparos al recién nacido nuevo régimen republicano. Pero de momento, y prácticamente hasta la Guerra Civil, Marañón se sigue declarando republicano, aunque cada vez se muestra más próximo al régimen de la Restauración que tanto contribuyó a derrocar.
4-Es el estallido de la Guerra Civil en julio de 1936, y su permanencia en un Madrid en estado de sitio, y tomado por exaltadas milicias revolucionarias, lo que aterra a Marañón, y le hace denostar su amada República. Finalmente, con su familia, huye a París en diciembre de 1936. Recién llegado a esta ciudad narra en multitud de entrevistas, conferencias, y artículos el terror pasado en Madrid, y su apoyo al bando sublevado. Es ahora cuando publica su mítico ensayo Liberalismo y Comunismo. Pero, una vez leído el mismo, resulta claro que Marañón no denosta en absoluto el régimen republicano, sino las dictaduras (considerando la peor de ellas, la dictadura comunista-estaliniana) . Entiende que el único pensamiento político que respeta la vida y la libertad del individuo es el Liberalismo, pero éste puede existir bajo una república o bajo una monarquía- 5-En 1942 retorna a España, a su trabajo y a sus estudios. Convive perfectamente bajo el régimen del general Franco (eso es cierto), pero el Pensador jamás alaba al dictador: es curioso, no puede verse en ninguno de sus escritos, conferencias o cartas una mínima loa inciensaria al mismo. Cuanto tiene que referirse al Franco lo llama General (es su graduación militar) o Jefe de Estado (que lo era): jamás Padre de la Patria, Caudillo de la Nación, Genio de España. Nada de esto hay en sus escritos. Al revés, Marañón viaja continuamente a Portugal a visitar a su amigo Ortega, y allí cada vez de acerca más al "círculo de Estoril".
En sus últimas declaraciones al diario mejicano Excelxior del 27 de mayo de 1958 (obrantes en los anejos de la tesis), el doctor critica con dureza al régimen franquista, y se muestra visionario, pronosticando que, a la muerte del General, la monarquía retornará a España.
Conclusiones: tras el estudio de la visión del Doctor Gregorio Marañón sobre la Monarquía, para determinar si este Humanista en realidad es un republicano integral (puesto que su colaboración fue determinante para la llegada de la II República a España), o simplemente un posibilista, tanto del régimen monárquico como del régimen republicano. No cree, obviamente, en la idea de un monarca por derecho divino (un tertium genius entre Dios y los hombres), sino en una institución monárquica útil, por integradora y cohesionadora de los poderes de la nación, y de los individuos que la integran Marañón es perfectamente capaz de coexistir con cualquier régimen político que garantiza a sus ciudadanos libertad y democracia. Es un liberal en estado puro, y cree que la vida y libertad de los individuos (cuya protección debe estar en mano de los poderes públicos) pueden protegerse igual estando un Rey como un Presidente de la Nación a la cabeza de la misma. Es más en los últimos momentos de su vida y pensamiento reconoce que la posición de neutralidad y unidad de la Nación (que debe corresponder a su Jefatura del Estado, sea quien fuere la persona que lo encarne) es más fácil de mantener desde la figura del monarca permanente hasta su muerte (o posible abdicación) que por un Presidente de una República, que antes o después será removido de su cargo por unas eleccione .
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