¿Cómo se debe concebir y orientar la democracia en un mundo compuesto por estados-nación y por autoridades políticas independientes pero interconectadas por sistemas? ¿Cómo estos sistemas de interconexión nos pueden brindar la seguridad de comunicación efectiva y real?. La respuesta a esta pregunta se encuentra en parte en todo el texto y contexto de la presente investigación. ¿Hacia dónde debería encaminarse la globalización? Puede resumirse en una frase:
Hacia el ideal de una ciudadanía cosmopolita, hacia un mundo en que todas las personas se sepan y sientan tratadas como ciudadanas. Para llegar a él es preciso reformar las instituciones internacionales, crear otras nuevas y asegurar comunidades transnacionales que se unan mediante acuerdos. Pero ante todo es indispensable - educar en el cosmopolitismo.
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