La terapia sistémica primaria (TSP) en el cáncer de mama (CM) está adquiriendo un papel cada vez más importante. Según los datos de la NCDB (Base de datos de Cáncer Nacional Americana), su empleo ha pasado de representar aproximadamente un 10% en 2006 (1), hasta un 20% en 2011 (1), y casi un 40% en 2015 en algunos subtipos tumorales (2). Entre un 25 y un 40% (3,4) de las pacientes con TSP no presentan afectación ganglionar axilar clínico-radiológica al diagnóstico (cN0), y si bien en ellas se acepta realizar la biopsia del ganglio centinela (BGC) previo a la misma, la mayoría de las guías recomiendan su realización posterior a la TSP, pues se ha demostrado que es técnicamente factible, y se considera que existen ventajas adicionales. De esta forma se evita un procedimiento quirúrgico, no se demora el inicio del tratamiento, y además, en el subgrupo de pacientes aparentemente cN0 pero que en realidad tienen afectación axilar oculta (hasta un 20%), nos permite obviar la linfadenectomía axilar (LA) si la respuesta patológica es completa. Sin embargo, también se han señalado algunos inconvenientes en esta opción, como que desconocemos el verdadero estado axilar preTSP, y que no existen estudios en neoadyuvancia que avalen el poder aplicar criterios restrictivos para la LA ante una baja afectación axilar en la BGC. Actualmente hay dos grandes estudios en marcha al respecto, el estudio ADARNAT (5), y el estudio ALLIANCE A011202(6), pero sus resultados no se esperan hasta 2028, por lo que hasta entonces las decisiones se toman, en el mejor de los casos, en los comités multidisciplinares, pero sin estar basadas en directrices ni protocolos bien definidos. HIPÓTESIS Y OBJETIVOS La hipótesis de este trabajo es que, con los criterios comúnmente aceptados en la actualidad para completar la LA tras la positividad del GC, el momento óptimo para la realización de la BGC, antes o después de la TSP, depende del subtipo tumoral del CM. El principal objetivo del estudio es discernir cuándo es más beneficioso para las pacientes realizar la BGC, en términos de un menor número de LA innecesarias (todos los ganglios libres de enfermedad). Como objetivos secundarios definiremos las características clínicas de las pacientes de la población estudiada y las características histopatológicas de los tumores. MATERIAL Y MÉTODOS Realizamos un estudio observacional retrospectivo, de las pacientes diagnosticadas de CM cN0 que habían recibido quimioterapia neoadyuvante (QTNa), y en las que se realizó BGC previa o posteriormente a la misma, en la Unidad Multidisciplinar de Patología Mamaria del Hospital Universitario La Paz de Madrid, desde el año 2011 hasta el año 2019. RESULTADOS Se incluyeron 223 pacientes. Observamos una mayor proporción de tumores histológicos de alto grado (G3), tumores con fenotipos agresivos [Triple negativo (TN) y HER 2 positivo] y mujeres más jóvenes en el grupo de BGC preQTNa en comparación con el grupo de BGC postQTNa (p<0,01). A pesar de ello, no encontramos diferencia en el número de BGC positivas ni en el número de LA realizadas entre ambos grupos. Hubo una mayor proporción de LA con todos los ganglios linfáticos (GG) negativos en el grupo BGC preQTNa. Teniendo en cuenta que en el periodo de observación no se utilizaron los criterios ACOSOG Z0011 con todas las BGC preQTNa, nos planteamos cuáles habrían sido los resultados reales hoy en día siguiendo estas directrices. En este escenario, hemos concluido que las pacientes con fenotipo luminal se benefician de la práctica de la BGC antes de la QTNa en cuanto a evitar LA innecesarias. Se necesitan estudios prospectivos para confirmar estos hallazgos
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