La vivencia del paciente durante la fase preoperatoria se considera un estresor que provoca ansiedad. La preparación preoperatoria en base a la educación prequirúrgica, ha demostrado que ayuda al paciente a afrontar la cirugía. Los equipos de enfermería coordinan la atención y brindan información especializada para hacer frente a los eventos estresantes derivados del proceso clínico. En torno al afrontamiento de la información, se describen dos perfiles de paciente: buscadores o evitadores, en función del nivel de detalle que desean obtener. La aparición de ansiedad pre o posoperatoria guarda estrecha relación con el afrontamiento quirúrgico. Del mismo modo, la aparición del dolor posoperatorio está influida por el tipo de cirugía y anestesia, recalcando que el bienestar mental del paciente contribuye a su satisfacción con la intervención quirúrgica.
Dado que la literatura consultada sigue abundando en la falta de suficiente evidencia en las relaciones previamente mencionadas, se considera pertinente profundizar en el estudio de dichas asociaciones.
Objetivos. Principal: Analizar el nivel de ansiedad prequirúrgica y su relación con otras variables de resultado, como medio para mejorar la experiencia del paciente en el proceso quirúrgico. Específicos: 1. Identificar el perfil de paciente en función de la necesidad de información relacionada con su intervención quirúrgica. 2. Conocer los niveles de ansiedad y dolor en distintas fases del proceso quirúrgico. 3. Identificar áreas de mejora e intervenciones sugeridas en el proceso quirúrgico a través del estudio de la satisfacción del paciente.
Metodología: Estudio observacional, analítico y transversal de pacientes con indicación de cirugía programada con estancia hospitalaria posquirúrgica de 48 horas en el Hospital Clínico San Carlos. Desde el 1 de junio de 2021 al 31 de enero de 2022. Las variables de estudio son el estilo de afrontamiento a la información, la ansiedad prequirúrgica, la ansiedad y el dolor posquirúrgico, y la satisfacción del paciente al concluir el proceso. Así mismo, el análisis de estas en relación con el perfil sociodemográfico de los participantes. La información recogida se incluyó en un sistema de gestión de datos para su posterior explotación estadística. Resultados: Un total de 210 participantes. El 45.72% mayores de 65 años. El 24.76% con prescripción de tratamiento ansiolítico, predominantemente las mujeres. En torno al 70% han sido sometidos con anterioridad a una cirugía. De entre las indicaciones quirúrgicas, el 40% es por un motivo oncológico, destacando las de origen urológico, cirugía general o del aparato digestivo y cirugía ortopédica y traumatológica. El perfil más frecuente de afrontamiento es el de búsqueda de información, frente al de evitación (Media: 5.31 vs 2.97). La evaluación prequirúrgica revela que el momento inmediatamente anterior a la cirugía es el más demandado para recibir información clínica. La evaluación de la ansiedad-estado durante el posoperatorio describe puntuaciones más elevadas en los hombres que en las mujeres. En contraposición, las puntuaciones de la subescala rasgo, preponderan en las mujeres. El sexo femenino (p=0.019) y tener más de 65 años (p=0.039) correlacionan de forma significativa con la aparición de manifestaciones de ansiedad-rasgo. La preocupación prequirúrgica se relaciona de forma directa con puntuaciones elevadas de ansiedad estado, rasgo y dolor posoperatorio. El nivel de satisfacción global percibido se relaciona de forma directa con la amabilidad y el trato recibido por los profesionales que intervienen durante el proceso (p=0.263).
Conclusiones: El estilo de afrontamiento destaca como un elemento modulador del mensaje clínico. Informar inmediatamente antes de la cirugía es el margen temporal de preferencia para los pacientes. El manejo de la ansiedad es un coadyuvante para el éxito del proceso. El nivel de satisfacción obtenido es mayor cuanto mejor informado se siente el paciente.
It is considered that patient experience during preoperative surgery is a driver for stress, leading to physiological and psychological reactions. These can foster a patient’s proactive reply to a future threat, commonly known as anxiety. Evidence shows that surgical education during preoperative phase helps the patient to handle surgery and to understand the outcomes of it. Nurses play a keyrole on coordinating patient care and providing specialized information about the potential stressful consequences derived from clinical procedure. Depending on how individuals accept information about surgical treatment, two different patient profiles can be described: “monitors” or “blunters”. It must be noted that pre- or postoperative anxiety is tightly linked to the way patients accept surgical information...
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