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Resumen de Estado emocional en confinamiento: una aproximación desde el sentido de la vida, la actividad física y la meditación

Nestor Romero Ramos

  • Durante la emergencia sanitaria por la pandemia por COVID 19, el distanciamiento físico, las restricciones a la movilidad y el confinamiento obligatorio, fueron medidas que tuvieron un impacto en el bienestar general de las personas. Además, hay que mencionar las suspensiones de clases presenciales, espectáculos públicos (conciertos, cines, conciertos, etc.) y limitaciones de actividad en el sector turístico. Esta incertidumbre en torno a la economía, la emergencia sanitaria y la pérdida de seres queridos durante la pandemia, tuvieron un efecto en el estado emocional de las personas, que en esta tesis se abordará desde el nivel de actividad física, las actividades de relajación mental y el propósito en la vida.

    Desde el punto de vista metodológico, el estudio fue de tipo no experimental, transversal, descriptivo, explicativo y correlativo. Al ser un estudio con seres humanos, se tuvieron en cuenta todas las normas éticas, y la data obtenida fue tratada de forma confidencial y anónima, solo para propósitos estrictamente académicos que contribuyeron con la realización y culminación de la presente tesis. En el trabajo, participaron individuos de España, Panamá y Nicaragua, mediante cuestionarios que fueron enviados por correo electrónico y respondidos en línea empleando la plataforma de formularios de Google, dadas las limitaciones al contacto físico y presencial derivadas de la emergencia sanitaria mencionada previamente. En el caso de los participantes de España, se realizó un proyecto de intervención con actividad física (AF) durante el confinamiento obligatorio, siendo un estudio de tipo longitudinal, mientras que el resto de estudios fueron de tipo transversal.

    Para la recolección de los datos en España se empleó el test de propósito en la vida (PIL, Purpose In Life), el cual ya se encuentra validado para la población española. Para su aplicación en Panamá y Nicaragua, se hicieron los estudios respectivos. Para el trabajo en Nicaragua, se empleó, además, la escala de valoración del estado de ánimo (EVEA) y la escala de estrés percibido (PSS, Perceived Stress Scale). En otro estudio en Panamá solo se utilizó el test EVEA. Para cada uno de los instrumentos se determinó la consistencia interna mediante la obtención del alfa de Cronbach, siendo en todos los casos satisfactorio.

    También se construyeron instrumentos ad hoc para conocer otras variables de interés como el sexo, edad, miembros de la familia, horas de sueño, o días de confinamiento, entre otros. Para la recopilación de los datos en todos los estudios, se empleó la plataforma de formularios de Google. Los datos se analizaron mediante estadística descriptiva, análisis de correlación, y los contrastes por vía paramétrica o no paramétrica, atendiendo a la distribución de los datos. Los análisis de los datos se efectuaron empleando el programa estadístico SPSS 25 para Windows.

    Para la discusión de los resultados más relevantes de los estudios, se revisó en primer lugar el nivel de actividad física, y posteriormente las actividades de meditación y relajación mental. En ambos casos, se revisaron junto con el propósito en la vida y el estado emocional de los participantes. A partir de la información expresada por los participantes, las principales preocupaciones que incidían en el estado emocional eran los aspectos económicos que lo asociaban a la pérdida de empleo y el impago de deudas debido a una situación económica incierta, y por el otro, la salud y la posibilidad de contagiarse con el COVID-19. Por otra parte, compartir más tiempo con la familia y los hijos, y disfrutar de salud, eran las principales fuentes de alegría de los encuestados. Para comprender el balance de estas realidades aparentemente contrarias, en esta tesis se recabaron datos sobre el estado emocional de los participantes, y su relación con la AF durante la emergencia sanitaria por el COVID-19, en tres países que contrastan por sus políticas públicas para el manejo de la pandemia: Panamá, con un confinamiento intenso, España con un confinamiento medio, y Nicaragua, sin confinamiento obligatorio.

    En el primero de los estudios, realizados en Panamá (ver Estudio III, n = 533), la media de la AF autorreportada, en minutos por semana, fue de 92 (SD = 122), y el valor de la mediana fue de 40. De acuerdo a los valores del test PIL, el 40% de los participantes mostraba una falta de propósito en la vida o indecisión, aunque la media global fue del test PIL fue de 113 (SD = 16). Además, se encontró una correlación positiva y significativa entre los valores del test PIL y la AF (r = .1008; p = .0203). De estos resultados se desprende que: a) predominaba la inactividad física, ya que al menos el 50% de las personas realizaba menos de una sesión semanal de AF, y menos aún la actividad física (AF) tipo incidental o de recreación, b) el porcentaje relativo a falta de propósito sugería un impacto a nivel emocional negativo, atribuible a los problemas sanitarios previamente comentados, y c) aunque la correlación no indicaba una relación de causalidad, se podría sugerir que un fuerte propósito en la vida puede promover más AF, lo que a su vez mejora el estado de ánimo de las personas, siendo este conjunto un aspecto clave para el bienestar general de los individuos.

    En el segundo estudio realizado en Panamá, con dos muestras independientes (ver Estudio VII, n1 = 199, n2 = 123) se llegaban a resultados similares al estudio anterior. El nivel promedio de AF estuvo entre 91 a 80 min / semana, lo que confirmaba la prevalencia de la inactividad física detectada previamente. Así mismo, de acuerdo a los datos obtenidos con la aplicación del instrumento EVEA, la emoción predominante fue la alegría, pero la ansiedad y la depresión se presentaban en valores comparables, lo que sugiere cierto nivel de estrés psicológico atribuible al contexto de la pandemia. El análisis de correlación mostró una asociación negativa entre la AF y la ansiedad (r = -.24), la tristeza (r = -.27) y la ira (r = -.22), todas con ps < .01. En este trabajo se consideró como variable el teletrabajo, y se constató que esta modalidad no tenía influencia en las emociones de los consultados, que valoraron estar más tiempo en casa y compartir en la familia como aspectos importantes de su estado de felicidad. En atención a estos resultados, y teniendo en cuenta los beneficios que tiene la realización de AF regular, la baja AF pudo contribuir al aumento de la ansiedad y la depresión, en la muestra evaluada.

    Los datos de la AF en minutos por semana promedio para Nicaragua fueron más pesimistas (ver Estudio VI, n = 501), con un valor de 53 (SD = 72) y una mediana de 30, alejándose significativamente de lo sugerido por la OMS. El valor promedio global del test PIL es de 107.1 (SD = 20.4), lo que indica que caía en la zona de indefinición; así mismo, el 37% mostraba una falta de propósito en la vida. Adicionalmente, se encontró una correlación significativa y negativa entre la AF y la depresión (r = -.112, p < .05) y el estrés (r = -.095, p < .05); el test PIL se correlacionó significativa y positivamente con la alegría (r = .552), y de forma negativa con la ira (r = -.323), la depresión (r = -.501), la ansiedad (r = -.290) y el estrés (r = -.560) todas con ps < .01. De estos resultados se podría establecer que: a) a pesar de que en esta muestra no hubo confinamiento, prevalecía la inactividad física, ya que el 50% de los encuestados realizaba hasta 30 min / semana de AF, b) el valor promedio del test PIL obtenido se podía atribuir a la edad promedio de la muestra, que era de 20.9 años (SD = 5.2); no obstante, el propósito en la visa se asociaba positivamente con emociones positivas y de forma contraria con emociones negativas, y c) con estos datos no se encontró una asociación entre la AF y el propósito en la vida, lo cual se podría explicar por alta prevalencia de inactividad física reportada por los participantes.

    El trabajo realizado en España, en donde también se aplicó un confinamiento en los hogares, mostraba los beneficios de los programas de intervención, como forma de contribuir con el mantenimiento del nivel de AF de los participantes. El plan de intervención ¿Muévete en casa¿, permitió dirigir con la ayuda del campus virtual de la Universidad de Málaga, la práctica de AF de un grupo de estudiantes universitarios (n = 360) mediante ejercicios programados durante las 11 semanas de duración del estudio. La AF reportada por los participantes en términos del valor de la mediana disminuyó de 235 min / semana (antes del confinamiento) a 180 min / semana (inicio del confinamiento); no obstante, cuando se eliminaron las restricciones se incrementó la AF a 250 min / semana. Por su parte, los valores promedio del test PIL entre 108.1 (SD = 16.7) y 110.8 (SD = 17), ubicaban a la muestra en la zona de indecisión, pero se explicaba por la edad medio de los participantes, que fue de 21 años (SD = 4), los cuales aumentaron al eliminar la condición de confinamiento. Mientras que los estudiantes que se mantuvieron activos mostraban una tendencia al logro de la vida pleno, los grupos menos activos tendían a la indecisión o a la falta de sentido. Adicionalmente, los valores del test PIL se correlacionaron de forma positiva y significativa con la AF reportada por los participantes. Con este trabajo se pudo determinar que: a) la imposición del confinamiento condujo a una disminución significativa de la AF, y, de la misma manera, la disminución de las restricciones hizo que aumentara, y, b) los grupos físicamente activos mantuvieron su AF y tuvieron mejores niveles de propósito en la vida medidos con el test PIL. De esta experiencia se deduce, que la aplicación de estas iniciativas en grupos de personas en confinamiento, puede ser una estrategia para mantener el bienestar general.

    La AF es un componente esencial para tener un bienestar general, que trasciende lo físico y tiene implicaciones a nivel del estado anímico de las personas. Las recomendaciones que sugiere la OMS de 150 min / semanales de AF de mediana intensidad están pensadas para circunstancias normales, por lo cual, en condición de confinamiento cobran más importancia aún. Las actividades cotidianas de ir al trabajo, llevar los niños al colegio, ir a la universidad, sacar a pasear las mascotas, o cualquier otra acción donde la persona active su sistema musculo esquelético, son fuentes de AF, que, aunque pueden ser fuente de estrés, se compensa con cualquier ejercicio como manejar bicicleta, caminar, hacer yoga, relaciones sexuales con la pareja, etc. Cuando muchas de estas actividades se ven impedidas por el confinamiento prolongado, se empiezan a manifestar cuadros emocionales complejos que afectan el bienestar general de las personas.

    En esta tesis, se observaron niveles anormales de tristeza y ansiedad, los cuales contrastan con estudios previos reportados sin confinamiento. El encierro pudo afectar el propósito en la vida de los participantes, ya que en muchos casos impedía el libre desarrollo cotidiano de las personas con respecto a actividades que son importantes para ella; esto se observó a través de los valores del test PIL. También los datos permiten afirmar que la AF disminuía la prevalencia de estados emocionales negativos como la tristeza y el estrés. Por otro lado, también los datos sostienen que un fuerte propósito en la vida se asocia con un mejor estado emocional, menor nivel de estrés, más AF y más tiempo dedicado a actividades de meditación, como se discutirá en los siguientes apartados.

    Las actividades de meditación, que en este trabajo se manejó bajo el término de relajación mental (RM), se pueden realizar en el hogar y requieren de muy pocos materiales para ejecutarla, a lo sumo, una ropa cómoda, música de fondo y una habitación tranquila. No obstante, la diversidad de técnicas que pueden realizarse como por ejemplo yoga, mindfulness, reiki, meditación, técnicas de respiración, oración en silencio, entre otras, hace que el tiempo en que sean realizadas y sus efectos sean variables en la muestra consultada. Sin embargo, los resultados que se obtuvieron en los participantes de Panamá y Nicaragua permiten afirmar que pueden ser una herramienta para manejar el estrés durante el confinamiento.

    En uno de los trabajos realizados en Panamá (ver Estudio III), se encontró que la media de relajación mental (RM) en min / semana reportada por los participantes fue de 55 (SD = 186), siendo el valor de la mediana de 5. Por otro lado, la RM se correlacionó de forma positiva y significativa con la AF (r = .3271) y el test PIL (r = .1897) con ps < .001. Adicionalmente, los participantes que realizaron más de 30 min / semana de RM, tuvieron significativamente mayores puntuaciones del test PIL. Se puede indicar que la RM puede no solo beneficiar la salud de las personas al contribuir con el manejo de situaciones estresantes, sino también permitir un tiempo de reflexión consigo mismo, lo que podría explicar la asociación con un mayor propósito en la vida. En relación a lo anterior, la edad se correlacionaba con la RM (r = .0981, p = .024) y el test PIL (r = .2161, p < .001), lo que sustenta que son las personas de más edad, la más reflexivas y que evalúan su vida y sus metas de forma más clara, en comparación con las personas más jóvenes. En tal sentido, la incertidumbre generada por la pandemia pudo afectar negativamente a la población más joven, la cual conviven con la preocupación y las dudas de lo que supone su propósito vital.

    Los resultados del segundo estudio realizado en Panamá muestran una tendencia similar (ver Estudio VII, n1 = 199, n2 = 123), con una media de RM en min / semana entre 43 (SD = 76) y 28 (SD = 68), y un valor de la mediana (no reportada en el estudio) de 5 min / semana, para ambos casos. Los valores de RM se correlacionaron significativamente con la AF (r = .45), la ansiedad (r = -.33), la tristeza (r =-.31), la ira (r = -.30) y la alegría (r = .27), con ps < .001. Por otra parte, la edad se correlacionó con la ansiedad (r =-.16, p < .05) y la ira (r =-.16, p < .05). Con estos datos también se demuestra que las personas que realizan alguna actividad de RM y las de mayor edad, sufren menos emociones negativas y son más alegres. Aunque en los dos estudios realizados en Panamá se observó que las personas dedican poco tiempo a técnicas de RM, lo cual es razonable dado que son técnicas que no están arraigadas en la cultura latinoamericana, se demuestra que pueden ser útiles para el manejo de la ansiedad y el estrés que pueden presentar las personas en confinamiento.

    En el estudio realizado en Nicaragua (ver Estudio VI, n = 501), los min / semana dedicados a RM fueron en promedio 17 (SD = 25), con una media de 5. La RM se correlacionó significativamente con la AF (r =.323, p < .01), la alegría (r = .094, p < .05), la ira (r =-.104, p < .05), la tristeza (r =-.097, p < .05), el estrés (r =-.091, p < .05) y las puntuaciones del test PIL (r = .192, p < .01). En este caso la edad se correlacionó con la RM (r =-.128, p < .01), el estrés (r =-.185, p < .01) y el test PIL (r =.125, p < .01). El tiempo promedio empleado para la RM es inferior si se compara con la data de Panamá, pero es congruente con el hecho de que es una muestra de participantes joven (20.9 ± 5.2 años) y de un país latinoamericano, donde ésta no es una práctica común. Sin embargo, la RM se asocia de forma directa con aspectos positivos del estado emocional de la persona como la alegría y el propósito en la vida, así como se asocia a una atenuación de los efectos negativos del confinamiento, que, de mantenerse por mucho tiempo, pueden incrementar los niveles de ira, tristeza y estrés.

    A diferencia de la AF, no hay recomendaciones sobre cuánto tiempo se deben practicar las diferentes técnicas de RM; para cada una hay algunas aproximaciones empíricas que se basan en terapias que tienen efectos comprobados sobre ciertos indicadores bioquímicos y estados emocionales concretos. Por ejemplo, en algunas terapias para disminuir el estrés basadas en el mindfulness, se sugiere al menos 45 min por día (ver Estudio II); si se tiene este dato como referencia, eran pocos los participantes que meditaban en este estudio, aunque teniendo en cuenta el contexto de la pandemia, es posible que poco tiempo realizando dicha actividad pudiese tener efectos positivos importantes, aunque esto es algo que se podría evaluar en el futuro. En ese sentido, las actividades de RM pueden modular la secreción del cortisol y contribuir a la secreción de endorfinas, oxitocina y dopamina, haciendo que en general la persona se sienta más relajada y tranquila. Eso puede explicar por qué los participantes del estudio que practicaban regularmente técnicas de RM, eran más alegres, y sufrían menos estrés, ira y tristeza.

    En todos los estudios se encontró que el propósito en la vida se asocia con la AF y la RM, lo que sugiere que este indicador es clave para entender cómo las personas pueden enfrentarse con mayor eficacia a una situación como la generada por la pandemia, así como disfrutar de una mayor salud mental. El propósito en la vida puede ser un elemento conectado directamente con la capacidad resiliente de las personas, para entender que, aunque la situación podía llegar a ser complicada, amenazante e incierta en los primeros meses de crisis pandémica, se podrían buscar alternativas y actividades para seguir adelante. En lo inmediato, lo que podían hacer las personas en sus casas era, por ejemplo, algo de ejercicio físico y practicar algún tipo de técnica de meditación.

    Otra variable que se tuvo en cuenta en los estudios, es el género de los participantes, y si existían diferencias en las variables consideradas en esta tesis. Para la investigación realizada en Panamá, no se encontraron diferencias con respecto al nivel de AF, RM y propósito en la vida. Tampoco el género se relacionaba con los estados emocionales evaluados con el test EVEA. En ese sentido, cualquier política pública a implementar para atender la salud física y mental de este grupo de personas, podría aplicarse de forma general a hombres y mujeres.

    Para el trabajo realizado en Nicaragua, el género fue una variable importante, ya que, en promedio, en la muestra de estudiantes universitarios consultada, las mujeres mostraban menos nivel de alegría y experimentaban más tristeza, ira, ansiedad y estrés, con respecto a los hombres. Además, las mujeres eran significativamente menos activas físicamente que los hombres. Estos resultados permiten afirmar, de nuevo, que la AF puede contribuir a la salud mental de las personas. Por otro lado, también es preciso comprender las razones de estas diferencias, ya que eso permitirá la implementación de estrategias de intervención, que, aunque vayan dirigidas a promover el bienestar general de las personas, se preste especial atención a los grupos más vulnerables de la población.

    Los hallazgos más significativos de esta investigación fueron los siguientes: a) el propósito en la vida se relaciona de forma positiva con la AF y las actividades de relajación, b) un fuerte propósito en la vida conduce a la persona a tener una actitud más positiva que le permite hacer frente a la adversidad que supone el confinamiento por la pandemia, c) el propósito en la vida se relaciona de forma positiva con la alegría, y de forma negativa con la ira, tristeza-depresión, la ansiedad y el estrés percibido, y d) el estado emocional dominante en los encuestados durante la pandemia es la alegría, seguido de la ansiedad; la edad y el sexo son variables de interés, ya que los más jóvenes y de sexo femenino son el sector más vulnerable. Otras variables como la práctica del teletrabajo no tienen un efecto directo sobre el estado emocional de las personas. De esta manera, se puede entender el estado emocional de las personas en confinamiento si se tiene en cuenta el nivel de AF y de meditación, así como del sentido de la vida, ya que éste faculta a la persona para el logro de sus metas a pesar de las circunstancias adversas.

    Para mejorar el bienestar general de las personas, se puede sugerir la promoción de la AF. En la experiencia de los autores, las orientaciones suministradas a los grupos de estudiantes en el plan ¿Muévete en casa¿ fueron una experiencia exitosa que permitió mantener a los jóvenes activos durante el confinamiento, con ejercicios sugeridos por el cuerpo de docentes, y que podían realizar en el hogar sin ningún tipo de limitación de espacios o materiales. Desde el punto de vista de los estados, diseñar planes de ejercicios dirigidos a los diferentes grupos etarios y difundirlos de forma masiva, podrían ayudar a que la población vaya incorporando estas actividades y hábitos a su vida cotidiana. Del mismo modo, se pueden sugerir actividades de meditación, que pueden guiarse a través de videos alojados en la web o mediante aplicaciones para teléfonos inteligentes. La implementación de estas acciones debe incluir un seguimiento en términos de su impacto en la colectividad, tanto en la receptividad de la población en aplicar tales sugerencias, así como realizar evaluaciones de su impacto real en el estado emocional de las personas.

    Para finalizar, las conclusiones de esta tesis deben interpretarse con precaución. En primer lugar, fueron obtenidas en una situación excepcional de confinamiento (a excepción del estudio en Nicaragua) debido a una emergencia sanitaria por una enfermedad altamente contagiosa, que además exigía el distanciamiento físico de las personas y un contacto virtual entre las personas. Y en segundo lugar, toda la información fue recabada empleando medios electrónicos, que, si bien permitieron acceder a una mayor cantidad de personas, empleando menos recursos materiales y menos tiempo por parte de los investigadores, también la data se obtenía en condiciones heterogéneas inherentes a cada participante, debido al confinamiento en el hogar, y con un menor contacto de los participantes con los investigadores (respecto a condiciones que se podrían considerar normales), lo cual pudo ser una fuente de variabilidad en los resultados del estudio.


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