En América Latina las formas de expansión y de desarrollo de sus ciudades, continúan con propuestas urbanas formales e informales que van en contravía de los lineamientos mundiales e incluso locales sobre resiliencia y sostenibilidad, ello se hace visible en los procesos de territorialización y crecimiento de las ciudades cuya presión sobre las zonas de interfaz denota actualmente la ausencia de mecanismos efectivos y reales que permitan entablar una conexión válida, competitiva, integral y sostenible con las culturas y valores ambientales allí presentes. Colombia y Bogotá no son ajenas a esta realidad, a pesar de contar con un marco normativo amplio, que define los procesos de ordenamiento territorial, su formas de gestión y de gobernabilidad, especialmente en lo que se refiere a las áreas de preservación ambiental y cuidado de las cuencas como sistemas reguladores del desarrollo, las lógicas que siguen en la ocupación y uso del territorio solo traducen las formas de consumo y niegan los contenidos sociales y ambientales.
Esta compleja situación de oportunidad dirige la presente investigación a proponer un nuevo modelo de análisis territorial, que como herramienta de diseño platee una nueva mirada sobre el desarrollo y conectividad del área de interfaz definida como Reserva Forestal Productora del Norte "Reserva Thomas van der Hammen"; área que integra la periferia rurarbana y la periferia urbana desde narrativas espaciales, sociales y ambientales distintivas. El modelo busca re direccionar nuestra comprensión y quehacer en el territorio desde un análisis compuesto, que determine las bases para un diseño resiliente y sostenible de las Reserva Thomas van der Hammen, para ello construye el concepto de Beneficio Ambiental Integral (BAI), el cual propone: el reconocimiento de una Alteridad ampliada al Otro Ambiental como actor de derecho, la incorporación de la gestión horizontal con participación de las narrativas construidas por las comunidades, la construcción del Otro social, la innovación de mínimo impacto y la gobernabilidad como soporte político y normativo para el desarrollo de este tipo de escenarios.
El modelo propuesto, se aplica a la unidad de planeamiento ambiental del borde sur oriental de la Reserva Thomas Van der Hammen, ubicada en la zona norte de la ciudad de Bogotá, Colombia. Esta reserva presenta un escenario de partida complejo, al combinar en su paisaje usos agrícolas, áreas de vivienda, recreación, producción de flores, y áreas de conservación como el Humedal la Conejera y el Bosque de las Mercedes. Sobre ella se realiza un diagnóstico inicial desde indicadores simples que miden una variable individual e indicadores compuestos que vienen determinados por la relación entre las variables individuales; los indicadores como herramientas de medición sirven de soporte técnico para la toma de decisiones espaciales de ocupación, las cuales se conjugan con las narrativas de diversos actores locales, desde este encuentro se plantea un esquema básico de ocupación, que valida estas narrativas con una propuesta de un esquema básico. Los indicadores se agrupan en unidad biótica que reúne los regímenes ecológicos: clima, suelo, agua, geología, fauna y flora, y unidad antrópica: usos de suelo, movilidad, y narrativas locales. Para el desarrollo de las dos unidades nos basamos en los lineamientos del paradigma fenomenológico, que busca el análisis de los fenómenos actuales dentro del topos desde el despliegue socio espacial, construyéndolo e integrándose como parte de este y el paradigma ecosistémico que reconoce las interrelaciones multicausales y multirelacionales de los fenómenos de estudio, desde un presupuesto de equilibrio y beneficio mutuo en la relación hombre territorio, desde una metodología de análisis compuesto se propone que los procesos expansión futuros de la ciudad reconozcan las zonas de interfaz, como zonas de oportunidad cuyas particularidades debe potenciarse dentro de las narrativas de s
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