Crecer en zonas rojas en la Guatemala de postguerra puede significar adquirir códigos, ideas y representaciones sociales distintas a las que tienen los demás niños y a las que tuvimos quienes fuimos niños durante la guerra. Mi intención es analizar al niño guatemalteco que vive en zonas de violencia, determinar cómo ha sido su vida, a qué se enfrenta día a día, cómo ha crecido y está creciendo. Por ello pretendo recolectar autobiografías de niños, en las que narren cómo han sido sus vidas y así poder determinar qué tanto “aparece” la violencia en sus narraciones y de qué forma. Deseo conocer si la violencia es tema central en los relatos de sus vidas. Empecé a investigar este tema hace cuatro años, con breves acercamientos y en investigaciones más periodísticas que académicas. En 2009 pasé una encuesta a 170 niños de primaria y organicé algunos grupos focales en varias escuelas ubicadas en zonas rojas. Descubrí entonces algo que ya intuía: saben de violencia, la han visto, la conocen y la viven como algo cotidiano. Un cadáver no les produce ni miedo ni rechazo, por el contrario, la curiosidad les mueve a acercarse. En una de las escuelas los niños hablaban con mucha facilidad sobre violencia, algunos incluso relataron que habían sido testigos de asesinatos y daban detalles sobre cómo sale la sangre de un cuerpo baleado. La última escuela que visité, estaba en una población llamada Sacoj Chiquito, y era, según datos de la policía, uno de los sitios más conflictivos del departamento de Guatemala. Era un sitio dominado por maras y azotado por la violencia armada. Pensé que allí encontraría los testimonios más espeluznantes y m preparaba para sorprenderme todavía más con el conocimiento sobre violencia de los niños, pero en realidad lo que encontré fue silencio. Nadie quería hablar. Había en el aula de segundo primaria un pupitre vacío, su ocupante, un niño de once años, había sido asesinado unos meses atrás. Nadie quería decir nada, el miedo reinaba. Hice entonces una hipótesis: a más grado de violencia más difícil es hablar.
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