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Historia y evolución del tratamiento frente a Trichomonas vaginalis: desarrollo de nuevas alternativas terapéuticas.

  • Autores: Manuel Lacueva Arnedo
  • Directores de la Tesis: Alexandra Ibañez Escribano (dir. tes.), José Antonio Escario Garcia Trevijano (dir. tes.)
  • Lectura: En la Universidad Complutense de Madrid ( España ) en 2024
  • Idioma: español
  • Tribunal Calificador de la Tesis: Carmen Cuéllar del Hoyo (presid.), Juan González Fernández (secret.), María Pilar Goñi Cepero (voc.), Jorge Pérez Serrano (voc.), Tomás Herraiz Tomico (voc.)
  • Programa de doctorado: Programa de Doctorado en Microbiología y Parasitología por la Universidad Complutense de Madrid
  • Materias:
  • Enlaces
  • Resumen
    • La tricomonosis es una infección de transmisión sexual (ITS) causada por el protozoo parásito Trichomonas vaginalis. Es la ITS de etiología no vírica con mayor prevalencia a nivel mundial con más de 156 millones de infecciones cada año. Estos datos epidemiológicos están infraestimados debido al gran número de infecciones asintomáticas, el infradiagnóstico y al no ser una enfermedad de declaración obligatoria. Esta infección presenta un amplio abanico de manifestaciones clínicas, desde casos asintomáticos hasta infecciones agudas del aparato genitourinario. Entre las manifestaciones clínicas más relevantes que causa este protozoo se encuentran la enfermedad inflamatoria pélvica, prurito, leucorrea, eritema vaginal o colpitis macularis. Cabe destacar los problemas asociados a esta infección durante el embarazo, tales como rotura prematura de membranas, parto prematuro, niños con bajo peso al nacer o neumonía por aspirado en el neonato. La tricomonosis también se asocia con mayor riesgo de contraer otras ITS tanto de origen bacteriano (Neisseria gonorrhoeae, Chlamydia trachomatis, Treponema pallidum) como vírico, tales como el VIH, el virus del papiloma humano (VPH) o el virus del herpes simple (VHS). Varios estudios afirman que la probabilidad de infección por VIH es hasta 3 veces mayor en personas infectadas por T. vaginalis. Asimismo, este protozoo duplica la probabilidad de cáncer de cuello uterino y algunos autores asocian esta parasitosis a una mayor predisposición al desarrollo de cáncer de próstata.

      El tratamiento de esta ITS consiste en la administración oral de fármacos con estructura 5-nitroimidazol (5-NI). Tradicionalmente, el único fármaco usado para tratar la tricomonosis ha sido el metronidazol (MTZ), utilizado ampliamente en infecciones por microorganismos anaerobios desde su descubrimiento en los años 60. A partir de 2004 se autorizó el uso del tinidazol (TNZ), derivado del MTZ, por la Food and Drug Administration (FDA). Sin embargo, este compuesto no está aprobado en muchos países y su elevado coste lo hace inaccesible en países con menor desarrollo económico, donde la única terapia real sigue siendo el MTZ. El uso de este compuesto durante décadas ha provocado la aparición de resistencias y se estima que entorno al 10% de los aislados de T. vaginalis son refractarios a este compuesto. Además del fracaso del tratamiento por problemas de resistencia, los 5-NI pueden producir hipersensibilidad y otros efectos secundarios tales como fiebre, urticaria, neuropatía periférica, convulsiones, síndrome de Stevens-Johnson, necrólisis epidérmica tóxica, pustulosis exantemática generalizada aguda o angioedema entre otros, provocando la interrupción de la terapia. Cabe destacar que el MTZ y sus derivados están contraindicados en el primer trimestre del embarazo y durante la lactancia, dejando como única alternativa en estos casos preparaciones tópicas con baja efectividad. Todos estos motivos hacen necesaria la búsqueda de nuevas alternativas terapéuticas frente a este protozoo que amplíen el arsenal terapéutico frente a esta ITS.

      En esta tesis se ha llevado a cabo un proceso de cribado secuencial para evaluar compuestos frente a aislados de T. vaginalis tanto sensible como resistente al MTZ. En este proceso también se ha examinado la toxicidad de los compuestos frente a células de mamífero, descartando aquellos citotóxicos que pueden resultar problemáticos en fases posteriores, como ensayos in vivo o estudios clínicos. Además, también se ha intentado entender cómo estas moléculas ejercen su acción. El mecanismo de acción (MdA) de una molécula es la forma en la que esta ejerce su acción biológica. El conocimiento de estos mecanismos es fundamental para el entendimiento y desarrollo de nuevos compuestos más seguros y eficaces. Es por ello por lo que, una vez seleccionados las moléculas prometedoras, es importante conocer cómo actúan


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